El jueves pasado, como cada 22 de abril, celebramos el Día de la Tierra. Ese día, Apple actualizó de nuevo la sección en su página web dedicada al medio ambiente, que complementa su último Informe de Progreso Medioambiental.

A los de Cupertino se les llena la boca asegurando ser líder en iniciativas verdes, y de hecho es una de las empresas tecnológicas que más hacen por nuestro entorno. Aún así, su plan de negocio no es perfecto y todavía pueden hacer más.

Quizás alguna vez te hayas preguntado si es compatible ser ecologista y usuario de dispositivos electrónicos al mismo tiempo. Los fieles clientes de Apple pueden estar tranquilos, pues es una de las mejores marcas, pero la perfección no existe.

Lo que Apple sí hace bien

Emisiones corporativas neutras en carbono

En abril de 2020, Apple consiguió uno de sus objetivos medioambientales: ser neutra en carbono en sus operaciones cooperativas globales. Las instalaciones de la compañía, además, se alimentan de energías completamente renovables.

Eso deja a un lado otras áreas de su actividad como la cadena de suministro y de producción, para las que la firma se ha marcado un nuevo objetivo. Esta parte de su negocio también debería de tener un impacto en el medio ambiente en 2030.

Tiendas, oficinas, centros de datos y plantas de fabricación ya utilizan la energía de forma más eficiente y en menos de 10 años también se utilizarán fuentes limpias en todos sus procesos para evitar las emisiones de gases invernadero.

Fondo Restore

Una de las iniciativas de Apple para cumplir con su misión en 2030 es el Fondo Restore: 200 millones de dólares (166 millones de euros) destinados a proyectos forestales que deberían servirles para eliminar el 25 % de sus emisiones de carbono.

El 75 % restante correspondiente a las emisiones que se producen durante la cadena de suministro y de producción se realizará de manera manual. Ya son más de 110 los proveedores comprometidos a usa energía limpia.

Con este proyecto, para el que ha colaborado con Conversación Internacional y Goldman Sachs, se pretende eliminar cientos de millones de toneladas de carbono cada año. Para ello, por ejemplo, se han añadido 38.000 hectáreas de bosque.

Uso responsable del agua

Ser ecológico no solo se mide con la cantidad de carbono que se genera, sino que es importante también cuidar otros elementos. En este sentido, Apple asegura haber reducido el consumo de agua, “un recurso muy valioso para todos”.

También se compromete a reutilizarla siempre y cuando sea posible, así como devolver el máximo de agua usada al medio ambiente. Asimismo, ya han empezado a usar fuentes alternativas de agua, como la reutilización de aguas pluviales.

Programa de cero residuos en proceso

Apple ya ha obtenido la certificación Zero Waste en sus fábricas de montaje final. Eso significa que, en el último proceso de la cadena de producción, el iPhone, iPad, Mac, Apple Watch, Apple TV, HomePod, AirPods y Beats no se producen residuos.

Esta certificación se consigue si se reutiliza como mínimo el 90 % de los residuos creados para producir energía. Por ahora, el programa solo se ha finalizado en los proveedores que llevan más de un año trabajando para Apple.

Reconoce el impacto desproporcionado del cambio climático

Aunque a todos nos perjudica el cambio climático, Apple es consciente del impacto todavía más evidente que este tiene en los grupos minoritarios. Es el caso de las personas de color, a las que se les ayudará a través del programa Impact Accelerator.

Esta iniciativa invertirá principalmente en “negocios de colectivos minoritarios para fomentar las mejoras en la cadena de suministro y en las comunidades que se ven afectadas de forma desproporcionada por los riesgos medioambientales”.

Esto es parte de la inversión de 100 millones de dólares que Apple anunció el pasado mes de enero bajo el nombre de Iniciativa para la Equidad y Justicia Racial y con la que la firma quiere contribuir a luchar a favor de una igualdad económica y la reforma penitenciaria.

Mejoras en la eficiencia energética de los productos Apple

El consumo energético representa para la compañía sigue representando el 19 % de su huella de carbono pero Apple asegura que, en los últimos 12 años, han conseguido reducir el consumo medio por producto en más del 70 %.

Esta es una de las maneras que Apple tiene de hacer sentir a sus usuarios que también contribuyen a la hora de crear un mundo mejor con pequeños cambios que reducen el impacto ambiental (siempre y cuando tengamos los últimos modelos, claro).

