El nuevo iPhone SE (2020) es un gran ejemplo de todo lo que puede hacer Apple. Componentes de alto nivel, diseño y fabricación más que probados (aunque algo anticuados) y un precio que ofrece una excelente relación calidad-precio en un mercado al que se le ha ido la cabeza en los últimos años. Desafía a esos que dicen que los productos de Apple son demasiado caros y confirma a sus clientes más fieles que la compañía les cubre las espaldas en los momentos más difíciles.

Es una pena, pues, que esta generosidad de espíritu pueda resultar algo ausente en otros departamentos, ya que a menudo los de Apple parecen algo tacaños.

Yo no he escogido vivir con adaptadores

Es un buen ejemplo el gran fiasco de los auriculares que empezó con el iPhone 7. El nuevo modelo que todo el mundo quería llegó con la decisión de Apple de no incluir un puerto jack a coste cero. Sí, eso es, a los clientes se les bendijo con un par de milímetros de aluminio más para cubrir el horrible agujero de los modelos anteriores. Qué valor.

Obviamente, esto les causó un pequeño problema a aquellos que querían utilizar sus auriculares con cable, así que Apple lo solucionó incluyendo un adaptador que se conectaba al puerto Lightning. Era feo, pero funcionaba. Bueno, hasta que la cosa esta se perdía o se rompía. La vida con adaptadores había empezado.

A esto le siguió el iPhone 8, con una historia similar hasta que fue actualizado y el adaptador desapareció de la caja y fue reemplazado con unos EarPods con conector Lightning. Algunos lo verán como algo positivo, ya que obtienes unos auriculares compatibles con tu iPhone, pero si ya habías comprado unos a tu gusto, para usarlos tenías que ir a la Apple Store a comprar el adaptador. A esto le seguiría el tener que volver a la tienda a comprar otro porque el primero ha desaparecido. Magia.

¿Por qué no poner ambos en la caja? Los iPhones son caros, pero los adaptadores no. Así, ¿por qué no incluir algo que ayuda a los clientes y les asegura que simplemente funciona?

(Si esto te parece mal, debes saber que se rumorea que Apple estaría pensando en directamente no incluir auriculares con el iPhone 12. Antes de que le mandes un correo enfadado a Tim Cook, cabe recalcar que esto es por ahora solo una especulación, pero te da una idea de lo poco que sorprendería que Apple tomara una decisión en contra de la experiencia del usuario.

¡El poder (lento) al pueblo!

Esto es agua pasada, quizás digas. Y para ser sinceros, tienes razón, excepto que lo mismo puede decirse hoy en día cuando te gastas más de 1.000 € en el iPhone 11 Pro o el Pro Max… lo que lo hace todavía peor.

Estos dos dispositivos, junto al iPhone 11, el iPhone XR, el iPhone SE y el iPhone 8 antes mencionado, son compatibles con la carga rápida, pero Apple solo incluye el cargador estándar (y más lento) en la caja incluso cuando te gastas más de 1.000 € en uno de sus últimos dispositivos.

Esto no sería un gran problema si no fuera porque Samsung, OnePlus y muchos otros fabricantes de smartphones Android incluyen cargadores rápidos como estándar. Además, hemos visto que algunas marcas chinas baratas incluso incluyen un adaptador de USB-C a 3,5 mm para que puedas usarlo ¡con tus auriculares!

Esta tacañería la hemos visto en otros momentos. Pon el caso del iPad (2019). Es un buen dispositivo pequeño que ofrece todo lo que la mayoría de gente quiere en una tablet y a un precio asequible. Hay un gran pero, ya que el modelo de entrada (el que tiene un buen precio) solo ofrece 32 GB de almacenamiento.

Sí, es suficiente para ir tirando, pero con lo maravillosa que es la App Store, que te llama a descargarte juegos y apps muy prácticas, más la posibilidad de descargar contenido offline en muchos servicios de contenido en streaming, los 32 GB se agotan enseguida. ¿Vas a ir de viaje y quieres llevarte varias películas y series de televisión para entretener a la familia? Búscate otro.

Dice mucho que el iPad estándar tenga ahora menos almacenamiento que el iPhone SE más barato, y eso que se anuncia como posible reemplazo a tu portátil. 64 GB de espacio de almacenamiento irían perfectamente y acercarían la tablet barata con el iPhone barato.

“Bueno, todo está guardado en la nube así que no importa”, quizás pienses. De nuevo, esto es en parte verdad. Pero, si con esto podría contentar a sus clientes mientras limita su hardware, ¿por qué Apple sigue ofreciendo un iCloud tan pobre?

¡Ey, ten, 5 GB gratis! ¡Guau! Google Drive ofrece 15 GB a todos sus usuarios. Es cierto que OneDrive ha reducido su oferta gratis a los 5 GB, ¿pero desde cuándo Apple se conforma en ser igual de generoso que Microsoft? Un pago de 0,99 € al mes te da 50 GB de espacio en iCloud, pero eso solo demuestra su tacañería.

Desde portátiles que necesitan adaptadores para funcionar bien y significativos costes para tener más memoria y almacenamiento a teclados de iPad con un precio que desafía cualquier teoría económica: el constante goteo de tacañería de la primera compañía en ser valorada en 3 billones de dólares es, pues, decepcionante.

Cuando utilicé por primera vez un producto de Apple con mi fiel iBook, fue como adentrarse en una especie de utopía informática. No paraba de descubrir cosas nuevas que podían ayudarme, prestaciones que los diseñadores habían introducido en el OS X para cumplir una pequeña, pero importante, misión. Era esa atención a los pequeños detalles lo que marcaba la diferencia.

Recuerdo leer en la biografía de Steve Jobs de Walter Isaacson cómo el difunto CEO había aprendido de pequeño de su padre a no solo a pulir y perfeccionar las áreas a la vista, sino a prestar la misma atención en la calidad de aquellas partes que no pueden verse. Esto podría llevar a una excesiva obsesión a los detalles, pero la idea de no ofrecer un producto con materiales baratos en la parte trasera es lo que ayudó a Apple a ser la compañía que fue bajo su mandato. No todo era perfecto, pero nunca te sentías engañado.

En estos momentos, Apple es una de las compañías más ricas de la historia. Su catálogo de productos está lleno de dispositivos muy potentes líderes en el sector, y su software es de altísima calidad como en el caso del Logic Pro X y el Final Cut Pro.

Ahora, más que nunca, es hora de que Apple vuelva a tener los ideales de la era del Think Different (“piensa diferente”, en español). Para nosotros que llevamos siendo fans desde hace mucho tiempo, nunca nos importó que fuera la compañía con más beneficios. Siempre estuvo por delante que fuera la mejor.

Artículo original publicado en Macworld UK.