¡Nos han engañado! Mientras que todos estábamos esperando invitaciones para el evento de primavera de Apple (que debería celebrarse algún momento este mes de abril), Apple anunció en su lugar las fechas de la WWDC 2021 de este junio. Estoy perdido.

Aparte de las fechas (7-11 de junio), la gran noticia es que la WWDC volverá a ser virtual. Como ocurrió en 2020, se celebrará en el ciberespacio en su totalidad..., además de grabarse en bonitas localizaciones del Apple Park.

Teniendo en cuenta la situación actual de Estados Unidos, Apple no ha tenido otra opción. Sospecho que la compañía la tomó a regañadientes: obviamente habrá repercusiones para los negocios locales, y para los desarrolladores que, un año más, se perderán los talleres en persona y eventos de networking.

No quiero minimizar los inconvenientes. Pero pienso que las ventajas de un evento virtual son tan valiosas que, con algunas excepciones, Apple debería hacer todos sus anuncios en el ciberespacio a partir de ahora. Te explicamos por qué.

Los eventos en directo son muy largos

Los eventos tecnológicos, en general, tienen la tendencia de alargarse, ya sea porque al CEO le gusta mucho su voz o porque el equipo de marketing no puede resistir la oportunidad de bombardear a los periodistas con información.

Pero en los eventos de Apple también hay que añadirle las pausas para los aplausos entusiastas del público (algo de lo que hablaré en un momento) y las intervenciones aburridas de los socios de la firma. Estos sí que son como las típicas reuniones que podrían haber sido un simple correo electrónico.

Las presentaciones de vídeo, por otro lado, tienen la ventaja de que pueden editarse, volverse a grabar y la ausencia absoluta de los aplausos. Nos quedamos atónitos la primera vez que Apple se pasó al mundo virtual: ¿Dónde está el resto de la keynote? ¿Qué deberíamos hacer lo que queda de tarde?

La keynote virtual obligó a Apple a concentrarlo todo y a mantener un buen ritmo, algo que no encontramos en los eventos en persona.

Los eventos en directo son caros y perjudiciales para el medio ambiente

He dicho antes que una WWDC virtual conllevaría problemas financieros a los negocios de San José, que de no ser así se llenarían de periodistas y desarrolladores de software. (El año pasado, Apple pidió que se donará a los negocios locales; este año, apoya a San José a través de una iniciativa educacional.)

No quiero sonar insensible, y este es un factor que no deberíamos pasar por alto: nadie quiere que los restaurantes y las aerolíneas se vean obligados a cerrar.

Pero no podemos olvidar que estas ganancias tienen un coste. No vienen sin consecuencias. Y en 2021, creo que sería mejor si dejáramos de mandar a miles de personas a la otra punta del mundo para escuchar un discurso de dos horas también disponible online.

Los eventos en directo son demasiado entusiastas

Que quede claro: soy británico. Y encuentro el entusiasmo algo sospechoso.

Pero hablando seriamente, los periodistas no deberían vitorear una compañía a la que deben exigir responsabilidades. Y dar gritos de alegría, además de dar vergüenza ajena y de hacerte perder el tiempo, está lejos de hacerlo.

Con esto no quiero decir que los periodistas asistentes no son profesionales, pero Apple llena la sala con su propia gente entusiasta, y cuando la mitad de la sala aplaude, los otros tienen la tendencia de sumarse y resulta complicado que puedan expresar sus primeras impresiones de un nuevo producto.

Los eventos en directo hacen menos viables las sorpresas

Organizar una conferencia presencial como la WWDC o el anuncio del iPhone debe ser una pesadilla logística, y una que necesita una mayor planificación que una presentación online. Y eso también limita a la compañía a la hora de sorprender, algo que no ocurre cuando lo haces virtual.

Para empezar, puedes celebrar un evento virtual avisando con muy poca antelación o añadir algo al final en el último momento si un producto ha sido finalmente aprobado. Si quieres hacerlo delante de 5.000 personas, deberás haberlo sabido semanas antes, además de fabricar y transportar productos de prueba para todo el mundo.

Y eso abre muchas puertas a las filtraciones.

En cambio, en la WWDC 2021, Tim Cook podría de repente sacarse un AirTag del bolsillo durante la keynote virtual y es probable que nadie se lo pudiera haber imaginado. (A excepción de la gente leyendo este artículo, claro.)

Los eventos virtuales son más inclusivos...

En 2013, las entradas para la WWDC se vendieron en dos minutos, y muchos desarrolladores que no pudieron hacerse con una no estuvieron para nada contentos. Así que en 2014, Apple introdujo un sorteo de entradas, lo más justo que se puede ser en adjudicar 5.000 entradas en una comunidad de millones de personas.

En 2020, no obstante, fue completamente justo por necesidad. Nadie podía asistir, lo que significó que cada desarrollador tuvo acceso al mismo sistema de eventos y tutoriales online. No es lo mismo que estar allí (lo trataremos en el siguiente apartado), pero el hecho de que nadie pudiera asistir obligó a Apple a innovar en métodos online y en hacerlos lo más efectivos posible.

Este año, la compañía promete “sesiones online, prácticas individuales con orientación técnica y nuevas formas de interactuar con los ingenieros y diseñadores de Apple para conocer nuestros últimos entornos y tecnologías”. Quizás hubiera desarrollado estos recursos igualmente, pero sospecho que tener que hacerlo virtualmente por segundo año consecutivo sirvió de incentivo.

...pero los eventos para desarrolladores de la WWDC son la excepción

Concluiré con una excepción: la WWDC sí que pierde algo al ser virtual porque es más que un evento de prensa. También es una reunión para desarrolladores de software, que suelen pasar una semana aprendiendo y haciendo contactos en talleres y fiestas.

Me alegra que Apple se tome en serio el desafía de hacer que todo esto funcione online, pero no será lo mismo (no puede serlo).

Es por eso que sinceramente deseo que la WWDC 2022 sea un evento presencial (siempre y cuando haya una buena alternativa online que lo acompañe). Desearía que Apple dejara que el resto de los eventos (los que son solo presentaciones de productos) fueran virtuales. Porque ha demostrado que pueden funcionar, y ya he escuchado suficientes gritos de entusiasmo para lo que me queda de vida.

Artículo original publicado en Macworld UK.