Entre la comunicación gráfica y la Web parece que Photoshop se va a asentar como puente de paso obligatorio para la creación de contenidos profesionales a tenor de las interesantes características presentadas en la reciente revisión 5.5. Después de las vacaciones, Adobe proporciona a sus seguidores una aplicación muy bien revisada en muchos aspectos, especialmente para los diseñadores de sitios web, lo que proporciona un nuevo aliciente para disfrutar de su trabajo.

Productividad para la Web

La novedad más importante, dentro del conjunto de avances presentados, es que Photoshop 5.5 viene junto con Adobe ImageReady 2.0, el programa especializado para gráficos web, que ya nunca más se venderá individualmente. Con este apoyo, muy bien integrado, y las nuevas posibilidades añadidas tenemos a un Photoshop que se acerca al año 2000, que recorta más los tiempos de producción y amplía la calidad y la innovación. Se trata del primer conjunto de herramientas integradas para tratar las imágenes desde varios puntos de vista dependiendo del medio donde se publique: el de la impresión tradicional o el de la Web. Adobe se ha caracterizado por un peculiar énfasis en integrar impecablemente sus productos de manera que se asemejen lo más posible entre ellos a pesar de las diferencias que les caracteriza. Es posible pasar de una aplicación a otra en un instante manteniendo los atributos clave. No olvidemos que ya es perfectamente comprobable la integración con otros programas de la casa como Illustrator, InDesign, y Acrobat. En el nuevo Photoshop 5.5 se añade un nuevo campo de acción que ayuda a conseguir la máxima calidad para ambos destinos gráficos. Porque la idea es hacer un único trabajo para guardarlo con diferentes características, ya sea para la Web o para impresión (la fórmula 2 en 1), sin perder un ápice de la calidad que les es propia y distintiva en cada variación del archivo. De este modo, la agilización del proceso de edición de imágenes para la Web, es uno de los principales alicientes de esta reciente versión. El archiconocido programa de Adobe cuenta con la extraordinaria integración de ImageReady 2.0, que supone el acceso asequible a sofisticadas herramientas para confeccionar gráficos más especializados para la Web, pero del cual no nos ocupamos en este análisis. Y también se pueden optimizar perfectamente las imágenes con el nuevo comando Guardar para la Web (influencia de ImageReady) que permite elegir la mejor relación calidad-tamaño del archivo con un panel en el que se puede comparar hasta cuatro propuestas que pueden ajustarse en todo momento con controles muy avanzados, que dan como resultado archivos reducidos para que su publicación en la Web sea lo menos desesperante posible.

Los nuevos argumentos creativos

En la nueva entrega se ve cumplida o al menos mejorada una de las peticiones más solicitadas por los usuarios: las nuevas posibilidades de creación de máscaras, a veces tan ardua, agilizan esta labor hasta los extremos más finos e intrincados. Aparecen dos nuevas herramientas de enmascaramiento intuitivas como el borrador mágico y el borrador de fondo, que simplifican la tarea de crear máscaras, haciéndola más intuitiva y asequible para todo tipo de usuarios. Por otro lado está el comando Extraer imagen, el cual da más capacidad profesional y opciones más avanzadas mediante un conjunto de herramientas que ya se habían visto en módulos especializados que tapaban este hueco y llegaban a enmascarar con rapidez hasta los extremos del cabello al trasluz. Aunque supone un avance interesante no llega a alcanzar la perfección de los módulos que desde hace varios años ya se ofrecen en el mercado como MaskPro de Extensis, MagicMask de Chroma Gra-phics o MaskCutter de Scitex, etc.

El Borrador mágico es una herramienta que crea transparencias de forma muy fácil en la capa de una imagen. Tan sólo hace falta un clic para comenzar a borrar las zonas de parecido color y se extiende por similitud de los píxeles. Funciona igual que la herramienta de Varita mágica o Bote de pintura, donde la tolerancia aplicada tiene mucho que ver en la eficacia de la labor.

El Borrador de fondo es casi parecido al anterior pero éste es más práctico porque cambia los píxeles a transparentes mientras se arrastra y se pulsa el ratón, como si fuera un pincel más. El usuario controla mejor las zonas más complejas a borrar que son las que se asemejan al color del primer píxel seleccionado en cada pincelada, que es elegido como color de fondo en la paleta de colores. Otras opciones que se pueden ajustar son el tamaño de la punta del pincel, la suavidad o dureza de los bordes en los objetos y, por supuesto, el índice de tolerancia.

En las tareas más complejas se podrá utilizar una tercera opción denominada Extraer imagen. Las partes enrevesadas, tenues, y con bordes complicados que requerían un esfuerzo manual meticuloso ya tienen una solución más o menos eficaz y sensiblemente más ágil con el nuevo comando. En el menú de imagen aparece el comando Extraer y de ahí se llega a un panel donde se hará el trabajo de poner transparencias a aquello que no sirve. Primero se define el interior de los objetos o partes que deben permanecer destacando sus bordes y configurando los parámetros de extracción. Después se rellena la zona a proteger. Se puede previsualizar y redefinir los resultados tantas veces como sea necesario. Cuando esté listo Photoshop hará transparentes las zonas eliminadas.

Aparece una nueva herramienta denominada Pincel de Historia del Arte que usa la paleta histórica para cambiar o clonar las fotografías u otro tipo de archivos con una apariencia más pictórica o ilustrada utilizando diferentes tipos de pinceles. Al principio la sensación es rara por la deformación que produce. Cuando se comprende su funcionamiento se crearán efectos sensacionales y un nuevo género de imágenes al clonar la imagen de la superficie con sólo mover el pincel. Pero al parecer de momento no es posible utilizar pinceles propios creados por el usuario. Contiene opciones de tamaño de punta, fidelidad, tolerancia y estilos de pintura. Los ilustradores deberían echar un ojo en cuanto puedan a esta nueva técnica.

La paleta histórica ha ampliado sus características de deshacer y repetir los diferentes pasos dados. Se crean listados de las fases del proceso y se pueden guardar instantáneas de la imagen para comparar diferentes etapas de creación. Y además con el pincel histórico se puede pintar el contenido de una fase anterior modificable en la imagen actual.

Los fotógrafos agradecerán la opción de crear Hojas de contacto automáticamente para que una imagen aparezca repetida en el papel varias veces y a diferentes tamaños. También se pueden crear de las misma manera galerías o portafolios para la web que incluyen en la página índice miniaturas de las imágenes conectadas con enlaces a páginas individuales con las reproducciones más ampliadas.

Existen nuevas opciones más flexibles para la tipografía pudiendo elegir entre varios niveles de antialias o bordes suavizados para conseguir una apariencia más flexible; o aplicar estilos de texto (negra, cursiva, subrayado) sintéticos para fuentes que no disponen de estas variaciones.

Soporta la versión 1.3 del Formato de Documento Portable (PDF) introducido con el nuevo Acro