| Artículos | 01 ENE 2011

Mail a la máxima potencia

Las extensiones y complementos que te permitirán ampliar las capacidades del cliente de correo electrónico de Apple

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Javier Antón.
El sistema operativo Mac OS X, desde su primera versión del año 2001, se ha visto acompañado por una suite de programas para hacer posible que el usuario pueda comprar un Mac, sacarlo de la caja y empezar a trabajar a los cinco minutos. Precisamente, uno de los programas imprescindibles que forma parte del OS X es su cliente de correo electrónico: Mail.

Mail (también conocido como Apple Mail) es un administrador de correo electrónico que soporta los protocolos habituales (incluyendo POP3 e IMAP) y servicios como Yahoo! Mail y GMail. Ademas, a partir de Snow Leopard también soporta Microsoft Exchange Server. Podemos tener varias cuentas de correo electrónico en función de nuestras necesidades, creando un buzón de entrada para cada una de ellas.
La integración con otros programas es excelente, como por ejemplo Agenda, iCal e iPhoto. Además, gracias a MobileMe se pueden sincronizar cuentas de correo, notas y firmas con otros dispositivos.
Pero eso no es todo, ya que podemos mejorar Mail con la instalación de módulos adicionales. Los plug-ins son aplicaciones y scripts creados especificamente para integrarse con Mail y añadir nuevas funcionalidades.
En este artículo haremos un repaso de los plug-ins de Mail más útiles y descubriremos como pueden cambiar para siempre la forma en la que utilizas el correo electronico.


GPGMail: sólo para tus ojos
URL: www.gpgmail.org.
Precio: Gratuito
Requerimientos: Mac OS X 10.3 y posterior

El primer plug-in que analizamos es GPGMail, un sistema de encriptación para el correo electrónico. Como ya sabemos, nuestros mensajes de correo electrónico van recorriendo servidores hasta llegar a su destino, y su contenido podría ser leído por el administrador del servidor de la misma forma que el cartero podría leer una postal antes de depositarla en nuestro buzón.
En la práctica el número de mensajes que pasa por un servidor es demasiado elevado para el tiempo libre que tiene un administrador del servidor de correo. Por otro lado, su código ético le prohibe acceder al contenido del correo.
Sin embargo, ¿qué ocurre si, por la razón que sea, nos queremos asegurar que nadie, absolutamente nadie excepto el destinatario puede acceder a la información del correo electrónico?: necesitamos encriptación. Además de ocultar la información, la encriptación mediante esta extensión permite firmar los mensajes y también verificarlos mediante cómodos botones.
La instalación del producto tiene como requisito de nuestro sistema una instalación de GnuPG o GnuPG 2. Podemos bajar este último desde http://sourceforge.net/projects/macgpg2/files. Tras instalar GnuPG 2 y GPGPMail, queda un último paso que es instalar el GPGKeychainAccess. Ya sólo nos queda generar nuestro par de clave pública/clave privada con este último programa.
Al escribir un nuevo correo electrónico vemos como aparece una nueva barra que nos permite firmar y encriptar. Para lo primero, firmar nuestro mensaje, es suficiente con nuestra clave privada.
Sin embargo, para cifrar el mensaje necesitamos la clave pública del destinatario, de forma que el destinatario pueda descifrar el mensaje con su clave privada. Si el destinatario dispone de clave pública pero no disponemos de ella, GPGMail nos ofrece buscar dicha clave publica en directorios públicos.
GPGMail soporta encriptación en texto plano así como OpenPGP/MIME. Utilizar GnuPG sin este plug-in es lento y tedioso, ya que todas las opciones (firmar, encriptar, verificar y desencriptar) pasarían por utilizar un programa externo, copiando y pegando texto del correo electrónico a dicho programa y viceversa.
Si realmente necesitamos la encriptación, este plug-in es indispensable. GPGMail es gratuito y de código libre.


Letter Opener: para lidiar con Outlook
URL: www.restoroot.com/OMiC/en/index.php.
Precio: 19,99 EUR + IVA.
Requerimientos: Mac OS X 10.3 o posterior.

Este plug-in es casi obligatorio si trabajamos con usuarios que utilizan Microsoft Outlook; y es que el cliente de correo electrónico de Microsoft tiene una forma un tanto especial de enviar información adjunta, ya sean imágenes, documentos de texto o incluso otros correos electrónicos, y lo hace empaquetando esa información en un archivo llamado winmail.dat, con un formato llamado TNEF (Transport Neutral Encapsulation Format) y que, pese al “Neutral” de su nombre, es propietario de Microsoft.
Muchas veces dicho archivo tan solo contendrá una versión de texto enriquecido (RTF) del mensaje que podemos leer. Sin embargo también puede contener imágenes, citas de calendario o incluso otros correos electrónicos. En cualquier caso, se hace necesario el poder acceder a esa información.
Hasta la llegada de este plug-in, para acceder al contenido del winmail.dat era necesario exportarlo a un programa externo y procesarlo de forma manual.
Con Letter Opener, el acceso al archivo winmail.dat es instantáneo y transparente para el usuario. Los datos son extraídos al momento y, a los ojos del usuario, es como si Mail hubiera aprendido a procesarlo. Justo bajo la cabecera del mensaje aparece el contenido del archivo adjunto, junto con unos botones de Guardar y Vista Rápida. El texto del mensaje aparece con el formato que se le dio en origen y, si se adjunta alguna imagen, aparece bajo el texto, con total naturalidad.


Mail Act-On 2: Organización personal
URL: http://indev.ca/MailActOn.html.Precio: 24,95 dólares.
Requerimientos: Mac OS X 10.5 o posterior.

Indev Software es un desarrollador que dispone de un total de tres plug-in para Mail, y en nuestra opinión resultan casi imprescindibles para aumentar al máximo la productividad en el manejo del cliente de correo electrónico.
El primero, Mail Act-On 2 nos ahorra tiempo y nos facilita el uso de Mail, ya que podremos procesar nuestros correos electrónicos de una forma más rápida y eficiente. Sirve para dos tipos de usuarios: aquellos que trabajan con Mail durante muchas horas al día, y aquellos que quieren minimizar el tiempo que pasan utilizando Mail.
Estas ventajas se consiguen, por un lado, asignando nuevas funciones a las teclas de función y, por otro, creando reglas para ejecutar acciones mediante combinaciones de teclas. Una vez que nos acostumbramos a trabajar con el teclado podremos mover correos entre carpetas, añadir etiquetas y realizar otras acciones de forma mucho más rápida que con el ratón. Para escribir correos electrónicos utilizamos las manos sobre el teclado. Si no tenemos que apartarlas para utilizar el ratón porque podemos seguir utilizando Mail a base de teclas, el ahorro de tiempo y esfuerzo es considerable. Por ejemplo, con tan solo un par de pulsaciones podemos mover correos a una carpeta. Y si nos equivocamos, no hay problema, ya que existe la posibilidad de deshacer cada acción, por compleja que sea.
Es posible que necesitemos cambiar el comportamiento de las teclas de función de nuestro sistema. Por ejemplo muchos usuarios pulsan la tecla F3 para invocar Expose, y no para usar la funcionalidad F3 como tal. Para ello habría que pulsar FN + F3.
Si nos decidimos a usar Mail Act-On 2, lo mejor es modificar este comportamiento a la inversa, de forma que al pulsar F3 el sistema entienda

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