Tras el reconocimiento público de que las cosas no van tan bien como se esperaban, Apple ha prometido relanzar el mercado de la educación y las primeras tomas de contacto con este mercado las ha llevado en varias conferencias celebradas en los Estados Unidos en diversos colegios y universidades, con la intención de “escuchar” las verdaderas demandas de este mercado tan importante para la plataforma.

Una de las primeras quejas con las que ha tenido que enfrentarse Apple en estas jornadas ha sido la transición desde At Ease a Macintosh Manager; el software que permite a los administradores de sistemas la gestión de los clientes Macintosh. Este paso de un software a otro dejó “literalmente” algunas áreas o campos de administración sin poder ser administradas correctamente. Por aquel entonces, un mensaje de conflicto de hardware alertaba a los administradores desde At Ease cuando querían gestionar los nuevos iMac con sistema Mac OS 8.6, forzando a Apple a revisar AppleShare de forma inmediata sacando versiones inestables que todavía no han solucionado los problemas de administración.

Uno de los temores más grandes de las escuelas que han abrazado el Mac es la transición al nuevo sistema operativo de Apple, Mac OS X. Mientras que la transición a PowerPC fue una simple cuestión de cambio de máquina, la próxima generación de sistema operativo exigirá una modificación de hábitos muy grande para el usuario que deberá asumir sus cambios rápidamente para seguir considerando a su Mac como herramienta rentable para el mercado educativo.

Muchas opiniones apuntan a que sería indispensable que en el entorno universitario y colegios, se permitiese a estas instituciones por parte de Apple la adquisición de máquinas con sistema operativo Mac OS 9.1 al menos 18 meses tras la salida al mercado de Mac OS X para preparar ya no sólo la transición, sino una plataforma renovada de máquinas disponibles.

Otra de las peticiones es la adopción de un programa de certificación, que permita al ya escaso personal técnico cualificado en las instituciones educativas, actualizar sus conocimientos sobre la plataforma, ya que cada vez resulta más complejo encontrar especialistas en el entorno.

La Universidad también existe

No hace más de un mes Apple convocaba un acto de presentación ante el público universitario en Salamanca, donde prestigiosos expertos de la compañía mostraron las capacidades del Mac OS X y sus opciones para convertirse en una plataforma de desarrollo sólida. Para muchos, Apple debería retomar con más fuerza que nunca la política de potenciar su consumo en la Universidad desarrollando el concepto de “distribuidores universitarios”, potenciando el uso de la tecnología de Apple a través de las librerías de las Universidades (librería técnica, software, periferia), incluso disponiendo de listados de todos los alumnos universitarios que pudiesen beneficiarse de “superofertas Mac” por el mero hecho de estar matriculado en una u otra escuela. Volver al evangelismo de campo, es otra de las soluciones a las que han apuntado muchos docentes reunidos con Apple en los Estados Unidos.