| Artículos | 01 DIC 2000

Premios Más Allá 2000

Algunos premios para un año

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Fernando García.
Con un año tan rimbombante como el 2000, uno está tentado de anunciar los premios del milenio, del siglo si es un poco más modesto e incluso si se es discreto serían los premios de la década, pero eso sería acudir a excesos espectaculares para llamar la atención y dado que estos premios son muy serios (a ver, los del fondo, no se rían tan alto), sigo dando premios anuales.
Como es habitual he de señalar que son unos premios concedidos a título totalmente personal y que no tienen ninguna recompensa asociada, salvo un lindo certificado que puedo hacer al “premiado” que lo solicite, aunque esta circunstancia no ha ocurrido hasta ahora, debe ser que los premios “Más allá” todavía no tienen el prestigio suficiente.
Premio “Vaporeta” a la PlayStation 2. Sony ha logrado arrebatarle a Microsoft el trofeo a la creación artificial de demanda antes de lanzar un producto con la PlayStation 2. Durante largos meses se ha estado hablado del producto e incluso la página oficial de Sony daba detalles de él. Ahora que, en teoría, ha salido al mercado, lo hace en cantidades limitadas para crear una necesidad artificial. Incluso en España y según las tiendas, durante varios meses se va a servir bajo demanda debido a la escasez de unidades disponibles.
En cualquier caso han logrado mucha más propaganda e interés que si se hubiera realizado un lanzamiento normal y todo el mundo, incluyendo a los totalmente legos en la materia, se ha enterado del evento.
Premio “Hasta en la sopa” a Palm. Pese a que este organizador personal o “PDA” no es mi dispositivo favorito, sigo pensando que el escribir a mano es más lento que con el teclado y sobre todo en uno de estos aparatos, hay que reconocer que el Palm ha logrado convertirse en una auténtica revolución para ejecutivos atareados.
Aunque su aparición no ha sido este año, si ha sido en él cuando ha conseguido no sólo colocarse el número uno en ventas, sino desbancar totalmente a la agenda tradicional. Si hace un año lo típico era ver al ejecutivo de turno con su “Time Organizer”, ahora saca del bolsillo un Palm. Incluso hay empresas que se lo dan a sus nuevos directores como parte del equipamiento estándar junto con el ordenador.
Por tanto el Palm Pilot en cualquiera de sus variantes (pero principalmente el Palm Vx para los que pueden gastarse mucho dinero y el m100 para los que prefieren la opción económica) es uno de los grandes hitos de este año.
Premio “Cubito de hielo” a Motorola. Si hace un año Motorola se merecía este título por hacer procesadores PowerPC más potentes y que consumían la décima parte de potencia que un Intel, ahora se lo merece por no haber logrado evolucionar de la misma forma que los Pentium y mientras que estos llegan ya al Gigahertzio, los G4 están estancados en los 500 MHz y por desgracia no parece que en un plazo corto de tiempo haya nuevas noticias.
Según los rumores, las razones de este estancamiento son políticas y de gestión de la empresa. Los ingenieros de Motorola estarían mal pagados y se estarían yendo a otras compañías con mejores ofertas, lo que provocaría estas carencias tecnológicas.
Premio “gallina el último” al acceso a Internet. Si una empresa de comunicaciones anuncia acceso gratis a Internet, todas las demás corren a ofrecerlo. Si un operador anuncia tarifa plana, ¡alehop! todos a por ella, aunque no tenga su estructura preparada y esto signifique líneas que comunican, velocidades de navegación insufribles y un largo etcétera.
Naturalmente existen alternativas, como los proveedores de cable, que agujerean nuestras calles, aunque cuando se les pregunta por el servicio, todavía no lo dan en la mayoría de los hogares y el famoso servicio ADSL de Telefónica del cual existen toda serie de cuentos para no dormir, incluyendo una gran cantidad del tipo “a mi me lo instalaron hace semanas pero todavía no funciona”.
Y por supuesto el soporte técnico de muchas de estas compañías no tiene ni idea de lo que es un Macintosh pese a que sus creativos incluyan iMac e iBook en los anuncios porque quedan muy bonitos.
Premio “¿Uh?” al virus “I love you”. Hizo falta un virus que se distribuyó de una forma tan salvaje para que la gente se empezara a concienciar de que Internet tiene también grandes problemas además de la pornografía infantil, que parece ser el único que las instituciones del bien y del orden recuerdan.
Pero aun así la mayoría de los usuarios no conocen las grandes debilidades del correo y como una persona sin escrúpulos puede hacerse pasar por otra y falsificar cualquier tipo de información. De la misma forma, y por exceso de protección, muchos usuarios sufren lo que se conoce como “hoax” o falsas alarmas. La más típica es aquel correo que dice que Microsoft anunció ayer que había aparecido un virus muy mortal y bla, bla, bla.
Afortunadamente estos virus falsos tienen para los usuarios de Macintosh el mismo efecto que los auténticos: ninguno. Intenté ejecutar a propósito en mi ordenador PowerBook y con Outlook Express el mencionado virus “I love you” y no logré hacerlo.
Premio “Menos lobos caperucita” al efecto 2000. Para qué negarlo, yo tenía cierto miedo a los efectos del año 2000. Como profesional de la informática he de reconocer que conociendo la complejidad de los programas actuales era bastante probable que se produjeran errores. Pero he de felicitar a todos mis compañeros informáticos que lograron evitar estas situaciones.
Al ver que no pasaba nada mucha gente empezó a quejarse de que todas las medidas cautelares habían sido un despilfarro de dinero, pero en realidad si no se hubiera hecho esta inversión, sí que se habrían producido problemas.
Y con esto se acaba un año más sin novedades espectaculares. De esos que figuran con un párrafo en las enciclopedias.

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