ANÁLISIS | Artículos | 01 ABR 2010

Canon EOS 550D

Cámara réflex con grabación de vídeo de alta definición

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Ramón González.

Once meses después de lanzar la 500D, Canon sorprende con el lanzamiento de la nueva 550D que bien se podría considerar como la versión 1.2 de su antecesora ya que soluciona las principales carencias de aquél modelo. A menudo, resulta muy molesto para los usuarios la continua actualización de modelos. Sin embargo, en este caso está perfectamente justificado. La Canon EOS 500D salió al mercado con unas deficiencias que eran muy fácilmente solucionables y quizá hubiera sido más prudente esperar un poco a tener una máquina como la 550D.

Por el camino se han incorporado otras mejoras (heredadas de la hermana mayor EOS 7D) que la convierten en una opción muy interesante tanto para aficionados a la fotografía como a usuarios de vídeo que quieran experimentar dando un paso más allá de lo que las videocámaras domésticas ofrecen. De hecho, lo más correcto para analizar la nueva cámara de Canon es comparar algunas características con su antecesora (500D) y otras con su hermana mayor (7D).

El sensor

Una de las partes más importantes de una cámara es el sensor y en ese aspecto es en donde más se ha notado la mejora de la nueva EOS. Una de las mejores formas de amortizar el sensor de la EOS 7 era incorporarlo en una cámara de consumo para conseguir así producirlo en cantidades mucho mayores abaratando así los costes. Lógicamente, existen muchas diferencias entre lo que es capaz de hacer una y otra cámara con un sensor igual (o muy similar) pero no cabe duda de que es un acierto ofrecer una calidad así a un precio accesible.

El sensor en cuestión tiene un tamaño APS-C con una resolución de 18 megapíxeles (frente a los 15 de su antecesora) que permite capturar imágenes con una sensibilidad de hasta 6.400 ISO (12.800 en modo extendido). Aunque el enorme número de pixeles que tiene provoca una densidad elevada, los resultados que obtiene trabajando con valores ISO altos son realmente sorprendentes y es ahí donde se agradece haber heredado el sensor de cámaras de gama superior. Además, permite capturar vídeo en tamaño FullHD con una frecuencia de 25 o 30 fotogramas por segundo en función del sistema utilizado.

El procesado de la información es bastante rápido (si bien está lejos de la EOS 7D) y permite hacer tomas con una velocidad de hasta 3,5 por segundo; valor más que suficiente para la mayoría de usuarios no profesionales.

Construcción
Si algunas de las prestaciones de la nueva EOS 550D podrían incluso satisfacer a algún semiprofesional, la construcción es sin duda la que define esta cámara como claramente dirigida al sector de consumo. Con un tamaño similar al de la 500D y bastante más pequeña que la 7D, el cuerpo de la 550D está hecho de policarbonato y fibra de vidrio que diferencian claramente esta gama de los modelos profesionales o semiprofesionales bastante más pesados. Además no está construido con el sellado propio de las cámaras de gama alta.

Grabando vídeo

Una de las características que más llama la atención de los nuevos usuarios de este tipo de cámara es la posibilidad de grabar vídeo. El control que ofrece la 550D en cuanto a la grabación de vídeo es muy completo y los resultados son muy buenos incluso con valores ISO altos. La posibilidad de grabar vídeo es tan atractiva como polémica y la verdad es que merece la pena detenerse un poco en este punto para evitar confusiones a la hora de adquirir esta cámara para grabar vídeo.

Lo primero que hay que decir es que a diferencia de la 500D, la nueva EOS sí permite grabar video en FullHD a 25 ó 30 fotogramas por segundo y en caso de grabar en HD (720) puede hacerlo con una frecuencia de hasta 60 o 50 fotogramas por segundo. Además permite hacer un zoom de vídeo multiplicando así la óptica utilizada a costa de grabar en tamaño 640 x 480 píxeles.

Otra gran mejora en cuanto al vídeo con respecto a su antecesora, es la incorporación de una toma minijack de entrada de audio con la que no sólo mejorar la calidad del sonido de la grabación sino que además se evita la grabación de los sonidos propios de la cámara (especialmente el motor de enfoque en caso de utilizar enfoque automático).

La tercera mejora es que en la nueva cámara el control sobre el sistema de enfoque (manual o automático) se encuentra en el objetivo como es costumbre en las ópticas de Canon, no teniendo que acceder a ningún menú para cambiarlo.

Una vez dicho todo esto, hay que señalar que hoy por hoy, la grabación de vídeo en máquinas réflex no es comparable con la que se realiza en una videocámara doméstica o semiprofesional. La calidad de grabación de las reflex es mucho mejor. Las posibilidades en cuanto a intercambio de ópticas, calidad de las mismas, selección de sensibilidad (ISO) y de apertura de diafragma hacen que la experiencia en una reflex sea mucho más creativa. Sin embargo, el funcionamiento es completamente manual (enfoque y zoom) y por lo tanto mucho más difícil de obtener buenos resultados.

Desde la forma, tamaño y peso de la cámara hasta el modo de sujetarla, manejar el zoom o el enfoque son una experiencia radicalmente distinta. Por eso es importante destacar que para hacer vídeos de calidad con una cámara de este tipo es necesaria muchas más experiencia, práctica, conocimientos y destreza que con cualquier cámara de vídeo; empezando porque es prácticamente imprescindible el uso del trípode y terminando porque tanto el zoom como el enfoque se manejan de forma manual y mediante el giro de las anillas del objetivo en lugar de los sistemas mecanizados que incorporan las cámaras de vídeo. Ahora bien, las posibilidades creativas que ofrece la EOS 550D a la hora de grabar vídeo son enormes.

Live View

La posibilidad de encuadrar, enfocar y disparar a través de la pantalla LCD es una de las opciones que más suele gustar a los usuarios que provienen de cámaras compactas y sin embargo es de las cosas que menos se utiliza una vez que el usuario se acostumbra a la velocidad de manejo a través del visor.

En el caso de la 550D, el paso de un modo a otro se realiza mediante un nuevo botón situado a la derecha del visor y es tan rápido de activar y desactivar que facilita mucho su uso, si bien el hecho de que la pantalla LCD esté fija en el cuerpo condiciona mucho el uso del Live View para encuadres incómodos.

El visor y la pantalla LCD
Para hablar de la pantalla LCD de la EOS 550D es casi imposible hacer comparaciones ya que es uno de sus puntos fuertes. Si las pantallas incluidas tanto en la 500D como en la 7D de 3 pulgadas y 920.000 píxeles ofrecían una calidad asombrosa, la nueva pantalla con 1.040.000 píxeles es incluso superior. No está muy claro que esa diferencia sea muy apreciable con el uso normal como cámara de fotos pero desde luego, para facilitar el correcto enfoque en las tom

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