VIDA MAC | Noticias | 18 MAR 2015

El Macbook que se carga por USB

Este nuevo Macbook de 12 pulgadas podría ser recordado por su gran diseño, o por ser el primero en adoptar la tecnología de manejo Touch Force. Sin embargo, estos días todo el mundo habla del único puerto de conexión USB-C que es compartido con el de carga de su batería. Sea o no una decisión acertada, lo que parece evidente es elevado coste de los adaptadores que serán comercializados por Apple para simultanear el uso del mismo.

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Macbook USB-C
Alfonso Casas

Con la llegada del nuevo Macbook de 12 pulgadas, Apple parece haber conseguido evolucionar tecnológicamente hablando su portátil más liviano de la marca. Acerca la calidad de la pantalla Retina a esta modalidad de portátil para la que todavía no había disponibilidad, permitiendo utilizar una resolución de pantalla de 2300 x 1440 píxeles. También elimina la ventilación activa de sus componentes internos, algo que ha sido posible gracias al uso de los nuevos chip de última generación Intel Core M. La llegada del nuevo trackpad con tecnología Touch Force y sus avanzados sensores de detección de intensidad de presión, abre nuevas modalidades de uso e interacción con el sistema operativo. Son sensaciones que merece la pena constatar en propia persona, dado que por mucho que te lo cuenten, resulta difícil apreciar si no estás físicamente utilizándolo.

 

Sin embargo, no podemos obviar que lo que más está dando que hablar es su nuevo puerto de conexión de tipo USB-C o USB 3.1. Salvo las tecnologías inalámbricas, ya sea por Bluetooth o Wireless 802.11, es la única modalidad de conexión que contempla, unificando todas las posibilidades para las que hasta ahora eran necesarios puertos dedicados. Particularmente, pienso que tiene muchas ventajas, pero sin obviar ciertos inconvenientes. La utilización de un único puerto de entrada/salida permite que Apple tenga mejores resultados en diseño y acabados del equipo. De hecho, ocupa una tercera parte en comparación con el USB actual. También permite optimizar el consumo de energía del equipo, dado que no hay que alimentar de manera permanente los diferentes conectores de la placa base.

 

Sin embargo, nos vemos en la necesidad de tener que recurrir a adaptadores y cables para habilitar determinadas funciones. A esto se le une el hecho de no poder simultanear diversas funciones a la vez, ya que el USB-C ejerce de cargador, de puerto USB 3.0, salida de vídeo por diferentes modalidades (HDMI, VGA o Mini DisplayPort), así como puerto de carga para otros dispositivos. Frente a la generación anterior de MacBook Air, se han omitido de golpe el puerto de carga MagSafe, el correspondiente al Thunderbolt, y el lector de tarjetas de memoria de tipo SD. USB tipo C 3.1 nos va a garantizar grandes velocidades de conexión, en torno a los 5 Gbps la generación inicial, y hasta 10 Gbps la Generación 2.

 

 

¿Encontraremos replicación en los MacBook Pro?

Si ya nos parecía una gran limitación el no disponer de conexión de red tipo Ethernet en la generación anterior, ahora tendremos que recurrir a adaptadores para cualquier conexión que deseemos realizar. Apple podría haberlos incluido de serie junto al equipo, pero parece que el usuario tendrá que desembolsar un dinero adicional para tener este tipo de extras. La limitación a un solo puerto puede resultar muy funcional de cara a los trabajadores móviles que llevan u MacBook a todas partes, pero si eres de los que saca el máximo partido al portátil o perteneces a la vieja escuela, estarás de acuerdo conmigo que donde se encuentren los portátiles con infinidad de conexiones, que se quiten el resto. El tiempo ha dado la razón a los fabricantes a la hora de prescindir de soportes informáticos como la unidad de disquetera, así como de las unidades ópticas DVD y Blu-ray. El almacenamiento en la nube ha propiciado que nos olvidemos de estos soportes en menos que canta un gallo. Sin embargo, considero que la conectividad es otro cantar. Hay que reconocer que Apple también respalda la idea de Intel de conseguir un escritorio o zona de trabajo sin cables, y para ello contamos con diferentes tecnologías como Wifi 802.11ac, Bluetooth 4.0, AirPlay y AirDrop. Pero veremos si las nuevas docking station Wireless que Intel está impulsando, conocidas como WiGig, acaban por hacerse realidad a lo largo de este año, o su uso se demora en el tiempo. Intel proclama a los cuatro vientos que se trata de convertir los puestos de trabajo sin uso de cables.

 

 

 

 

 

En la imagen, vemos un ejemplo de workstation portátil, con la Dell Precision M6500 con infinidad de puertos de conexión y posibilidades de uso de docking station y hub de puertos.

 

Lo que no parece un acierto es eliminar de manera brusca la conectividad actual de los Macbook Pro, esos que infinidad de usuarios profesionales utilizan a diario para desarrollar su trabajo, en detrimento de unificar todo bajo un mismo conector. Del mismo modo que no me imagino una Workstation o estación de trabajo en formato de portátil con solo dos o tres puertos, tampoco me hago a la idea de que Apple se plantee recortar la variedad de conexiones que actualmente ofrecen sus equipos más profesionales. De hacerlo, estaría tirando piedras sobre su tejado. 

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