| Artículos | 01 ABR 1999

La conquista del espacio

Compartir

Plácido Moreno.

Por Plácido Moreno (pmoreno@idg.es)

La búsqueda del almacenamiento perfecto no es ningún camino de rosas. Probablemente se hayan visto alguna vez atrapados en una jungla de ofertas de gigas, velocidades y transferencias quedando totalmente desorientado para elegir la ruta adecuada. Más allá de las frondosas hojas de especificaciones de producto se encuentra el verdadero camino... Explórelo.

En un momento en que cualquier usuario tiene a su alcance decenas de gigabytes en soportes de almacenamiento, a precios impensables hace unos años, y cientos de megabytes de información que maneja a diario susceptibles de ser perdidas, surge la necesidad de analizar algunos de los dispositivos de almacenamiento actualmente disponibles en el mercado para Mac. Desde discos duros a sistemas RAID pasando por diferentes sistemas de almacenamiento en cinta y extraíbles serán los temas abordados en este artículo.

LaCie 4,5 GB

Tradicionalmente, los discos duros han sido el soporte de almacenamiento por excelencia para cualquier usuario. Soluciones hay para todos los gustos pero se han elegido para las pruebas los discos duros externos de LaCie por la tecnología Ultra2 SCSI que incorporan. El modelo probado de 4,5 GB ofreció un rendimiento, como unidad externa en un PowerMac G3 233 con 96 MB de RAM, sistema 8.1 y con extensiones básicas del sistema, francamente convincentes. Se trataba de aprovechar buena parte de la potencia que ofrecía "a priori" tener instalada la tarjeta 2940U2W de Adaptec. Estos discos incorporan mecánica de IBM (modelo Draco) y ofrecen una capacidad una vez formateados de 4,26 GB con lo que existe una pérdida del 6% de la capacidad teórica del dispositivo para su gestión interna. En las pruebas se apreciaron (en los análisis sobre su rendimiento mecánico) algunos picos exagerados en los momentos iniciales de lectura-escritura con bloques de 512 KB, arrojando picos hasta 46,5 MB/s que a los pocos segundos caían a ratios de lectura sostenida de 12,81 MB/s y de escritura de 11,6 MB/s respectivamente. Unos datos realmente interesantes dado que utilizando estos discos sobre el SCSI convencional del Mac no iba más allá de los 2,7 MB/s. Un consejo, no se deje seducir por los cantos de sirena de las publicidades, dado que siempre le hablarán de ratios teóricos (80 MB/s) a los que difícilmente se llega con las configuraciones habituales al alcance de cualquier usuario. Formateando la unidad con las utilidades de disco Hard Disk Toolkit 3.0 de FWB se tardó diez minutos, pero localizamos un error importante ya que la aplicación parece indicar que ha terminado el formateo cuando todavía se encuentra en proceso. La herramienta de disco que se comportó de forma más flexible fue Silverlining, de LaCie, que se suministra con los discos y daba un tiempo estimado de formateo casi exacto. Un detalle importante es lo útil que resulta el panel de control Power Domain de Adaptec que permite activar o desactivar la tarjeta Ultra2 SCSI por software, ajustar el modo automático de gestión (que es el más útil) o ajustar el ancho del bus (Wide-Narrow) manualmente. Evidentemente, rentabilizar la inversión en un disco de estas características sólo es posible si se adquiere una tarjeta SCSI lo suficientemente potente para aprovechar todo el potencial de transferencia que puede ofrecerle. Y es que el conjunto puede costarle unas 180.000 PTA más el IVA correspondiente.

Dos mejor que uno

Una opción interesante puede ser la solución RAID que ofrece este fabricante. Con dos discos Draco, el cableado necesario, la tarjeta SCSI 2940U2W de Adaptec y el software Joule RAID de Trillion Software, montar un RAID es coser y cantar. Este software se suministra en disquetes y exige que cada Panel de Control, extensión o aplicación sea colocada a mano en el Sistema. Un pequeño instalador sería de agradecer, pero en líneas generales puede destacarse su sencillez para el manejo y su opción para generar informes muy completos de todas sus operaciones.

Ha de matizarse que no se trata de un subsistema RAID en toda la extensión del término, sino una mera configuración RAID 0 y 1 a través de software (el resto de las configuraciones RAID exigen un número mayor de discos). De hecho, la ausencia de redundancia en la alimentación, la imposibilidad de extraer e intercambiar los discos o la inexistencia de hardware independiente como en otros arrays de discos, encuadran esta opción como una solución válida a precios bastante competitivos. Las pruebas sobre este sistema han sido satisfactorias, observando un funcionamiento óptimo de las unidades cuando se superaban los 100MB transferidos. Para que tengan un dato de referencia, el RAID 0 fue capaz de copiar 1,6 GB en casi 12 minutos. También se sometió al equipo a situaciones "catastróficas" como el apagado accidental de una de las unidades en un sistema de mirroring (RAID 1). La redundancia de datos funcionó a la perfección, recurriendo automáticamente al otro disco para devolvernos la información. Por otro lado, si sus necesidades se disparan dispone de una solución RAID 0/1 de LaCie con dos discos de 18 GB de 10.000 rpm, controlador externo SCSI a SCSI, software y cableado con un coste cercano al millón de pesetas o también soluciones RAID 4/5 de hasta 90 GB de casi dos millones de pesetas con discos intercambiables en torres eXtract TX-6000 y TX-8000, etc. Debe destacarse además que no se tuvo ni el más mínimo problema durante la instalación.

Discos Hot-Swap

Los discos duros extraíbles "en caliente" unen dos conceptos claves en el almacenamiento: velocidad en el acceso y portabilidad. Un claro ejemplo de estas soluciones lo brindan los discos eXtract de LaCie. Esta tecnología se basa en un dock (una base) en la que se introduce el disco para su uso y se bloquea con una llave que proporciona el fabricante. Basados en una mecánica IBM ofrecen 4,5 GB (4,26 formateado) y 7.200 rpm con ratios de transferencia sostenida de lectura y escritura de 3,39MB/s y 3,48MB/s respectivamente sobre el puerto SCSI normal del Mac. Pudimos comprobar sus características Hot-Swap/Hot-Plug de la manera más dramática que se nos ocurrió. En pleno proceso de copia de ficheros, retiramos el disco del dock. A los dos segundos aproximadamente un educado mensaje en francés nos advierte de que debemos introducir el disco... ¡Ale hop! El proceso de copia continuó sin ningún problema. A través de Silverlining d2 2.2.1, podrá definir las particiones de los discos rápidamente. Se trata de un software potente y muy sencillo con el que podrá configurar sus discos en cinco minutos. Estos sistemas extraíbles pueden ser una solución interesante para administradores de red, que dispongan de docks en diferentes equipos para solucionar situaciones críticas en tiempos más reducidos que si lo hicieran a través de la red o con las utilidades del sistema. Por aquello de

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información