| Artículos | 01 MAY 2010

La guerra de lo móvil, según Apple

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Fran Iglesias.
En la presentación del iPad, Apple se coronó a sí misma, “y con todo el morro”, como la mayor empresa de dispositivos móviles del mundo, con Steve Jobs oficiando la ceremonia. Para valorar estas autoproclamaciones de Apple siempre hay que prestar atención a cómo define la compañía el sector, mercado o clasificación que decide que quiere liderar. En este sentido, el mercado móvil abarca dispositivos como los teléfonos móviles, los ordenadores portátiles y, desde este año, los iPad. Y lo que traiga el futuro.
Esto forma parte de una estrategia, claro. Apple sabe que la forma de asegurarse una buena posición en un mercado es ser la compañía que, de algún modo, lo define. Eso te permite establecer reglas que los competidores tienen que seguir, convirtiendo sus propias estrategias en muy difíciles de mantener o incluso en inútiles.
Precisamente en el momento actual Apple está marcando con fiereza el terreno de juego y las condiciones en las que quiere competir, lo que no está gustando nada a otras compañías que también quieren llevarse una parte del pastel.

Juego de plataformas
Mi hipótesis es la siguiente: Apple quiere que el mercado móvil sea una competencia entre plataformas: iPhone OS, contra Windows Mobile, Blackberry, WebOS (si es que sobrevive), Android, y quien quiera presentarse con una.
Su principal baza es diferenciarse frente a la competencia en la experiencia de usuario. Eso es lo que Apple quiere vender. De todos los posibles contendientes, Google y Microsoft parecen haber adoptado el modelo “Windows”: un sistema operativo y que los vendedores de terminales se destrocen entre ellos. Aunque con matices, ya que Microsoft parece dispuesta a fijar unos requisitos de hardware más restrictivos de lo habitual y Google, por su parte, ya ha bendecido un móvil específico con su marca. Compañías como HTC se plantean crear y controlar su propio sistema operativo.
Por esa razón, Apple quiere controlar el ecosistema lo más posible. La App Store es parte de la jugada, por supuesto, así como las condiciones técnicas que se imponen a los desarrolladores para crear aplicaciones que corran sobre iPhone OS. Todo para cuidar la experiencia del usuario.

¿Desarrollo multiplataforma? No, gracias.
Una de las novedades del futuro iPhone OS 4 es lo que parece una prohibición explícita del desarrollo multiplataforma. En particular, todo el mundillo piensa que va dirigida a la pretensión de Adobe de ofrecer un generador de aplicaciones iPhone a partir de Flash, aunque podría afectar a otros entornos de desarrollo. Esto es, Apple no quiere que los desarrolladores se aprovechen de tecnologías del tipo “escribe una vez, y distribuye a todos”, exceptuando HTML/CSS/JavaScript. Lo que está diciendo es “si quieres programar para iPhone OS, utiliza las herramientas que te damos”.
Muchos medios presentan esto como una especie de aberración. Sin embargo, desde el punto de vista de Apple y a la luz de esta estrategia, tiene todo el sentido del mundo.
En el ámbito técnico, las ventajas para Apple son varias. La principal es no depender de nadie para asegurarse de que las aplicaciones funcionan como deben y aprovechan los recursos y características del dispositivo de una forma controlada. Si hay fallos en el sistema operativo, es responsabilidad suya solucionarlos, pero con la tranquilidad de no tener que esperar a que otra compañía, con otros intereses, se encargue.
En el Mac puedes observar muchas aplicaciones que son compiladas mediante entornos multiplataforma (Java, Qt y otros). En muchos casos, estas aplicaciones no pueden acceder a prestaciones propias del sistema operativo como el navegador multimedia, el panel de fuentes, selector de color, los cuadros de diálogo de abrir o guardar y un largo etcétera.
La limitación de estos entornos multiplataforma es que, muchas veces, sólo pueden dar un mínimo común de prestaciones, por lo que la experiencia de usuario se ve muy perjudicada. Y al hablar de dispositivos móviles esto se hace más acusado. En estos aparatos es crucial el control de consumo de batería, memoria, tiempo de proceso y respuesta de la interfaz, y el SDK del iPhone OS proporciona herramientas para mantener ese control. Algo que los entornos multiplataforma no garantizarían.
Así que si una empresa quiere programar para iPhone y para Android, lo que Apple le dice es que escriba para iPhone en su entorno nativo y que escriba para Android en su entorno nativo. Y si sólo puede hacerlo para un entorno, deberá escoger.

Es la experiencia de uso
Lo que busca Apple es maximizar la satisfacción del usuario y establecer los dispositivos iPhone OS como especialmente deseables frente a otros. La compañía quiere que la decisión del usuario se tome globalmente, no por las características particulares de un modelo de dispositivo.
Hay usuarios a los que el control de Apple les molesta, pero me da la impresión de que son los menos. Una cosa muy distinta es que se les escuche más y hagan más ruido, en blogs, foros, y demás. Fundamentalmente estamos hablando de usuarios avanzados, dispuestos a invertir tiempo en aprender a realizar todo tipo de maniobras sofisticadas con sus gadgets. Es posible que el iPhone OS no sea el sistema que buscan.

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