| Artículos | 01 JUL 2008

Mantenimiento del Mac

Mantén tu Mac siempre en forma siguiendo estas sencillas tareas

Compartir

Dan Frakes.
Sabes que tienes que cambiar el aceite a tu coche cada 5.000 kilómetros, limpiar los canales de tu casa cada otoño y limpiarte los dientes como mínimo dos veces al día, ¿pero sabías también que deberías mantener tu Mac en buena forma? La mayoría de las veces los Mac funcionan sin un solo problema; pero tal y como ocurre con cualquier otra máquina, realizar unas pequeñas tareas de mantenimiento revierten en una gran recompensa a largo plazo, garantizando que todo siga funcionando sin problemas. A continuación te explicamos las tareas que debes realizar para mantener tu Mac feliz y en un estado saludable.


Manten tu casa en orden
Configurar tu sistema correctamente no sólo previene los problemas sino que también facilita su resolución cuando estos ocurren; ya sea un problema con el disco duro, un desastre natural o un robo. Realizar estos pasos cuando el Mac está a estrenar resulta más sencillo, pero nunca es tarde para organizarse.

Asegúrate de tener el equipo adecuado
¿Tiene tu Mac todo lo necesario para funcionar de forma suave, segura y eficiente?
Compra un protector de alimentación o un SAI. Puede que estés tentado de conectar tu Mac directamente a un enchufe de pared. No lo hagas. Puede que existan sobretensiones y variaciones de picos en la línea eléctrica, la línea telefónica o resto de cableado de tu casa, y pueden provocar un daño considerable a tu equipo. Necesitas como mínimo un protector contra picos de tensión, y que actúa como una especie de muro eléctrico, protegiéndote contra los principales problemas eléctricos. Adicionalmente, asegúrate de proteger también todos los equipos alimentados con corriente alterna conectados a tu Mac, así como los cables telefónicos y de Internet, de modo que los picos de tensión y otros problemas de carácter eléctrico no puedan pasar por los cables para dañar a tu Mac.
Una opción mejor, especialmente si tienes un Mac de sobremesa, consiste en utilizar un SAI (Sistema de Alimentación Ininterrumpida). Este dispositivo combina el anterior con una batería especialmente diseñada para mantener tu equipo en funcionamiento durante el suficiente tiempo como para que puedas guardar tu trabajo e incluso apagar los equipos de forma segura en el caso de que se produzca un corte de corriente. Un SAI también protege tu equipo de las caídas de tensión, ruido eléctrico (interferencias electromagnética) y otros problemas inherentes a los cables eléctricos.
Necesitarás un SAI que pueda soportar los requerimientos eléctricos de todos los equipos que tengas conectados actualmente. La forma más sencilla de determinar si un SAI cumple con tus necesidades consiste en utilizar un asistente en línea como por ejemplo el proporcionado por APC (www.apc.com/tools/ups_selector/index.cfm). Introduce los detalles sobre tu configuración y el asistente estimará tus necesidades de SAI (consulta “Consigue el SAI adecuado”).
Dos cosas a tener en cuenta: En primer lugar, nunca conectes una impresora láser a uno de los conectores alimentados del SAI; las impresoras láser pueden consumir una gran cantidad de energía, reduciendo con rapidez la batería del SAI e incluso pudiendo llegar a dañarla. En vez de ello, utiliza una de las tomas no alimentadas del SAI o, incluso mejor, conecta la impresora a un protector de alimentación independiente. En segundo lugar, aunque algunas unidades SAI ofrecen conectores de teléfono, red y jacks, la característica de filtrado de ruido del SAI puede provocar algunos problemas de red. En ese caso, conecta los cables de red directamente en un protector aparte.
Compra la RAM suficiente. Actualmente la mayoría de los Mac se suministran con un mínimo de 2 GB de RAM, pero algunos, como el Mac mini, el iMac a 2,4 GHz y el MacBook de entrada de gama, sólo incluyen un 1 GB. Del mismo modo, si tienes un Mac antiguo, o si has comprado recientemente un modelo de segunda mano, entonces es bastante probable que tenga 1 GB de RAM o incluso menos. Dicha cantidad puede que sea suficiente si todo lo que haces es consultar el correo electrónico y navegar por la web, pero si tienes previsto ejecutar simultáneamente varios programas, editar fotografías y vídeo, o incluso jugar, entonces lo más probable es que te encuentres con problemas de rendimiento que derivarán en la pelota de playa.
Si no sabes con certeza si tu problema puede estar relacionado con la falta de RAM, entonces puedes usar la utilidad gratuita MemoryStick de Matt Neuburg (www.tidbits.com/matt). Esta utilidad muestra el uso de la memoria de tu Mac en la barra del Dock o como un termómetro flotante, permitiéndote ver de este modo si tu equipo necesitaría más memoria. Si ese es tu caso de forma frecuente, entonces habrá llegado el momento de comprar más. Afortunadamente, la RAM es cada vez más barata actualmente, de modo que añadir otro gigabite a un iMac puede costar menos de 30 EUR; además de que la mayoría de los Mac son muy sencillos de ampliar. (Puedes consultar las guías de ampliación publicadas por Apple para la mayoría de los modelos en www.apple.com/support/manuals).
Asegúrate de que tu RAM funciona. Es buena idea comprobar un nuevo Mac para encontrar posibles fallos hardware antes de que inviertas una buena cantidad de tiempo en su configuración. Quizá el principal componente hardware que debas comprobar sea la RAM. La memoria defectuosa puede provocar problemas que resultan muy difíciles de identificar, como cuelgues aleatorios de las aplicaciones, cuelgues del sistema y datos corrompidos. (Esto también significa que deberías probar la RAM que añadas a tu Mac.)
Afortunadamente no resulta muy complicado realizar dicha comprobación, si bien una prueba de estas características puede llevar algo de tiempo. Apple Hardware Test, incluído en el disco de instalación del Mac OS X que se suministra con los Mac rencientes, incorpora la opción Extended Testing que permite comprobar tu RAM. (Los usuarios de MacBook Air pueden utilizar el Apple Hardware Test pulsando la tecla D durante el proceso de arranque.)
Particularmente, prefiero utilizar la técnica proporcionada por la utilidad Memtest 4.21 de Tony Scaminaci (1,39 dólares; www.memtestosx.org). Este programa comprueba cada bit de los módulos RAM de tu equipo, tantas veces como elijas, verificando que almacenan correctamente la información mediante operaciones de lectura y escritura. (El programa Hardware Test de Apple sólo hace una pasada.) Hacer varias pasadas puede tardar todo un día o más, pero si pasa la prueba sin problemas, entonces no tendrás que preocuparte de tu RAM. El inconveniente es que deberás ejecutar Memtest desde la línea de comandos, ya sea durante el arranque del equipo o desde el Terminal. Si prefieres utilizar una opción con interfaz gráfica, puedes utilizar el gratuito Rember 0.3.4b de Kelley Computing (www.kelleycomputing.net/rember).

Prepárate para las emergencias
Muchas personas toman todo tipo de precauciones frente a las riadas, grandes nevadas, incendios u otros tipos de desastres, pero nunca se detienen a pensar sobre el hecho de prepararse frente a los desastres informáticos. Aquí te indicamos unos cuantos pasos que te permitirán sobrevivir ante los pequeños y los grandes inconvenientes.
Crea una cuenta de pruebas. Si alguna vez has experi

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información