Apple comenzó la revolución de descargas de música legal con iTunes, que eliminaba los programas anticopia de sus descargas de música, y en 2007 encabezó una gran actualización en la calidad de la música digital con el lanzamiento de iTunes Plus.

Más de una década después, la compañía se encuentra algo retrasada en el universo de la música en streaming, algo que Steve Jobs solía decir. En cuanto a la calidad de la música, Apple no está por delante, está por detrás.

Es hora de que Apple Music sea actualizada, y algunas tecnologías recientemente lanzadas por Apple podrían incluso ayudar a que supere a sus rivales en cuanto a calidad de audio.

Datos sobre la calidad de audio

La semana pasada, Spotify se convertía en el último servicio de música en pasarse al audio de alta definición, uniéndose así a Amazon, Tidal y otros servicios que ofrecen audio sin pérdida a sus suscriptores.

Vamos a contextualizar esto. La mayoría de música digital, ya sea descargada o en streaming, utiliza algoritmos de compresión de datos para reducir el tamaño de los archivos. Eso era increíblemente importante al principio, cuando el espacio de almacenamiento de los dispositivos y la banda ancha de Internet eran limitados.

Estos algoritmos generan archivos mucho más pequeños que los originales, pero por contra, pierden calidad de audio. En tasas de bits bajas, todo suena amortiguado. Con las tasas de bits más comunes en los principios del MP3, la música sonaba bien, pero si escuchabas atentamente, podías escuchar cosas raras. Para mí, eran muy obvias con los platillos y la percusión pasaba a ser un ruido blanco.

Con la introducción del iTunes Plus de Apple, se duplicó la tasa de bits estándar. Hoy, esta es la calidad de audio por defecto de Apple Music. La calidad predeterminada de Spotify está en el mismo rango, si tienes una suscripción de pago. (Las cuentas gratuitas tienen acceso a una reproducción de mucha menos calidad.)

Todos estos algoritmos de compresión quitan detalles en el audio a cambio de tener unos archivos más pequeños. Pero hay otra forma de comprimir archivos de audio conocida como compresión sin pérdida. Los archivos son mucho más grandes (¡aunque mucho menos que los archivos sin comprimir!), pero no eliminan nada del archivo original con calidad de CD.

Personalmente, pienso que las tasas de bits actuales están bien. Solo los oídos más exquisitos notarán la diferencia entre un archivo con pérdida y uno sin pérdida. Aún así, la mayoría sí que la notará, y a otros les gustará saber que obtienen el sonido original, incluso si no están seguros de notar la diferencia.

Más allá de la curva

Más allá del atractivo actual que tiene el audio de alta resolución para un público más amplio, lo cierto es que Apple sigue estando por detrás de sus competidores. Eso podría llevar a pensar que a Apple no le importa tanto la calidad de audio como a Spotify, y eso no es bueno para la competición, incluso si la mayoría de gente no crea que merezca la pena pagar por una versión sin pérdida.

Es por eso que parece inevitable que Apple tenga que actualizarse y ofrecer una versión de alta calidad, supuestamente codificada con el propio códec comprimido de pérdida de Apple, ALAC. La compañía no permitirá que Spotify haga que Apple Music sea percibido como de segunda en cuanto a calidad de audio.

Si Apple lo hace, seguramente cobrará extra para acceder a esas versiones de alta calidad, aunque quizás formen parte de algunos de los paquetes de Apple One.

Spotify vs Apple Music

Ir más allá del audio sin pérdida

Pero pienso que Apple puede incluso superar a Spotify, y puede ayudarse con algunas piezas de hardware de su negocio. Los AirPods Pro y los AirPods Max son unos auriculares de bastante buena calidad, pero también son compatibles con audio espacial, que decodifica audio multicanal de películas y series y posiciona el sonido en un espacio alrededor del oyente.

Durante años, la industria de la música ha experimentado con el audio multicanal. Compré varios discos DVD-Audio en los 2000 que ofrecían un mix de audio de alta calidad y audio 5.1 que podía reproducir en casa. Estos formatos de audio fracasaron, pero los que compré sonaban estupendamente, y hicieran que creyera que el audio multicanal podría triunfar.

Entre los AirPods y la Apple TV, Apple tiene acceso a ofrecer un audio multicanal de salida directamente al oído de sus usuarios y seguramente también en los salones de su casa siempre y cuando tengan enchufados unos altavoces o una soundbar.

Imagínate que Apple Music ofreciera ese audio multicanal que, combinado con los AirPods Pro o los AirPods Max, pudiera ofrecer una experiencia de audio que fuera más allá del audio sin pérdida de un estéreo estándar.

Las piezas están allí. Apple tiene la influencia (y el dinero) para animar a las discográficas que lancen música multicanal. Y volvería a poner a Apple en una posición de liderazgo, en vez de donde se encuentra ahora: por detrás de Spotify y todos los demás.

Si te interesa, puedes leer nuestro artículo de opinión Por que cambié Apple Music por Spotify.

Artículo original publicado en Macworld US.