| Artículos | 01 DIC 2000

Soluciones de video para Macintosh

Todo el hardwar

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Javier R. Menéndez.
En la edición de vídeo el Mac tiene mucho que decir, y existe periferia y software para que cualquier usuario pueda crear sus propios proyectos con una gran calidad.

Este artículo está dedicado a proporcionar una guía con las soluciones que más se adecuen a sus necesidades, tanto si es un usuario que está pensando dedicarse profesionalmente a la edición de vídeo como si sólo desea crear y compartir sus ediciones con un grupo de amigos o familiares. Sea cual sea el caso, en el mercado existe una solución adecuada para cada bolsillo.
El ojo humano precisa de un mínimo de 12 fotogramas por segundo para tener la sensación de imágenes en movimiento. Aunque es cierto que desde la aparición de la tecnología QuickTime (y las primeras tarjetas dedicadas a la digitalización de vídeo) el Mac ya proporcionaba esta calidad, desde entonces los esfuerzos de diversos fabricantes de hardware y editores de software se han centrado en aumentar el tamaño de imagen hasta el formato estándar en televisión: PAL; mejorar la calidad de compresión de modo que se puedan crear películas con imágenes de mayor calidad y desarrollar modelos de Mac con mayor capacidad de proceso y almacenamiento para afrontar producciones de mayor duración. La actual gama Power Macintosh G4 proporciona el rendimiento suficiente para trabajar con la máxima calidad, mientras que los modelos PowerBook son una opción muy adecuada para quienes se inclinen por trabajar con equipos DV a través de conexión FireWire. Por último, algunos de los actuales modelos iBook también le permiten trabajar con equipos DV, pero el rendimiento es menor.
Los usuarios de otros modelos anteriores (G3 e incluso de las primeras generaciones PowerPC) también pueden encontrar soluciones en el mercado para adaptarlos de forma que puedan trabajar con periféricos DV, o bien optar por soluciones algo más económicas, en su conjunto, que les permita trabajar en formato PAL con calidad S-Video o de vídeo compuesto.
Por otro lado, el hardware de captura de vídeo que vaya a utilizar sólo es el primer “escollo”: transferir el vídeo al ordenador (en el caso de realizarlo mediante la conexión FireWire) o digitalizarla. El software es el que encierra las opciones para recrear en su Mac los efectos con los que a buen seguro se habrá quedado fascinado al ver una película o anuncio.

Técnicas y calidad
En este sentido, no piense que para realizar algunos de estos efectos necesitará invertir varios millones de pesetas. Por ejemplo, hasta el más modesto QuickTime Player (cuando se trabaja con QuickTime Pro) le permite crear efectos de croma o trabajar con un canal alfa entre dos pistas (definir un color como transparente, lo que permite ver la imagen del corte de vídeo situado en una capa inferior). Ahora bien, lo que no le permitirá QuickTime Player es llevarlo a cabo con una calidad suficiente como para volcarlo a una cinta de vídeo y sorprender a sus amigos. Tampoco puede decirse que el reproductor de Apple incorpore el mejor conjunto de herramientas para editar vídeo (aunque sí incorpora muchas opciones interesantes en su paleta de información). Otras aplicaciones no sólo permiten crear efectos de croma. Con una orientación más profesional, o mejor dicho con herramientas pensadas y afinadas para lo que el profesional desea hacer, ofrecen una mayor exactitud en el trabajo con vídeo, permiten trabajar con una mayor cantidad de capas y dibujar en ellas como si lo estuviera haciendo con Photoshop (con la diferencia de que no sólo lo hará sobre un fotograma, sino a lo largo de una selección de fotogramas). Por ejemplo, hacer que una palabra o motivo gráfico aparezca en su vídeo de forma progresiva (rotoscopia). También puede extraer un elemento de su contexto en un corte de vídeo (rotospline) de forma que pueda incorporarlo en otro y clonarlo: consiga todo un grupo de pájaros a partir de sólo uno.
¿Quiere incorporar un vídeo en el marco del televisor contenido en otro distinto? Tiene aplicaciones para Mac con la opción tracker. Esta herramienta permite “anclar” un elemento a otro (por ejemplo, la selección que haya realizado en un corte de vídeo), de forma que se mantenga en la posición definida aunque la zona de anclaje no permanezca en la misma posición a lo largo de la reproducción (Commotion le permitirá hacerlo). Seguramente piense que esto funcionará sin problemas sólo cuando la pista de vídeo en la que se ha realizado el tracking no incorpora movimientos de cámara que varíen la perspectiva de la zona de anclaje. Siguiendo con el ejemplo del corte de vídeo que se reproduce en el interior de un televisor de otra pista de vídeo, funcionará sin problemas siempre y cuando el televisor no varíe para pasar de un plano frontal a uno lateral. Pero no hay problema, Combustion ha llegado a nuestra plataforma para proporcionar una serie de herramientas que hasta ahora sólo estaban disponibles en equipos de varios millones de pesetas.
Con esta herramienta no sólo podrá realizar tracking de vídeo, rotoscopia y todo tipo de composiciones que pueda imaginar. Además, trabajará en un entorno completamente 3-D. Esto significa que tendrá a su disposición cámaras, luces, permite incorporar elementos gráficos (ya se trate de vídeo, imágenes de Photoshop u otro material) como capas, combinarlas y situarlas en el espacio 3-D y “verlas” desde la perspectiva que desee.
Con las luces también podrá proyectar sombras de un elemento de vídeo sobre el resto de las capas, y como se trata de un entorno 3-D también podrá aplicar propiedades como la cantidad de reflexión de una capa determinada.
Como se puede comprobar, el software disponible para Mac está a la altura, sin olvidarnos de los clásicos: Premiere, AfterEffects, FinalCut Pro e incluso iMovie. Pero de ellos no depende la calidad de imagen, ésta depende del equipo que utilice para grabar el vídeo e incluso de las conexiones utilizadas para su digitalización o transferencia al Mac.
Si parte de una cinta VHS, aunque trabaje con un sistema de tres millones de pesetas entre hardware de digitalización y software de edición, postproducción y efectos, obtendrá calidad VHS en el resultado del proyecto. Por otro lado, si parte de un sistema digital pero digitaliza la información en su Mac mediante conexión S-Video, esa será la calidad con la que esté trabajando.
Puede decirse que las conexiones S-Video y compuesto (RCA) ofrecen una calidad definida como doméstica, la conexión FireWire (con equipos DV) ofrece una calidad que muchos usuarios defienden como profesional y de hecho así la están utilizando (aunque el DV trabaja con una compresión “intraframe”, muy buena, pero con pérdida de información). Muchos profesionales recomiendan la conexión por componentes (tres cables BNC independientes, cada uno de ellos portando la señal de cada uno de los canales YUV) y SDI (Serial Digital Interface, SMPTE 259M) como las de máxima calidad. En concreto, la conexión SDI es la única que permite trabajar con vídeo sin compresión.

Hardware profesional
En el mercado encontrará principalmente dos opciones para trabajar en la edición de vídeo con Mac de forma profesional. Una de ellas es la tarjeta Targa Cinè, capaz de trabajar con 100 megapíxeles en tiempo real (tanto en YUV como en RGB nati

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