ANÁLISIS | Artículos | 01 MAY 2010

Olympus Pen E-PL1

Cámara fotográfica de objetivos intercambiables

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Javier Rodríguez.

Este modelo de Olympus se encuadra en la categoría de cámaras fotográficas digitales que se encuentran a medio camino entre las compactas de óptica fija y las DSLR, reuniendo muchas de las cualidades que hacen atractivos a los productos de ambos extremos. El más evidente de ellos es que en un cuerpo de un tamaño algo superior al de las actuales compactas, este modelo de Olympus ofrece la capacidad de intercambiar los objetivos, teniendo en cuenta que de serie ya se suministra un 14-42 mm (1:3,5-5,6).

Mediante el uso de este tipo de objetivos se obtiene una acción más rápida en el zoom, aunque no ocurre lo mismo en el enfoque manual debido al sistema electrónico utilizado por este fabricante. En nuestra opinión se hace algo lento y resulta preferible utilizar en la mayoría de las ocasiones los diferentes modos de enfoque automático, donde cabe destacar la capacidad de activar el modo de enfoque continuo y el modo de seguimiento de sujeto.

La Pen E-PL1 incorpora un sensor de 4/3 de pulgada que ofrece una resolución efectiva de 12,3 megapíxeles utilizando un filtro de colores primarios (RGB) y con el que se puede variar la relación de aspecto entre los 4:3 estándar de fotografía y los 16:9 más prácticos cuando utilizamos la cámara para la grabación de vídeo con una resolución máxima de 1.280 x 720 píxeles (aunque limitada a archivos con un tamaño máximo de 2 GB o unos 14 minutos).

Como almacenamiento tanto de imágenes como de vídeo (en formato AVI Motion JPEG), la cámara permite utilizar tarjetas SD y SDHC (se recomiendan las de clase 6), si bien en nuestras pruebas no destacó por ser la más rápida utilizando el preajuste de imagen RAW en comparación con otros modelos de características similares. Sobre la velocidad de obturación esta es de 1/2000 a 60 segundos, mientras que los valores ISO se pueden ajustar entre ISO 200 y 3.200 para los modos automáticos y de ISO 100 a 3.200 para el modo manual.

La cámara está equipada con una conexión mini-USB y un mini-conector HDMI que podemos utilizar mediante el cable suministrado para reproducir las fotografías y vídeos en nuestro televisor.

Manejo. El agarre resulta bastante cómodo. Los controles de encendido, dial de modo y disparo están muy bien ubicados y proporcionan una acción rápida, al igual que ocurre con el sistema de menús en pantalla y el cursor multidireccional que permiten ajustar las opciones de uso más frecuente, como el selector de modo del flash, medición, temporizador o modo de ráfaga.

En cuanto a los modos de funcionamiento destacan los de guiado, artístico y de escena. Especialmente, en este último, encontramos un total de 19 opciones, incluyendo un par dirigidas a retratos, otras tantas a macro y el resto a diferentes situaciones de luz y sujetos en movimiento. El modo artístico permite aplicar en tiempo real diferentes efectos sobre la imagen, aunque en este caso sufre la velocidad de refresco del encuadre y, excesivamente, la velocidad de grabación de la imagen sobre la tarjeta de memoria. En nuestra opinión es preferible prescindir del uso de dicha capacidad sobre la cámara aplicándolo posteriormente mediante los programas de edición de imágenes.
Hay que tener en cuenta que este modelo carece de visor óptico, de modo que todas las operaciones (encuadre y/o grabación) deben de hacerse utilizando la pantalla LCD de 6,9 cm. Opcionalmente es posible instalar un visor electrónico sobre la zapata.

Precisamente otra de las características que nos ha llamado la atención es que el flash, cuyas opciones de ajuste son de las más completas, no ocupa una posición central sino que está desplazado al extremo izquierdo del cuerpo.

Calidad. La nitidez y correspondencia de colores son bastante buenos, si bien en los modos automáticos con luz artificial suele tender a utilizar valores ISO muy elevados (en torno a 1.200) aunque por otra parte sin que llegue a introducir mucho ruido en la imagen. Lo que se nos queda algo corto es el zoom del objetivo incluido de serie, así como el sistema de enfoque manual. Las opciones de ajuste del enfoque y tipo de medición son excepcionales, así como el amplio rango de opciones disponibles para el disparo con flash.

Conclusiones
Entre las características especiales destaca la detección de rostros, el modo de enfoque con seguimiento al sujeto, y los modos de escena entre los que destacan los dirigidos a retratos, altas luces y sombras, especialmente la capacidad de multi exposición. En el manejo manual de la cámara, así como los modos de prioridad a la abertura y prioridad al obturador, se echa en falta un control que permita ajustar con mayor agilidad los diferentes valores. También es una lástima que no se suministre el software para Mac necesario para procesar las imágenes creadas con el modo de panoramas.

Una buena opción de entrada de gama sobre las anteriores EP que carecían de flash y que permite usar objetivos intercambiables con el sistema de montaje micro cuatro tercios.


Olympus Pen E-PL1
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Calificación:
****/7,0
Lo mejor: Calidad de las imágenes. Funcionamiento ágil. Buena velocidad en modos automáticos. Control de flash, reconocimiento de caras.
Lo peor: Ajuste manual de enfoque mediante anillo. Carece de visor óptico. Posición del flash. Zoom escaso.
Fabricante: Olympus.
Distribuidor: Olympus. Web: www.olympus.es.
Precio: 600 EUR.

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