En ocasiones, Apple utiliza sus keynotes para jactarse de que el Apple Watch es el reloj número uno del mundo, incluso superando al Rolex. ¿Pero qué efecto real tiene el Apple Watch en el mercado de los relojes analógicos?

¿Los relojes tradicionales están realmente sufriendo las consecuencias del crecimiento de la competencia con la aparición del Apple Watch y otros smartwatches? Lo investigamos.

Apple no hace públicas las cifras reales de las ventas de Apple Watch. No obstante, cifras de ventas obtenidas por Strategy Analytics sugieren que Apple vendió casi 31 millones de relojes en 2019, lo que significa un 36 % más que en 2018. En cambio, también según Strategy Analytics, la industria del reloj suiza vendió aproximadamente 21,1 millones de unidades, lo que resulta un 13 % menos.

Sin embargo, para nuestra investigación hemos usado datos proporcionados por la Federación de la industria relojera suiza. Esta asociación publica un informe anual con las cifras de ventas y las divide en varias categorías. Puedes leer su último informe aquí.

También hemos obtenido los datos históricos desde 2007 de la oficina de prensa de la federación, lo que nos ha servido para configurar las ventas de relojes mecánicos y de cuarzo fabricados en Suiza desde 2005.

Basándonos en esta información, obtenemos el siguiente retrato: las ventas de relojes mecánicos suizos se han mantenido estables desde 2013 con unos 7,5 millones de ventas por año (línea verde). De hecho, las ventas subieron en 2018 y en 2019 los relojes mecánicos suizos llegaron a romper el récord de casi 17.000 millones de francos suizos.

La situación es algo distinta en el caso de los relojes de cuarzo: en este caso (barras azules), las ventas se han mantenido estables en acerca de los 3.500 millones durante cinco años, mientras que el número de relojes vendidos ha ido cayendo poco a poco.

En 2009, en plena crisis económica, se vendieron casi 18.000 millones de relojes de cuarzo (línea azul). Después, los números crecieron un poco y se mantuvieron más o menos estables durante tres años, de 2013 a 2015. Fue entonces cuando empezaron a caer un poco las ventas de relojes de cuarzo y lo han seguido haciendo. Recientemente, las ventas han caído en 2.800 millones, un declive que solo fue superado durante la recesión de 2009 (cuando se experimentó una caída de 3.500 millones de unidades).

Debido a que el Apple Watch fue lanzado en 2015, es bastante probable que exista una correlación entre la popularidad del smartwatch de Apple (y otros monitores de fitness) y el declive de las ventas de otros relojes de cuarzo suizos más baratos.

Los smartwatches están en el mismo rango de precios que los relojes de cuarzo, así que no nos sorprendería que la gente prefiera comprar un reloj inteligente, que ofrece más funciones (pulsómetro, podómetro, notificaciones…) que un reloj tradicional.

No obstante, la gente sí que parece seguir comprando relojes mecánicos muy caros. Los smartwatches y los monitores de fitness no pueden competir con ellos, sino todo lo contrario: la gente parece tener más y más interés en gastar mucho dinero. Puede que estos relojes sean una buena inversión en un momento en que los bancos cada vez ofrecen unos intereses más bajos.

Por supuesto, el Apple Watch se ha hecho un hueco en el mercado y que los relojes de cuarzo más baratos tienen que pelear fuerte, sobre todo ahora que el Series 5 tiene ahora la función de pantalla siempre activa (que hasta entonces había sido uno de sus grandes inconvenientes).

Puedes escoger entre tres acabados e infinitas opciones de correas para Apple Watch (algunas incluso de marcas de alta costura como Hermès), y eso hace que el reloj de Apple pueda ser también una pieza decorativa como cualquier reloj de cuarzo.

Pero el Apple Watch no puede competir con los relojes de lujo considerados “símbolo de estatus”. Apple lo intentó con un Apple Watch que costaba unos 18.500 €. En vez de seguir en este camino, la compañía ha renunciado a competir con Rolex o Tag Heuer y ha preferido centrarse ahora en las funciones de salud.

Artículo original publicado en Macwelt.