| Artículos | 01 MAY 2000

Pequeñas utilidades para trabajar con comodidad

Compartir

Fernando García.
Probablemente su proveedor de Internet le ofrezca un cierto espacio, ya sea uno, dos, cinco o diez megabytes, para albergar sus páginas web, y probablemente la forma que le ofrezca para “subir” las páginas que diseñe al servidor sea mediante el sistema FTP.
Este protocolo es un estándar en Internet para transferir archivos, pero no resulta excesivamente cómodo de usar y no ofrece algunas de las opciones que un creador de páginas puede necesitar. Para solucionar estos inconvenientes se diseñó un sistema estándar para que los creadores de estas páginas pudieran manejar el espacio en el servidor, los directorios, las carpetas, etc. Este protocolo se denomina DAV y el principal problema es que desde su aparición son muy pocas las aplicaciones (tanto para servidores como para los usuarios) que pueden funcionar con éste.
Dado que el sistema es más potente y cómodo de usar que el FTP, es interesante empezar a emplearlo en el momento en que esté a su disposición y para ello necesita una aplicación capaz de manejar DAV en su ordenador. Goliath 0.5 es este tipo de programa. Pese a tener un número de versión tan bajo, que puede hacer dudar de su estabilidad y prestaciones, realmente la aplicación está a la altura de los esperado.
La interfaz es totalmente Macintosh, no sólo en lo referente a la aplicación en sí misma. También en la forma en que se muestran las carpetas y archivos contenidos en el servidor, así como en la forma de manejar estos documentos, empleando el sistema de arrastrar y soltar. Para colmo de ventajas, el programa es gratuito y se puede descargar de www.webdav.org/goliath.
NetFinder 1.2. Pero si realmente necesita una aplicación de transferencia de archivos empleando los tradicionales sistemas de FTP o HTTP, NetFinder 2.1 es un programa a tener en cuenta. Esta aplicación shareware puede descargarse de www.ozemail.com.au/~pli/netfinder/sw_and_updts.html y tiene un coste de 35 dólares. El programa ofrece una lista de características realmente impresionante, que incluye el soporte de protocolos FTP y HTTP, posibilidad de realizar transacciones seguras, continuar con la descarga que se haya interrumpido previamente y listados de descargas para realizarlas posteriormente.
Unido a esto se halla una interfaz completamente integrada con el Mac que incluye la posibilidad de arrastrar y soltar, disponibilidad de menús contextuales, soporte del panel de control Internet y las características más recientes de Mac OS como son iconos de millones de colores, los nuevos diálogos de abrir y guardar documentos, mensajes hablados, etc. Sin duda alguna se trata de uno de los programas más potentes que hay para la transferencia de archivos en Internet que logra esta potencia sin renunciar a la facilidad de uso que representa la interfaz de Mac OS en todas sus operaciones.

Diccionarios y dictados
En un mundo perfecto todos los programas, manuales y documentos que un usuario tendría que utilizar estarían en su idioma materno, pero lamentablemente esto no es así y frecuentemente hay que trabajar con documentos en inglés, lo que obliga en muchas ocasiones al uso del diccionario.
UltraLingua. Una opción es cargar con este libro a cuestas, otra es utilizar UltraLingua SP/ENG un diccionario para su ordenador que contiene más 250.000 términos y que permite traducir de inglés a español y de español a inglés rápida y fácilmente. Lo único que se echa en falta en esta excelente aplicación shareware de 25 dólares es la posibilidad de tener un diccionario de usuario para añadir sus propios términos, aunque dada la cantidad de términos que incluye, esta carencia es relativamente poco importante. UltraLingua se puede descargar de www.ultralingua.com.
Audiocorder. Otra de las aplicaciones que determinados grupos de usuarios utilizan frecuentemente son los dictáfonos, que les permiten convertir su ordenador, normalmente un portátil, en un sistema de grabación para tomar notas de reuniones. Audiocorder es uno de estos programas que a través de una sencilla interfaz permite realizar grabaciones a disco.
La simplicidad de esta aplicación es tal que no dispone de método para reproducir los sonidos grabados (puede emplearse el reproductor de QuickTime para ello), pero a cambio, además de los habituales botones de puesta en marcha y paro, el usuario puede fijar la activación mediante un nivel de sonido, para dejarlo en funcionamiento desatendido sin miedo que inunde su disco con horas de grabación de silencios. Cuesta 20 dólares y se puede descargar de www.blackcatsystems.com/software/audiocorder.html.

Contenidos recomendados...

Comentar
Para comentar, es necesario iniciar sesión
Se muestran 0 comentarios
X

Uso de cookies

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y análisis, propias y de terceros, para facilitarle la navegación de forma anónima y analizar estadísticas del uso de la web. Consideramos que si continúa navegando, acepta su uso. Obtener más información