| Artículos | 01 MAY 2010

iPad... y olvídate de todo lo demás

Y además... iPhone OS4

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Javier Rodríguez.
Probamos a fondo el iPad de Apple y te contamos todo lo que puedes esperar del este nuevo dispositivo que crea su propia categoría, a medio camino entre un ordenador, un dispositivo de entretenimiento personal, una consola de juegos y un lector de libros electrónico

En el pasado número correspondiente al mes de febrero de Macworld, ya publicamos un amplio artículo en el que, por entonces, te proporcionábamos toda la información y características técnicas sobre el nuevo dispositivo estrella de Apple, desde el excelente rendimiento de su procesador A4, hecho a medida para optimizar al máximo no sólo el rendimiento proporcionado sino especialmente la autonomía de las baterías internas, hasta cada uno de los detalles de su diseño, y también las aplicaciones que sólo estarían disponibles para la pantalla de 9,7 pulgadas del iPad.
Ahora llega el turno en el que echamos a un lado los fríos datos técnicos para ofrecerte todo los detalles de lo que supone usar un iPad, de modo que dispongas de la mayor información posible a la hora de saber si puede cumplir tus expectativas (y muy probablemente así sea), o con el simple objeto de saciar tu curiosidad sobre el producto de Apple que ha vendido más de 500.000 unidades en su primera semana de disponibilidad en EE.UU.
Pero has de tener en cuenta que toda la información que te proporcionaremos a lo largo de las siguientes páginas se corresponde con el uso de la unidad iPad Wi-Fi de 16 GB, y si bien podrás extrapolarla prácticamente en su totalidad al resto de configuraciones de memoria disponibles, en este caso no podemos ofrecerte datos sobre las configuraciones que ofrecen conexión 3G además de la conexión Wi-Fi 802.11n incluida de serie, y que básicamente proporciona características adicionales de localización en las aplicaciones como Mapas (u otras de terceras partes) aunque sin llegar a proporcionar todas las prestaciones del GPS incluido de serie en los iPhone 3GS; así como la capacidad para que puedas acceder a Internet y otros servicios de red (como por ejemplo el correo electrónico) en cualquier punto de la geografía donde tengas acceso a cobertura telefónica.
En el caso de las configuraciones Wi-Fi, dependerás en todo momento de la capacidad de acceder a un punto de acceso inalámbrico para realizar acciones como comprar libros en la aplicación iBooks de Apple, acceder a iTunes, la App Store, navegar por Internet, acceder a tu correo electrónico y utilizar las características de sincronización y avisos basados en la tecnología Push (entre otras).

Con el iPad en las manos
Aunque consumas todas las fotografías y vídeos del producto que puedas, no llegarás a tener una sensación real de lo que supone tener el iPad entre las manos, y lo cierto es que aunque en los días previos a su anuncio y posterior disponibilidad se ha hablado mucho de una aparente fragilidad la realidad es que cuando sujetas el iPad la sensación que proporciona es directamente la opuesta: un producto robusto y bien construido, con contornos suaves y una cara posterior mínimamente redondeada que sin embargo no hace que el iPad se balancee hacia los costados cuando lo usamos con su superficie apoyada sobre la mesa; por ejemplo cuando utilizamos el teclado por software.
Incluso el cristal que recubre de lado a lado toda la superficie de la pantalla es más resistente de lo que inicialmente se pudiese pensar, y aunque eso no significa que puedas olvidarte de guardar los cuidados mínimos, tal y como harías con cualquier otro producto de electrónica, tampoco da la impresión de que se pueda rayar con facilidad (probablemente nadie en su sano juicio se dedique a restregar un manojo de llaves u otro utensilio sobre la pantalla del iPad, tal y como tampoco haría con la pantalla de su ordenador o de su televisor).
Sin embargo, con la cara posterior de aluminio hemos tenido la sensación opuesta y probablemente sea aquí donde debas mantener un mayor cuidado para evitar roces del iPad sobre superficies duras, tal y como deslizarlo simplemente por una mesa. Precisamente por ello te recomendamos que cuando vayas a comprar tu iPad no salgas de la tienda sin algún tipo de funda, y lo cierto es que la suministrada por la propia Apple cumple a la perfección el cometido básico, además de que también te facilitará el uso del iPad en combinación con un teclado externo o simplemente como marco digital de fotografías sobre la mesa de tu oficina o en cualquier parte de tu casa cuando no lo estés usando.
Como parte de las pruebas de “supervivencia” a las que hemos sometido nuestro iPad, dentro de un uso normal, se encuentra quizá su estancia entre los vapores de la cocina (humedad), donde más allá de que se empañase ocasionalmente su pantalla no sufrió ningún tipo de problema. Sin embargo, nuestro consejo es que procures mantenerlo alejado de las fuentes de los fogones cuando lo utilices en combinación con cualquiera de los múltiples programas de recetas de cocina disponibles para el sistema operativo iPhone OS y, por supuesto, prescinde totalmente de ponerlo debajo del grifo: no es un utensilio de cocina más... sino una verdadera obra de arte de tecnología, aunque podrá soportar perfectamente una o dos gotas ocasionales tal y como ocurre cuando utilizas tu iPhone bajo la lluvia.
Lo que nos ha llamado la atención de la pantalla es que si bien incorpora el mismo tratamiento oleofóbico utilizado por Apple en la pantalla de los iPhone 3GS, en el caso del iPad se advierten mucho más las huellas, especialmente después de haberlo utilizado durante largas sesiones de juego arrastrando, girando, pellizcando, ampliando, y utilizando en definitiva todo el conjunto de gestos multi táctiles soportados. No obstante, sólo tenemos que pasar cualquier paño por su superficie (o incluso la misma palma de la mano) para que la pantalla vuelva a ofrecerte la mejor de sus caras.
En cuanto al tipo y situación de los controles, Apple se ha limitado prácticamente a trasladar el minimalismo de los iPod touch a su nuevo iPad utilizando unos botones de plástico que ofrecen una sensación buena en el control de volumen, encendido/apagado del iPad (situado en la esquina superior derecha) y el botón de Inicio que ocupa la posición central sobre la franja inferior del dispositivo. Sin embargo, no ocurre lo mismo desde nuestro punto de vista con el control que bloquea la orientación de la pantalla, y que en la unidad evaluada encontramos algo incómodo.
Un detalle bien resuelto es que a falta de un botón específico para silenciar el sonido por completo, sólo hemos de mantener pulsado el botón durante un segundo para lograr el mismo efecto.
Lo que es todo un acierto es el margen que rodea toda la superficie táctil y que nos permite sujetar el iPad con mayor comodidad sin que nuestros pulgares interfieran en la zona táctil del panel. De hecho, el iPad mantiene al 100% el diseño que Apple viene utilizando en sus portátiles Unibody hasta el mínimo detalle (sin cámara pero incluyendo un detector de luz ambiente), y eso incluye precisamente también el grosor de dicho marco negro. Precisamente el detector de luz ambiente es el que se encarga de ajustar por omisión el nivel de brillo y que en nuestras pruebas hemos encontrado suficiente incluso cuando se utiliza el dispositivo en exteriores a plena luz del día. La reacción a los cambios de luminosidad también es inmediata y, en último extremo, siempre puedes desactivar

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