¿Está pensando en cambiar o comprar un segundo monitor para mejorar la imagen de su Mac? En este artículo hemos comparado siete monitores CRT y otros tantos LCD TFT de entre 17 y 19 pulgadas que se encuentran por debajo de la barrera de los 1.500 Euros, entre los que encontrará la mejor opción si lo que necesita es la mejor calidad para trabajar con vídeo, aplicaciones de diseño o aplicaciones de ofimática, o incluso monitores muy válidos o excelentes para la tres categorías.

Monitores CRT

Últimamente se escucha con más frecuencia aquello de que “el mundo es plano” aludiendo a las bondades de la tecnología LCD TFT frente a los pesados y en muchos casos poco manejables monitores que utilizan la antigua tecnología de tubo. Pero si el mundo es plano… también es un mundo caro, y los monitores LCD TFT cuestan el doble o más en comparación con un monitor de tubo de características similares. Además, hoy por hoy, la tecnología utilizada en los monitores de tubo ha evolucionado considerablemente con tamaños de punto, resoluciones, colores tremendamente fiables y máscaras de apertura y de sombra que ofrecen una nitidez excepcional en pantallas completamente planas (consulte el cuadro “¿Cómo funciona un monitor CRT?”).

LaCie electron22blue III. De entre todos los evaluados este es nuestro monitor favorito (tubo Natural Flat de Nec-Mitsubishi). El menú OSD tiene una opción para el ajuste automático del tamaño y de la posición de la imagen, la nitidez es excelente al igual que la representación de los colores y el contraste del texto al trabajar con aplicaciones de ofimática o de maquetación es excelente. También se pueden poner algunos “peros”, como la necesidad de crear un ajuste personalizado de color, modificando los valores R, G, B para eliminar una dominante rojiza en la imagen tal y como llega de fábrica, el sistema de navegación y selección de opciones y valores por el menú OSD, y el poco contraste y colores poco vivos en la reproducción de vídeo o juegos.

En el menú OSD se puede configurar absolutamente cualquier aspecto de la geometría de la imagen, incluyendo la convergencia (muy precisa, por cierto), la pureza de color en las esquinas, moiré, linealidad vertical y horizontal, etc.

No es el más económico, pero si busca la máxima calidad de imagen para sus trabajos de retoque fotográfico o diseño, y se lo puede permitir, el electron22blue III es la mejor opción.

Hitachi CM721F. La impresión inicial al trabajar con este modelo fue muy similar a la que tuvimos con el SyncMaster 957DF, salvo que en este caso pudimos solucionar los problemas de geometría durante los ajustes iniciales de la imagen: efecto barrilete, tamaño proporcionado de la imagen, desplazamiento horizontal y vertical, corrección del leve efecto moiré (visible especialmente hacia las esquinas del monitor) y ajuste de color; y pudimos comprobar que la navegación por las opciones del menú OSD es bastante farragosa, y que la botonera de la parte frontal resulta un tanto imprecisa e incómoda de utilizar.

En cuanto a las opciones del menú, permite corregir los aspectos comunes de la geometría: barrilete, trapecio, cojín, giro y tamaño y posición del cuadro.

Por lo que respecta a la calidad de imagen, mientras que es una buena opción para reproducir vídeo, aunque con los colores algo apagados y con una ligera falta de contraste para nuestro gusto, en el retoque fotográfico muestra los colores de las imágenes tal y como saldrán posteriormente impresos.

Philips Brilliance 107P2. Los botones permiten modificar directamente los niveles de brillo y contraste y acceder al menú OSD, en el que se encuentran algunas opciones muy interesantes. Por una parte está la posibilidad de activar la tecnología LightFrame mediante la que se aumenta considerablemente la luminosidad de la pantalla y que es interesante especialmente para mejorar la de por sí ya excelente calidad de imagen en la reproducción de vídeo, con mayor nitidez y contraste que sólo se ve algo empañada por la presencia de reflejos en la pantalla. La segunda característica permite ampliar o reducir en 100 pasos (con tres niveles intermedios) el cuadro de imagen con independencia de la resolución activa. También hay que destacar la sencillez de navegación, configuración de opciones y precisión con la que se pueden establecer los valores para cada uno de los apartados.

Por lo que respecta a la calidad, en la reproducción de vídeo sobresale excepcionalmente. Su uso para el retoque de imágenes o el diseño gráfico tampoco sería una mala decisión.

Philips Brilliance 109P. Con el anterior modelo comparte el diseño, tanto de la forma de la carcasa como de la situación y opciones del menú OSD, aunque con pequeñas variaciones. Incluye cinco tomas BNC además del conector D-Sub 15; y entre las opciones del menú aparecen nuevos ajustes que permiten definir la pureza de color para cada una de las esquinas de la pantalla y aplicar una calibración automática (en la que no observamos ninguna diferencia). La mala noticia es que el 109P no incorpora la tecnología LigthFrame, aspecto que se echa notablemente en falta al reproducir vídeo.

Si en el 107P bastaba con enchufarlo para empezar a utilizarlo en este caso hay que realizar algún que otro ajuste adicional, como el centrado de la imagen y la calibración manual para obtener unos resultados más fiables en el retoque de imágenes. Además, en el monitor evaluado también pudimos advertir un ligero desajuste de convergencia que no pudimos resolver con los ajustes del menú OSD.

En cuanto a la calidad, y en comparación con el modelo de 15 pulgadas, el Brilliance 109P ofrece unos colores bastante apagados y un contraste también algo justo que se aprecia principalmente en los textos.

Samsung SyncMaster 765 MB. Utiliza tecnología de máscara de sombra. En su funcionamiento también incorpora una tecnología similar a la del Brilliance 107P2, denominada MagicBright, que proporciona un brillo extra a la imagen con unos resultados sorprendentes. A diferencia del modelo de Philips, que sólo resulta útil para para ver películas, en el SyncMaster sólo hay que pulsar un botón para seleccionar entre uno de los tres preajustes disponibles: Texto, Internet y entretenimiento; y cuando se reproduce vídeo con el ajuste de entretenimiento la calidad de imagen es excepcional, con una nitidez y contraste excelentes y unos colores vivos.

También incluye una segunda característica, denominada Highlight que en vez de aumentar el brillo en toda la pantalla se puede definir el tamaño y la posición del área que recibirá la iluminación adicional.

En cuanto a la calidad, la reproducción de vídeo es excelente (de los mejores que hemos visto), y para realizar retoque de imágenes y trabajar con aplicaciones de diseño gráfico y autoedición también supone una opción interesante, limitada únicamente por la escasa superficie de pantalla (1.024 x 768 píxeles recomendables), y los escasos ajustes que se pueden realizar para la temperatura de color.

Samsung SyncMaster 957DF. Comparte con el anterior la tecnología Highlight. Las opciones del menú también son muy similares, incluyendo opciones para aumentar la nitidez y nivel de contraste cuando se activa la opción Highlight. El resto de o