Muchos de los actuales iPod ya incorporan de serie capacidad de grabación de audio. Esto es lo que ocurre por ejemplo con los iPod nano e iPod touch (desde la segunda generación), mientras que en el caso del iPod classic existe la posibilidad de conectar adaptadores que añaden un micrófono. Sin embargo, todas estas opciones están pensadas específicamente para la grabación de notas de voz, de modo que cuando queremos utilizar los dispositivos portátiles para otra tareas algo más avanzada tenemos que comenzar a buscar la combinación de adpatadores y micrófonos adecuada.

Otra opción más interesante para los músicos es la propuesta por Alesis, y que consiste en un dispositivo de mano sobre el que podemos conectar directamente cualquiera de los modelos soportados para ampliar notablemente las capacidades de grabación con una calidad máxima de 16 bits de resolución y 44,1 kHz como frecuencia de muestreo.

Lo que destaca de este soporte es que en su parte anterior incluye un par de micrófonos de condensador (captura de tipo cardioide) y en configuración fija XY, según el fabricante para mejorar la captura de la panorámica estéreo. Y aunque simplemente con estos micrófonos ya podría resultar un dispositivo interesante para determinados usos, lo mejor desde nuestro punto de vista reside en el extremo opuesto donde encontraremos dos conectores XLR con alimentación Phantom sobre los que podremos conectar cualquier tipo de micrófono y también cualquier instrumento, ya sea directamente o empleando los adaptadores o elementos intermedios que podamos necesitar (como por ejemplo un preamplificador, en el caso de las guitarras eléctricas).

Junto con las conexiones XLR también disponemos de un conector estéreo para auriculares y que nos permite monitorizar en tiempo real y sin latencia el sonido capturado mediante cualquiera de las entradas utilizadas.

Independientemente de la entrada de sonido utilizada, con los controles repartidos a ambos lados del dispositivo y también en la cara frontal podremos ajustar de forma independiente la ganancia de volumen para cada uno de los canales estéreo, conmutar la grabación entre monofónica o estéreo, o ajustar el volumen para la salida de auriculares.

Sobre la alimentación del dispositivo podemos elegir entre utilizarlo conectado directamente a la toma de corriente mediante el adaptador suministrado, especialmente útil para grabaciones con una duración prolongada, o bien de forma completamente autónoma utilizando para ello cuatro pilas AAA. En el caso de utilizar la primera opción también podremos activar la opción que permite no sólo alimentar el funcionamiento del dispositivo propiamente dicho sino también cargar simultáneamente la batería del iPod.

En la práctica

Hemos probado el producto con un iPod classic de quinta generación, iPod nano de tercera generación y un iPod touch de segunda generación; realizando grabaciones tanto con el micrófono incorporado como micrófonos XLR y grabación directa de instrumentos, también por XLR. En el caso de los micrófonos e instrumentos externos hemos utilizado cables XLR.

La calidad que puedes esperar del micrófono incorporado está directamente relacionada con el iPod que vayas a utilizar, aparte de que en cualquier caso sólo es realmente útil para grabación de voz o bien de instrumentos acústicos en entornos muy bien aislados. Si piensas utilizarlo en combinación con un iPod classic entonces te llevarás la desagradable sorpresa de que el micrófono también recogerá el ruido producido por la propia mecánica del disco del iPod. Cuando utilizamos el micrófono externo del ProTrack en combinación con el iPod touch fue preciso desactivar en el dispositivo de Apple la conexión Bluetooth y Wi-Fi para evitar que introdujese como parte del sonido capturado una serie de “pulsos” y otras interferencias.

La combinación del micrófono externo con el iPod nano de tercera generación fue con la que obtuvimos mejores resultados. No obstante e incluso en este caso, fue preciso llevar la ganancia de entrada prácticamente al mínimo para eliminar el ruido de fondo. No obstante la diferencia de calidad en este sentido tampoco fue muy notable en comparación con el uso de otros micrófonos conectados directamente a los iPod.

Opción XLR. Utilizando un micrófono Behringer de gama media conectado directamente con un cable XLR macho/hembra y sin necesidad de activar la alimentación Phantom obtuvimos una calidad de grabación que si bien no es comparable a la que puedes obtener en un estudio, sí permite capturar con mayor fidelidad el sonido de instrumentos acústicos y que también proporciona mayor flexibilidad en un dispositivo portátil como es el iPod touch en combinación con software de grabación multipista (por ejemplo FourTrack).

Conclusiones

El precio de este dispositivo no es para todos los bolsillos y tendrás que sopesar seriamente no sólo cuál será el entorno en el que piensas utilizarlo sino también con cuál de los iPod soportados. El iPod classic en combinación con fuentes XLR supone una opción interesante para grabar horas y horas de audio. Sin embargo, en el caso de que busques un “estudio” portátil la mejor opción consiste en usar un iPod touch donde también tendrás más libertad para instalar el software de grabación.

Alesis ProTrack

-----------------------

Calificación: ****/7,5

Lo mejor: Flexibilidad a la hora de conectar instrumentos. Grabación con calidad excelente.

Lo peor: La calidad depende en parte del tipo de iPod utilizado.

Fabricante: Alesis.

Distribuidor: Lexon. Rios Rosas, 40. 08940 Barcelona. Tel.: 936 021 400. Web: www.lexon.net.

Precio: 204 EUR.