Prácticamente todos los usuarios de Macintosh conocen los archivos PDF, documentos de sólo lectura basados en el lenguaje PostScript y que permiten representar cualquier tipografía y cualquier diseño de página en un formato redistribuible que puede verse en cualquier plataforma sin necesidad de que el usuario de destino disponga de las tipografías utilizadas en el documento original.

Todas estas personas conocen la aplicación Acrobat Reader, el programa con el que se pueden leer estos documentos PDF. Aunque el lector de estos documentos es gratuito y se puede descargar de Internet, para crear documentos PDF o para realizar alguna de las operaciones avanzadas, tendrá que recurrir al programa completo Adobe Acrobat, que se comenta en este banco de pruebas. Este producto es de pago y además de permitir la creación de documentos PDF, operación que también puede realizarse con otros productos shareware, ofrece un gran número de opciones de edición (por ejemplo, creación de formularios), permite realizar búsquedas en los documentos, añadir elementos multimedia, descargar páginas Web para su conversión directa a formato PDF, y también interesantes opciones de seguridad para los documentos generados. De estas últimas hay que destacar la firma digital.

Instalación

La instalación del producto es sencilla y además de una carpeta con la aplicación y diversas utilidades y extensiones, añade sus propios elementos a la Carpeta del Sistema, incluyendo un controlador de impresoras propio que aparece en el selector con el nombre AdobePS y una extensión para el controlador estándar de Apple LaserWriter 8.

Junto con estos controladores, el instalador también busca los navegadores Web que tenga en su disco duro (Netscape e Internet Explorer) e instala en ellos una extensión. De la misma forma que la extensión de Acrobat Reader para los navegadores permite abrir documentos PDF de Internet y verlos dentro de su navegador, la extensión de Acrobat 5.0 permite realizar la misma operación pero utilizando todas las herramientas de este programa, que permite entre otras operaciones verificar la firma digital de un documento o añadir comentarios y realizar otras operaciones en el caso de contar con los suficientes privilegios (asignados en la creación).

Hay que señalar que aunque Acrobat Reader es una aplicación “Carbon” que utiliza la interfaz gráfica del Mac OS X, esta nueva versión de Acrobat no ha tenido la misma suerte y sólo funciona sobre Mac OS 9 o sobre el entorno Classic de Mac OS X.

Generar documentos

La forma más sencilla de emplear Acrobat para crear un documento es abrir la aplicación, elegir el controlador de impresora AdobePS y enviar a imprimir el documento. En el diálogo de impresión aparece por omisión Virtual Printer y aunque puede parecer que este es el modelo que hay que dejar seleccionado, (a fin de cuentas para crear un documento PDF se utiliza una impresora virtual), no es así, ya que esta opción permite crear un documento PostScript puro. En realidad el usuario que quiere crear un documento PDF tiene que desplegar este menú y seleccionar Crear Adobe PDF, que debería ser la opción mostrada por omisión. Otra posibilidad es elegir el controlador estándar LaserWriter, y en él seleccionar en el apartado Guardar como Archivo el formato PDF de Acrobat.

También es posible convertir archivos PostScript a PDF a través de Distiller, aplicación que también es el motor de la impresora virtual del programa, pudiendo configurar este programa para que tenga una o varias carpetas activas en las cuales introducir documentos PostScript para que se conviertan automáticamente a archivos PDF.

Herramientas y edición

La barra de herramientas está basada en las de Microsoft Office, de modo que la curva de aprendizaje es menor para los usuarios de estas aplicaciones.

Además de permitir trabajar sobre documentos ya existentes, el programa ofrece otras posibilidades de conversión directa, y por ejemplo permite abrir los archivos generados con Illustrator. Pero la más espectacular de estas herramientas de conversión se encuentra bajo la opción de menú Open Web Page. Esta opción es similar a algunas aplicaciones shareware para descarga a las que se les da un enlace URL y descargan todas las páginas del servidor indicado (o bien hasta la profundidad de jerarquía que se les indique) almacenándolas en el disco duro para poder consultarlas posteriormente sin estar conectado a Internet. La opción de Acrobat es similar pero además de descargar todas las páginas y las imágenes incluidas en ellas, las convierte automáticamente en documentos PDF con su índice y enlaces entre ellas.

Las pruebas realizadas mostraron que la exactitud del programa es muy buena, coincidiendo perfectamente el resultado PDF con la visión que puede obtenerse con el navegador. Incluso utilizando frames (marcos) y otros efectos gráficos. Aunque los frames no se conservan en el documento resultante y si la página web se transforma en varias hojas PDF, el frame sólo aparecerá en una de ellas. El programa tampoco carga o convierte otros elementos que se emplean en páginas web pero que no forman parte del estándar, como presentaciones Flash y películas QuickTime, aunque estas últimas pueden insertarse manualmente en el documento.

Pese a este pequeño inconveniente, el resultado es excelente y puede emplearse, por ejemplo, para convertir páginas con documentación interesante en documentos fáciles de llevar y compartir y que no requieren de recursos o tipos de letra instalados en el ordenador.

El programa convierte los enlaces HTML en enlaces dentro del documento, a los que el usuario puede añadir enlaces creados por él mismo.

Firmas digitales

La seguridad es un elemento crítico en todas las operaciones relacionadas con Internet, pero cuando estas operaciones involucran el intercambio de documentos que pueden contener información crítica de una empresa, resulta fundamental asegurar que el autor de un documento es realmente el que aparece como firmante de dicha información. Para incorporar esta seguridad dentro de Acrobat, Adobe ha firmado acuerdos con VeriSign y otros distribuidores de sistemas de firma digital y es posible firmar digitalmente un documento PDF mediante un procedimiento de claves pública y privada de forma que el receptor de dicho documento puede verificar que el autor es realmente quien dice ser y además que el documento no ha sido modificado durante su transmisión.

El programa también mantiene el sistema de protección por contraseña que ya existía en versiones anteriores y que permite que personas no autorizadas no puedan ver el documento, modificarlo o imprimirlo, pero además del sistema de encriptación de cuarenta bits que empleaban dichas versiones, y que se mantiene por compatibilidad, las nuevas normas del gobierno americano permiten que esta versión incluya encriptación de 128 bits, mucho más segura para mantener la confidencialidad.

Funciones para revisores

Otra opción muy interesante es la de añadir comentarios a un documento. Esta herramienta es distinta a la de modificar el documento, operación que también es posible con este programa, ya que realmente no se modifica el documento original, sino que sobre él se colocan notas y marcas que aparecen visualmente como notas adhesivas y textos o imágenes seleccionados con un rotulador brillante.

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