Ha pasado un año más, durante el cual su Mac seguramente haya soportado múltiples actualizaciones o instalaciones del sistema operativo, aplicaciones, versiones demo de productos, programas de dominio público y haya almacenado muchos, muchos documentos en su disco duro. En la mayoría de los casos, todo ello combinado con la necesidad de tener que terminar trabajos con fecha de entrega inmediata. Si su lista de buenas intenciones para el año que comienza incluye poner algo de orden en su Mac, le indicamos unas cuantas sugerencias.

Mejorar el aspecto

¿Cuándo fue la última vez que limpió la pantalla del monitor? En los monitores CRT (como el incorporado en los iMac) la imagen no cambia con el paso del tiempo sólo por el desgaste del tubo sino también por la suciedad que se va acumulando. Le servirá cualquier producto para la limpieza de cristales y un paño suave. También puede utilizar un paño húmedo para limpiar la pantalla de los PowerBook, iBook y monitores LCD. Una vez tenga la pantalla limpia, la calibración con ColorSync seguramente le ofrecerá resultados algo más fiables.

Pero el monitor no es el único elemento que acumula suciedad. Eche un vistazo a la carcasa de su Mac, teclado o a la parte inferior del ratón. En los equipos de sobremesa (Power Mac G3 y Power Mac G4) la suciedad no es especialmente evidente, pero en los iMac la suciedad se acumula con mayor rapidez debido en gran parte al sistema de ventilación que utilizan. Para limpiar la carcasa, prepare un poco de agua jabonosa templada y utilice un paño ligeramente húmedo. Aproveche para limpiar también la carcasa de las unidades externas: discos duros, unidades Zip, grabadoras, impresoras, etc.

Recuerde que con los escáneres planos lo mejor es limpiar el cristal antes de hacer cualquier exploración, y si tiene la habilidad y el cuidado necesarios, lo ideal es que pudiese desmontar la carcasa del escáner para limpiar también la otra cara del cristal. Desafortunadamente los escáneres actuales (especialmente los domésticos) utilizan un montaje que dificulta enormemente esta tarea, y en la mayoría es prácticamente imposible.

En los equipos de sobremesa también conviene que limpie el interior con un aspirador portátil de baja potencia para eliminar las pelusas que se acumulan sobre la placa, zócalos de expansión y, especialmente en la zona del ventilador. Si no tiene un aspirador puede utilizar un bote de aire comprimido de los que se venden para limpiar la lente de las unidades CD-ROM. Por cierto, si su lector no le ha dado ningún problema, es preferible que no utilice ningún producto para limpiar la lente a modo de prevención, ya sea con aire comprimido o con cualquiera de los múltiples kits disponibles.

Teclado. No es probable, pero en algunos casos ciertas teclas dejan de funcionar correctamente por la cantidad de suciedad que se ha acumulado en el teclado aunque no se aprecie a simple vista. Y aunque el teclado funcione a la perfección, también conviene quitarle unos pocos “kilos” de encima. En este caso tiene dos opciones. La más sencilla consiste en darle la vuelta al teclado y agitarlo con fuerza. Seguramente se asombre de la cantidad de suciedad que estaba escondida. Utilice bastoncillos ligeramente humedos para limpiar el polvo acumulado en la superficie de las teclas.

Al agitar el teclado sólo caerá parte de la suciedad. Para una limpieza a fondo, en la que podrá quitar la suciedad de cualquier resquicio la mejor opción es quitar, una a una, todas las teclas del teclado. Utilice un destornillador plano y haga palanca con suavidad desde la parte inferior de la tecla.

La mayoría de las teclas utilizan anclajes plásticos, pero la barra espaciadora, teclas Comando, Opción, Control y Retorno (en el bloque numérico) también incluyen un alambre como parte del sistema de sujeción. En éstas, deberá tener un poco más de cuidado. Antes de comenzar a quitar todas las teclas, deje abierto el panel de control Teclado para que después tenga una referencia de dónde ha de colocar cada una de ellas.

Cuando tenga todas las teclas fuera, póngalas a remojo en agua jabonosa muy templada y séquelas bien antes de volver a colocarlas en el teclado. Para limpiar la suciedad de la placa del teclado, utilice un trapo de hilo.

Ratón. Los ratones ópticos o inalámbricos no requieren demasiado mantenimiento, pero los que utilizan el sistema de bola tienen los habituales problemas en los que se acumula suciedad en los rodillos de eje interiores y también sobre la propia superficie de la bola. Para limpiar la suciedad de los ejes puede utilizar la capucha de un bolígrafo o un clip. Para quitar la suciedad de la bola puede utilizar cualquier producto para la limpieza de cristales.

Organización

La Carpeta del Sistema es una de las que crece con más velocidad a poco que se descuide. Por un lado puede tener extensiones, paneles de control y archivos de preferencias que ya no recordará ni de dónde han salido. Por otro, la mayoría de las aplicaciones gráficas tienen la buena o mala costumbre, según se mire, de volcar en la carpeta Tipos más y más fuentes tanto si las va a utilizar como si no.

Para controlar todos estos archivos “sensibles” lo ideal es aplicar una organización desde el principio que le ayude a identificar con el paso del tiempo los archivos que realmente pertenecen al sistema operativo y a las aplicaciones instaladas originalmente o las que utiliza con mayor frecuencia (correo electrónico, navegador, AppleWorks, iMovie…). Si ha instalado el sistema operativo recientemente es buena idea que utilice las Etiquetas para identificar todos los archivos instalados. Cada vez que lo actualice o instale una aplicación y compruebe que todo funciona correctamente, marque los nuevos archivos con las etiquetas. Esto le simplificará mucho la vida para borrar archivos innecesarios o para detectar los que pueden estar provocando algún conflicto.

Para las extensiones y paneles de control encontrará una excelente ayuda en el Gestor de Extensiones. En su ventana puede organizar el listado para reunir todas las que forman parte del sistema operativo y también para comprobar a qué paquete se corresponden (Acceso Remoto, QuickTime, ColorSync, etc.). Todas las extensiones y Paneles de Control del sistema operativo, y también de muchas aplicaciones de terceras partes, ofrecen información adicional sobre su función y es un buen filtro para saber si conviene desactivarla o no. Por ejemplo, puede que durante la instalación del sistema operativo se hayan instalado en su Mac extensiones y paneles de control para características que su equipo no incluye. Tenga en cuenta que cuantas más extensiones y paneles de control tenga instalados y activos, también será mayor el consumo de memoria de Mac OS.

Una de las mejores reglas para mantener la organización de sus archivos es tener el escritorio del Mac despejado (ya sea con Mac OS Clásico o con Mac OS X). Utilícelo sólo para los alias de los programas que use con más frecuencia (o créelos directamente en la carpeta Favoritos). Use una jerarquía de carpetas dentro de la carpeta Documentos que instala por omisión el sistema operativo para cada una de las aplicaciones que utilice habitualmente y defínalas como favoritas. No sólo mantendrá una estructura mucho más clara en el primer nivel del disco duro, también acelerará el acceso desde los cuadros de diálogo Guardar archivo de las apl