Adiós al adaptador de corriente incluido

Otra forma es eliminando por completo el adaptador de corriente que solíamos encontrar en la caja. De esta manera, el usuario se ve obligado a utilizar uno que ya tenía en casa y, así de fácil, ayuda a reducir la cantidad de desechos electrónicos que se crea cada año.

Lo anunciaba por primera vez en septiembre de 2020 cuando explicó por qué el Apple Watch dejaría de incluir el adaptador de corriente USB en la caja. En su día ya celebramos la noticia y nos alegró ver que ocurría lo mismo con el iPhone 12 semanas después.

Con esta decisión, Apple ha dejado de usar 861.000 toneladas de cobre, estaño y zinc. Los adaptadores de corriente son los que más utilizan este tipo de materiales, junto al plástico que también encontramos en el embalaje.

Apple y ecologismo

Embalaje reciclado y reciclable

Hablando de embalaje, con la eliminación del adaptador de corriente, la caja en la que viene el iPhone también ha visto reducida su tamaño. Además de usar una menor cantidad de material, permite que se transporten hasta un 70 % de cajas más en un mismo palé.

Apple también asegura que el papel y el embalaje que utiliza procede de fuentes recicladas o renovables. En caso de necesitar fibra virgen, la compañía lo hace de forma responsable para evitar la destrucción de bosques.

Nuevo iMac, nuevas formas de reducir el impacto medioambiental

El nuevo iMac de 24” ha sido diseñado de tal forma que Apple ha conseguido reducir el impacto sobre el medio ambiente en un 20 % respecto a la generación anterior (en concreto, el iMac con pantalla Retina 4K de 21,5” y SSD de 256 GB.

Apple ha utilizado un aluminio con huella de carbono baja, así como plástico y estaño reciclados. Además del uso de materiales reciclados, la incorporación del primer chip diseñado por Apple permite una mayor eficiencia.

Apple y ecologismo

Carcasas con aluminio 100 % reciclado

Pero el nuevo iMac no es el único que utiliza aluminio completamente reciclado, sino que este lo encontramos en las carcasas de todos los dispositivos de Apple. Eso tiene un impacto muy favorable en la reducción de la huella de carbono de la compañía.

Lo mismo ocurre con el uso de otros materiales reciclados. El iPhone 12 Pro, por ejemplo, utiliza el 99 % de tungsteno reciclado y el 98 % de tierras raras recicladas. Puedes ver el informe completo del impacto medioambiental de este iPhone en la web de Apple.

Apple tiene un informe similar para cada uno de sus productos, lo que demuestra su compromiso con la transparencia.

Los robots Daisy y Dave

Apple cuenta con dos robots de desmontaje llamados Daisy y Dave. Son los encargados de desarmar los iPhones y así recuperar algunos materiales de sus componentes (tierras raras, acera, tungsteno...) que sirvan para fabricar nuevos dispositivos.

Según la compañía, Daisy ya ha conseguido desmontar una tonelada de componentes de iPhone. Este robot es rapidísimo y muy eficiente, pudiendo recuperar los materiales de 15 iPhones en solo 4 minutos y medio (200 dispositivos por hora).

Apple Trade In: programa de renovación

El programa Apple Trade In es una de las mejores formas de reciclar y ahorrar dinero al mismo tiempo con tus productos Apple. La idea es la de cualquier “plan renove”: entregas un dispositivo viejo para reducir el precio de un dispositivo nuevo.

Con Apple, tienes la garantía de que ese producto que les devuelvas va a pasar por los procesos adecuados de reciclaje. Por otro lado, si puede repararse, lo venderán en su tienda de productos reacondicionados para darle una segunda (o tercera) vida.

Lo que Apple debería mejorar

No es neutral en carbono al 100 % (todavía)

Es cierto que Apple ya tiene mucho camino recorrido para llegar a ese objetivo marcado para 2030, pero por ahora no podemos decir que la compañía sea neutra en carbono completamente, puesto que no podemos ignorar el impacto de sus procesos externalizados.

Dentro de una década, toda la cadena de suministro y de producción que utiliza la firma debería ser libre de emisiones contaminantes. Será entonces cuando podamos decir que el iPhone que tenemos en nuestras manos es totalmente ecológico.

Certificación Zero Waste solo para el montaje final

Lo mismo se aplica para el programa de cero residuos de Apple, una certificación que solo han conseguido por ahora en sus instalaciones de montaje final y siempre y cuando sean permanentes (es decir, que trabajen para Apple desde hace como mínimo un año).

