| Artículos | 01 FEB 2007

JDF + PDF, la hoja de ruta digital

Un futuro?cada vez más cercano
Javier Pérez.
En este artículo vamos a tratar sobre el JDF o Job Definition Format (Formato de Definición de Trabajo). Habrá lectores que habrán escuchado hablar del JDF pero que realmente no sepan en qué consiste, otros ni siquiera habrán escuchado nada sobre JDF. Nuestra intención es que al acabar de leer este artículo sepamos qué es, cómo lo usaremos y cuáles serán las ventajas de su utilización. Lo cierto es que es una tecnología reciente y que todavía no está muy implantada, aunque el futuro es prometedor. En principio, y dicho en un lenguaje sencillo, lo podríamos describir como una “hoja de ruta digital” para el mundo gráfico.

Esta tecnología se está abriendo paso poco a poco en el mundo de las artes gráficas. Permitirá, una vez implantada, agilizar enormemente los flujos de trabajo. No solo afectará al departamento de preimpresión, ya que está definida de una forma mucho más amplia. Pretende englobar todos los pasos del proceso. Y cuando decimos que pretende englobar todo el proceso es que en su uso va a estar incluido desde el primer paso (la definición del trabajo por parte del comercial) hasta las especificaciones necesarias para los acabados y entrega del trabajo, pasando por departamentos como el de la preimpresión o el de facturación, por ejemplo.

Definición de JDF
Básicamente el JDF (acrónimo de Job Definition Format; Formato de Definición de Trabajo) no es otra cosa que un lenguaje estándar para comunicar las distintas partes y elementos (o dispositivos) que componen una empresa de artes gráficas (en sentido genérico). El archivo JDF contiene información sobre la gestión y la producción de un trabajo en concreto (toda esta información también puede ir embebida dentro de un PDF). Es un método para poner en práctica la automatización del proceso en la industria gráfica.
Dicho de otro modo, se pretende cubrir toda la información necesaria para la creación de cualquier producto. Estos aspectos van desde los meramente comerciales (como fechas de entregas, pagos, etc), hasta los que son necesarios para el encuadernado (tipo de cubiertas, materiales especiales) pasando por los de diseño y producción (como son número de planchas, páginas, tamaños, troqueles).
Es precisamente ese afán por englobar toda la información, lo que hace que su uso sea complejo y que muchos profesionales piensen que sólo es válido y útil para grandes empresas. Obviamente, las grandes empresas tienen más que ganar, pero su implantación también beneficia a las medianas y a las pequeñas empresas.
Esta gran cantidad de información no tiene por qué ser escrita directamente por los operarios. Debido a su estructura, puede ser escrita automáticamente por el equipo que realice el trabajo concreto. Cuando hablamos de equipo nos referimos a cualquier estación del flujo de trabajo: los Mac, los PC o cualquier dispositivo que permita la integración con el flujo JDF: máquinas de impresión, de encuadernación, etc.
Para su uso es necesario un software que actúe como MIS (Management Information System o Sistema de Gestión de la Información). Técnicamente está basado en el metalenguaje XML.

Ventajas del JDF
Su implantación traerá muchos cambios y en principio, lo que se pretende es agilizar todo lo que se pueda nuestro flujo de trabajo. Eso nos traerá unos menores costes y algo mucho más importante en estos tiempos: una capacidad de respuesta ante nuestros clientes mucho más rápida. Para nuestros flujos de trabajo nada mejor que el PDF y el JDF.
Otra ventaja añadida es que su uso es gradual. Es una arquitectura de flujo de trabajo escalable. Por ejemplo, veamos un caso real: imaginemos que la plegadora que tenemos no está preparada para trabajar con JDF y por ello no es capaz de comunicar el estado de las rutas que pasan por ella en tiempo real. Siempre se puede añadir un ordenador conectado al sistema de gestión para que el operario que maneja la plegadora actualice manualmente el estado de las rutas. No es lo mismo, pero obviamente es mejor esta situación a que se rompa el proceso.
Otro ejemplo de funcionamiento: si vamos a imprimir nuestro trabajo en cierta máquina que funciona con unos requisitos concretos, podemos pedir el JDF al impresor para que tengamos la seguridad de que el trabajo va a salir bien y sin ningún problema inesperado.

Desventajas
Como todas las tecnologías su implantación no será tan fácil como en un principio pueda parecer.
Los problemas que existen hoy por hoy son varios: hay que adecuar máquinas y software (que puede suponer un gasto importante) también es necesaria la formación de todos los implicados (casi toda la empresa).
Aun así, poner en marcha flujos de trabajo dentro de nuestra empresa es una inversión y en muy poco tiempo podemos empezar a ver los resultados.

Estado actual en el estudio de diseño
A quién no le ha pasado que anota una cambio en la hoja de ruta dejando para más tarde su actualización en la base de datos. Después, por las prisas inherentes al sector, se le olvida actualizar el cambio. Más tarde, desde otro departamento, se imprime la hoja de ruta sin actualizar. Esta situación, por desgracia, es demasiado habitual en las artes gráficas. Es esto, entre otras cosas, lo que se pretende evitar con el uso del JDF.
El estudio de diseño es uno de los pasos del proceso donde, tras la implantación del JDF, veremos un mayor impacto. Esto se debe a que el software se puede actualizar más fácilmente que el hardware y es el estudio donde se realiza gran parte del trabajo.
La situación, hoy por hoy, no es excesivamente alentadora. Si nos referimos a aplicaciones para el diseño y maquetación que soporten JDF solo tenemos las últimas versiones de QuarkXPress, la 7 y de InDesign, la 4 (incluida dentro del paquete CS2).
Para la revisión de PDF tenemos Adobe Acrobat Professional. Acaba de salir la versión 8, pero la versión 7 (que venía con el paquete Creative Suite 2) ya incluía soporte para JDF.
Aplicaciones que sirvan para trabajar con flujos de trabajo que soporten JDF sí hay varias como PowerSWITCH de Gradual Software o BackStage de Esko-Graphics.
Seguramente existan extensiones que permitan trabajar con JDF en InDesign o en versiones anteriores de Quark pero no se integran a la perfección en los flujos de trabajo. Lo mejor, por este y otros motivos es actualizarse en lo posible a las últimas versiones de estas aplicaciones.

El futuro
Aunque la situación no es muy buena su implantación en el mundo gráfico va siendo gradual y progresiva. Cada nueva versión de software que sale al mercado incorpora de alguna forma funciones o utilidades para la unión de la aplicación con el flujo JDF.
Tanto es así, que el JDF es una pieza clave en la aparición de nuevos productos. Por ejemplo, la aparición de “Adobe PDF Print Engine”, que será la próxima generación de flujos de trabajo basados en PDF, está íntimamente unida al JDF (puedes encontrar más información en www.adobe.com/products/pdfprintengine).
Su implantación es lenta pero continua. Cada vez será más frecuente oír casos de éxito basados en esta tecnología lo que animará a otros usuarios a unirse al JDF. El proceso d

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