| Artículos | 01 ABR 2010

Mucho más que Windows, Linux, Mac OS X Server?en tu Macintosh X

Ejecuta cualquier sistema operativo en tu Mac

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Javier Rodríguez.
Cuando recibes tu ordenador de fábrica sabes que al encenderlo tendrás el Mac OS X preinstalado, listo para usar. Sin embargo a veces tenemos la necesidad de ejecutar las aplicaciones o dispositivos que sólo están disponibles para otros sistemas operativos, ya sea simultáneamente con el Mac OS X o como si fuese un equipo autónomo. La buena noticia es que no tendrás que buscar más allá de tu propio Mac, y en este artículo te explicamos cuáles son las principales opciones disponibles a tu alcance y qué permiten cada una de ellas.

La primera alternativa para usar Windows viene de la mano de la propia Apple, quien gracias a la transición que hizo de sus equipos a la arquitectura Intel desde los anteriores procesadores PowerPC de Motorola, y a partir de la versión Mac OS X 10.5 del sistema operativo, proporciona la tecnología Boot Camp. A grandes rasgos, se trata de una solución por software que puedes utilizar para crear una partición en el disco duro de tu Mac e instalar Windows XP SP2, Windows Vista o, desde el mes de enero de este año, también el sistema operativo Windows 7 en sus ediciones de 32 y 64 bits siempre y cuando estés utilizando Snow Leopard (Mac OS X 10.6.x).
La principal virtud de la suma compuesta por Boot Camp y Windows es que exprimirás al máximo los recursos hardware de tu equipo, ya sea portátil o de sobremesa, y que por tanto se traduce en un mayor rendimiento en aquellos casos en los que precises obtener la máxima velocidad posible; por lo general juegos que hagan un uso intensivo de 3-D, aplicaciones de vídeo y otras de tipo CAD/CAM, así como la conexión de hardware que se resista a las soluciones basadas en la virtualización de sistemas operativos (algo que veremos posteriormente).
A cambio del rendimiento adicional obtenido con Boot Camp también tendrás que pagar algunos peajes, y el principal es que no podrás utilizar simultáneamente las aplicaciones de Windows y las de Mac OS X. Es decir, durante el arranque del ordenador tendrás que decidir si quieres que lo haga como un Mac convencional o bien como si se tratase de un PC sobre el que has instalado Windows.
Otra contrapartida es que no te resultará tan sencillo acceder a los archivos de la partición de Windows cuando arranques tu ordenador en modo Mac, y viceversa.

Sistemas y equipos soportados por Boot Camp
Con Boot Camp tampoco tendrás el mismo grado de flexibilidad en cuanto a sistemas operativos (y versiones de los mismos) que sí encuentras en las soluciones de virtualización.
Las ediciones soportadas de Windows son XP Home Edition o Professional con Service Pack 2 o posterior (32 bits); Windows Vista Home Basic, Home Premium, Business o Ultimate, y Windows 7 Home Premium, Professional o Ultimate. Por ejemplo, en el momento de escribir este artículo sólo podrás instalar las versiones de 32 bits de Windows XP y Windows Vista; mientras que sólo podrás instalar la versión de 32 bits correspondiente a Windows 7 en cualquier iMac, MacBook Pro producido en 2007 o posterior, y en cualquiera de los Mac Pro, MacBook o Mac mini; mientras que la edición de 64 bits de Windows Vista o Windows 7 puede instalarse sólo sobre los Mac Pro o MacBook Pro presentados a primeros de 2008 (y posteriores) o bien cualquiera de los iMac o MacBook presentados a finales de 2009 (y posteriores).
No todos los modelos de Mac pueden instalar cualquiera de las ediciones soportadas, y en ningún caso podrás instalar las versiones de Windows que Microsoft dirige al mercado de servidores, algo que sí es posible mediante las dos principales soluciones de virtualización disponibles para la plataforma: Parallels Desktop for Mac 5 (80 EUR; www.parallels.com) y VMware Fusion 3 (62 EUR; www.vmware.com).
Con la solución de Apple tampoco puedes instalar de una forma sencilla en tu Mac otros sistemas operativos como es el caso de las diferentes distribuciones Linux disponibles (Mandrake, Ubuntu o CentOS, entre otras) o incluso el Chrome OS (www.chromium.org/chromium-os), tal y como sí es posible en el resto de los casos, incluyendo no sólo los comerciales VMware o Parallels, sino también VirtualBox de Sun (gratuito; www.virtualbox.org).

Cuestión de particiones
Boot Camp también impone algunas limitaciones a la hora de crear una partición para la posterior instalación de Windows, además de que has de tener en cuenta una serie de consideraciones cuando decidas el formato que se aplicará sobre la partición en cuestión (NTFS o FAT32).
Lo más sencillo consiste en crear la partición de Boot Camp sobre el disco duro interno de arranque, pero si el Mac en cuestión tiene más de un disco duro interno y quieres instalar Boot Camp sobre cualquiera de los discos distintos del primero, entonces la recomendación que ofrece Apple en su guía de configuración es que deberás de extraer los discos inferiores de sus respectivas bahías, instalar Boot Camp y, posteriormente, reponer nuevamente los discos extraídos.
En cuanto al formato, NTFS permite utilizar un tamaño de partición por encima de los 32 GB, cantidad que supone el máximo valor que podrás asignar a una partición de tipo FAT. A diferencia del formato NTFS el formato FAT permitirá intercambiar archivos entre el volumen de Windows y el de Mac (por ejemplo, el disco de Boot Camp estará accesible desde el Finder cuando arranques en Mac OS X), mientras que en NTFS no cabe tal posibilidad. Con Windows Vista o Windows 7 sólo podrás usar NTFS.
En comparación con estas limitaciones y otras, como el hecho de que sólo podrás instalar Windows con el asistente de Boot Camp en discos duros internos y que el disco de destino en cuestión sólo puede tener una partición originalmente, las soluciones de virtualización resultan mucho más flexibles, dado que permitirán crear los archivos que representan cada uno de los sistemas operativos instalados sobre cualquier partición y disco, tanto interno como externos, e incluso transportarlos a otras ubicaciones, ampliar sus capacidades de almacenamiento en un momento determinado, comprimirlos o bien crear la máquina de sistema operativo virtual a partir de un equipo Windows.

De Windows a Mac, conservando los archivos
La posibilidad de transferir un equipo Windows que ya estuvieses utilizando a Boot Camp también resulta un proceso más laborioso en comparación con las soluciones que proponen las dos principales soluciones comerciales de virtualización (Parallels y VMware Fusion).
Una vez creada la partición mediante el Asistente de Configuración de Boot Camp, el siguiente paso consiste en reiniciar el equipo e instalar cualquiera de las ediciones de Windows soportadas; de modo que cuando termines tendrás un sistema operativo a estrenar y sobre el que deberás de instalar las aplicaciones que quieras utilizar.
¿Qué ocurre si ya estabas utilizando Windows en un equipo y quisieras conservar los archivos y otras aplicaciones que ya estuvieses instaladas? En este caso podrías optar por transferir los archivos (documentos, música, películas y otros similares) a través de la red, copiándolos desde el PC de origen, o bien utilizar la propia solución Windows Easy Transfer disponible tanto en Windows Vista como en el más reciente Windows 7.
En ambos casos, tal y como ocurre con el propio Asistente de migración

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