Eso excluye por ahora los proveedores de Apple en otras fases de la cadena de producción, que por ahora no han conseguido convertir en energía más del 90 % de los residuos que crean, necesario para obtener la certificación Zero Waste.

Apple y ecologismo

Condiciones laborales óptimas para todos los trabajadores

Crear un planeta más sostenible también debe pasar por ofrecer las mejores condiciones laborales a los trabajadores. Aunque por ahora parece que Apple es un buen sitio donde trabajar (cada vez más inclusivo), hay quejas sobre algunos de sus proveedores.

Sin ir más lejos, el pasado mes de noviembre, el Financial Times informaba sobre el uso de mano de obra ilegal en fábricas de Pegatron, el segundo ensamblador de iPhone más importante. Jóvenes estudiantes trabajaban muchas horas extra y de noche.

Apple debería deshacerse también del cable de carga

Quizás podría ser una buena idea que Apple se planteara eliminar también por completo el cable de carga que incluye en la caja de sus productos, como ha hecho ya con el adaptador de corriente de los últimos Apple Watch y iPhones.

Esto permitiría, a su vez, reducir todavía más el tamaño del embalaje. Seguramente la decisión no sería bien recibida por muchos, y lo cierto es que Apple debería hacer eso bajando el precio de sus dispositivos.

Con el Apple Watch Series 6 y el iPhone 12, Apple mantuvo sus precios respecto a la generación anterior y, si un comprador necesitaba el cargador no incluido, debía hacer una inversión extra. Algunos lo vieron como una forma de hacer todavía más dinero.

En cambio, si restaran el coste tanto del cable como del cargador, la gente lo vería como un gesto de buena voluntad por parte de Apple. Seguramente solo invertirían en uno nuevo si realmente lo necesitaran (a todo el mundo nos gusta ahorrar).

Eliminar el plástico del embalaje

Es hora de que Apple también elimine cualquier uso de plástico en su embalaje. La compañía acertó en sustituir la bandeja de plástico por una de bambú y bagazo, y además cada vez utiliza menos fibra virgen para su papel.

No obstante, pensamos que la compañía podría hacer algo más más allá de reciclar y reutilizar: también se hace necesario reducir. Apple tendrá que encontrar la manera de hacerlo sin que el aspecto premium también de su embalaje se resienta.

Apple y ecologismo

El programa de renovación necesita mejorar

Decíamos antes que el programa Apple Trade In es una excelente forma de ahorrar un poco dinero al comprar un dispositivo Apple nuevo mientras contribuyes en la reutilización y el reciclaje responsable de los que ya no utilizas.

No obstante, el programa de renovación de Apple tiene dos problemas: por un lado, es poco conocido; por otro, sigue siendo un poco pobre, pues por ahora solo contempla algunos modelos de iPhone, iPad, Apple Watch y Mac.

Es cierto que la compañía se compromete a reciclar incluso aquellos que no están dentro del programa, pero si no hay un incentivo económico, muchos no verán el beneficio de devolverle a Apple el producto.

La reparabilidad de los productos Apple, también

Aunque en los últimos años Apple ha mejorado un poco la facilidad de reparación de sus productos, esta está muy lejos de ser perfecta. iFixit, por ejemplo, solo le da un 6/10 al iPhone 12, la misma puntuación que le dan desde el mismo Apple.

Hace unos años, Greenpeace se quejaba de la obsolescencia programada de los productos de la manzana e instaba a la compañía a cambiar de estrategia para poder alargar la vida útil de sus dispositivos. Una forma de hacerlo sería mejorando su reparabilidad.

Es cierto que puedes mandar a Apple casi cualquier producto para ser reparado (a cambio de una cuota, claro, incluso teniendo AppleCare+), y que ha ampliado el programa de proveedores independientes, pero tiene mucho más por hacer.

La doble moral de la durabilidad

Es más, vemos incluso una doble moral en sus palabras sobre la durabilidad de sus productos. Apple dice que su objetivo es “hacerlos muy resistentes y capaces de soportar el desgaste del día a día”. La batería todavía es muy mejorable.

Además, la compañía (no es la única) sigue una estrategia muy clara de añadir solo alguna que otra prestación realmente innovadora en cada generación de producto, lo que crea en el comprador una necesidad de comprar el último iPhone año tras año.