En ciertos momentos recuerdo con mucho cariño aquellos limitados pero accesibles ordenadores en los que, al encenderse, sólo aparecía el editor Basic para que el usuario comenzara a escribir sus líneas de código ( 10, 20, 30,… ) y en los que la memoria de vídeo sólo permitían trabajar con un ancho de 40 caracteres, reproducción de 8, 16 ó 64 colores, y otras muchas limitaciones que, al mismo tiempo, también ofrecían ventajas: la necesidad de ser uno mismo quien programase sus aplicaciones lo que, de una forma u otra, contribuía a un mejor conocimiento del ordenador por parte del usuario ( incluso era mucho más accesible abordar la programación en ensamblador ) . En las máquinas actuales se ha ido perdiendo esa bonita “tradición”, pero los lenguajes de programación continúan estando ahí ( lo que no resulta muy aconsejable es la programación en ensamblador ) . Evidentemente, intentar recrear aplicaciones que ya están en el mercado puede verse como una total pérdida de tiempo ( en general casi cualquier aplicación ) , pero hay muchas “pequeñas” aplicaciones que uno mismo puede hacer para cubrir sus necesidades, ya sea para automatizar tareas, soluciones de tipo vertical, utilidades muy concretas e, incluso, conocer mejor el funcionamiento interno del Mac .

10 La sencillez de antes, con la potencia actual

A muchos usuarios “eso” de programar les “echa para atrás” . Es comprensible, ya que es lo mismo que sucede cuando cualquiera intenta hacer cosas con una aplicación de la cual se desconoce su manejo, o en la que no se sabe muy bien qué es lo que se debe hacer para plasmar la idea original . Desde mi punto de vista, la complejidad de la programación es directamente proporcional al grado de aprensión de cada uno havia el el tema o, dicho de otro modo, los lenguajes actuales orientados a objetos ( de alto nivel ) como REALbasic, son tan sencillos de maneja como lo pueda ser Photoshop . En ambos casos se dispone de un “lienzo” completamente vacío, y diversas herramientas le ofrecen un conjunto de funciones que usted deberá seleccionar y combinar adecuadamente para lograr plasmar su idea .

Por otra parte, la programación no sólo está presente en lenguajes de caracter general, sino también como parte fundamental en muchas aplicaciones para obtener, a través de ellos, el máximo partido: Director, FileMaker, Dimension; así como el más difundido ( y menos utilizado ) entre los usuarios de Macintosh: AppleScript, son claros exponentes de esta cuestión .

20 Una historia triste…

Muchas veces da algo de rabia comprobar cómo la mayor parte de todo lo que se ve proviene del extranjero, ya no en aplicaciones inabordables de empresas multinacionales, sino en utilidades de tipo shareware, freeware o incluso de caracter comercial; y no me refiero al horno de producción de Estados Unidos, sino a otros como Italia, Francia, Alemania o Gran Bretaña, donde existe más programación para Mac en comparación con España .

30 … ¿ con un final feliz ?

No obstante parece que esto está cambiando, y que cada vez son más los usuarios de Mac en nuestro país que tienen la inquietud y, lo más importante, comienzan a crear programas . De hecho, acompañando al récord de asistencia a la última conferencia mundial de desarrolladores, en nuestro país también se ha producido un incremento proporcional sorprendente de asistencia sobre anteriores ediciones ( se ha quintuplicado, sobre x, la asistencia de desarrolladores españoles ) .

Este es un movimiento muy interesante ya que supone que se está animando el panorama nacional, pero el esfuerzo no sólo puede realizarse desde una parte de la manzana, quizá también la propia Apple España debería tomar mayor partido en “castellanizar” ( perdón, localizar ) todo aquello que pueda ser de ayuda para que los desarrolladores no deban unir al esfuerzo de la programación la interpretación de la documentación existente sobre el sistema operativo o las tecnologías que se asientan sobre éste, sobre todo para aquellos que quieren dar sus primeros pasos ( lo sé, Utopía es un lugar muy bonito… ) .

Otra acción tremendamente interesante para fomentar la programación en nuestro país sería el que cada iMac, ordenador de consumo de la nueva era, reflejo de los venerables Spectrum, Commodore 64, Amstrad y otros especímenes de museo, evolución a 266 MHz ( véase “Darwin”; Planeta Mac, página 126 ) se suministrase con un lenguaje de programación accesible y potente: Basic ( para Macintosh existen varias versiones ) , con un ancho de pantalla superior a los 40 caracteres, y con el que se pueden hacer cosas muy, muy majas .

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