Ya han pasado algunos años desde que las por entonces escasas unidades para grabación CD-R costaban en torno al medio millón de pesetas y, por tanto, su uso estaba restringido al ámbito profesional. Aquellas unidades sólo permitían grabar discos a una velocidad de 150 KB por segundo, incorporaban 512 KB de memoria caché, sólo se podían grabar discos en un número bastante limitado de formatos y su tamaño hacía que la mesa siempre pareciese pequeña.

Desde entonces, el actual panorama de grabadores CD-R ha supuesto un giro de 180 grados, no sólo por el precio, que las hace accesibles a cualquier usuario doméstico, sino también por las características técnicas, permitiendo grabar un disco CD-R no sólo en los formatos informáticos más típicos, sino que los usuarios también pueden plasmar en estos soportes los trabajos destinados a ser reproducidos desde otros dispositivos domésticos.

Pero, ¿en qué sentido han evolucionado las tan populares unidades CD-R? Evidentemente, el primer síntoma de evolución se refleja en los palpables aumentos de velocidad, permitiendo grabar un disco de 650 MB en tan sólo 8 minutos; característica posible no sólo gracias a la mejora en los motores paso-a-paso que incorporan estas unidades, sino también al incremento en la cantidad de memoria utilizada para la caché de datos y el parejo aumento de prestaciones en los discos duros que equipan los Power Mac (aspecto que incide directamente en la máxima cantidad de datos que pueden transferirse desde y hacia el disco duro de forma sostenida). Pero esta es una mínima parte de los elementos implicados en el proceso de grabación en formato CD-R: el software utilizado para ello y, cada vez más, la marca y calidad de los discos empleados para realizar esta operación también marcan la diferencia en los resultados que obtendrá el usuario.

En este artículo no sólo encontrará información sobre las últimas unidades CD-R (muchas de ellas con soporte para grabar en formato CD-RW) compatibles con nuestra plataforma, incluyendo las unidades USB que poco a poco se están poniendo a la venta en nuestro país. También encontrará información sobre las principales aplicaciones que le permitirán afrontar grabaciones que podríamos calificar de “generales”, y aquellas otras herramientas centradas en procesos muy concretos que tienen como destino la grabación de datos en formato CD-R.

Adicionalmente, para que pueda tener una visión más general de la grabación CD-R, también le ofrecemos una serie de pasos, consejos y trucos que le permitirá no sólo reducir las posibilidades de que su disco acabe en la papelera debido a un error durante el proceso de grabación, sino también a obtener la máxima calidad en el caso de grabar discos en formato CD-Audio.

Para la elaboración de este artículo se ha optado por probar las unidades con la, por el momento, última versión del sistema operativo de Apple: Mac OS 8.6. La aplicación que se ha utilizado para ello ha sido Adaptec Toast en su versión 3.5.7 y Toast 3.8 en el caso de las unidades con conexión USB. La versión 3.8 de Toast es específica para las unidades USB, y Adaptec no recomienda su uso por parte de los usuarios que dispongan de grabadoras CD-R con conexión SCSI.

Cycma 4416

De la mano de Cycma nos llega una unidad que le permitirá trabajar en modo lector CD-ROM, grabador CD-R o en modo CD-RW (regrabable). Cycma, como integrador, ha montado en una robusta carcasa externa una mecánica de Yamaha; en concreto, se trata de 4416S: cuádruple velocidad de escritura en modo CD-R y otro tanto cuando está funcionando como unidad CD-RW. Si usted decide aprovechar la posibilidad de trabajar con ella también en modo CD-ROM, obtendrá una velocidad de lectura equivalente a x16. Velocidad suficiente para reproducir con agilidad cualquier tipo de desarrollo multimedia. Evidentemente, el control de volumen y el conector de auriculares está disponible en su parte frontal y en la parte posterior podrá encontrar dos conectores de audio (RCA) para la conexión de unos altavoces externos, o su conexión a la entrada de línea de los Mac.

Continuando con las características técnicas, y al igual que la inmensa mayoría de unidades CD-R, la Cycma (Yamaha) dispone de 2 MB de memoria caché, cantidad que suele considerarse suficiente para evitar los problemas de grabación de tipo “underrun”; error producido cuando la unidad tarda menos tiempo en grabar la información sobre el disco de lo que es capaz el disco duro (u otro dispositivo utilizado como fuente de datos) en suministrar la información a grabar. Evidentemente, y teniendo en cuenta las características de los discos duros actuales y otros dispositivos de almacenamiento utilizados de forma mayoritaria para grabar la información, es muy improbable que se produzca este error incluso cuando se trabaja con la máxima velocidad permitida por esta mecánica de Yamaha: 600 KB por segundo (x4).

En cuanto a los formatos disponibles, cuando trabaje con la Cycma 4416 y el Toast 3.5.7, podrá grabar sus discos desde el Mac en los formatos de datos habituales (volumen Mac, archivos y carpetas Mac, híbrido Mac/ISO y CD-ROM XA); a estos formatos se suman los también habituales CD-Audio, CD-I o copia SCSI.

La instalación no lleva más de tres minutos, el tiempo necesario para conectar el cable SCSI 25-50 o 50-50 (no suministrado en la unidad de evaluación), el terminador pasivo proporcionado (si es éste el último elemento de la cadena SCSI), seleccionar el identificador de la unidad dentro de la cadena y, por último, conectar el cable de alimentación. Lo que resulta de agradecer es que, pese a lo sencillo y acostumbrado que hoy en día puede resultar conectar dispositivos SCSI a un Mac, Cycma proporciona junto con la unidad un pequeño manual en castellano que le explica, paso a paso, el procedimiento a seguir para instalar correctamente cualquier dispositivo SCSI.

Con la unidad Cycma 4416 los usuarios también encontrarán la versión 3.5.6 de Toast (la actualización a la última versión disponible en el momento de escribir este artículo, 3.5.7, se puede obtener de forma gratuita en el sitio web de Adaptec: www.adaptec.com). Por tanto, tendrá todo lo necesario para comenzar a utilizar su unidad desde el primer momento, salvo la necesidad de contar con algún disco CD-R. Adicionalmente, si desea aprovechar todos los recursos de este modelo y utilizarla en modo CD-RW deberá adquirir la aplicación DirectCD de Adaptec, ya que no se incluye con la unidad.

Puestos a trabajar con ella, el comportamiento fue de lo más sólido, incluso en la grabación seguida de una serie de tres CD-R a la máxima velocidad (en principio, mayor propenso a errores). Para estas pruebas se definieron en Toast 2 MB como caché en RAM, cantidad que se suma a los 2 MB de caché incorporados en la propia mecánica Yamaha.

Al utilizar la unidad Cycma como lector CD-ROM se obtuvo una tasa de transferencia de 1,4 MB. No obstante, emplea unos 10 segundos en montar un CD en el Escritorio del Mac, siendo aproximadamente el doble del tiempo utilizado por la unidad CD-ROM interna de un Power Mac en realizar la misma tarea y algo más del empleado por el resto de modelos evaluados.

Para utilizar esta unidad en modo CD-RW es preciso instalar en el equipo el panel de co