Recientemente Apple ha renovado al completo su gama de monitores con modelos cuyos tamaños comprenden desde las 20 hasta las 30 pulgadas (para el que es preciso utilizar una tarjeta gráfica especial). Todos ellos no sólo estrenan un nuevo diseño sino que también incorporan nuevas características tecnológicas que los convierten en unas opciones fiables para trabajos de diseño en los que la correspondencia de color sea un aspecto importante. Las pruebas de este primer contacto se corresponden con el modelo de 23 pulgadas.

Lo primero que destaca de este monitor es su diseño. Salvo las dos piezas laterales de plástico (similar al utilizado en la carcasa de los iBook), el resto del monitor está construido en aluminio lo que resulta en un peso bastante bajo (escasamente 7 Kg). El brazo central al que está anclado el panel TFT permite girar y ajustar la inclinación de la pantalla sin esfuerzo. Opcionalmente, es posible adquirir un kit de montaje compatible VESA; por ejemplo para afianzar el panel sobre una pared en vez de tenerlo apoyado sobre la mesa.

En estos modelos el sistema de alimentación y conexión es algo distinto al de los anteriores monitores Cinema Display. Mientras que el monitor mantiene una única manguera de conexión, en la que están incluidos los cables encargados de transportar la señal de vídeo (conector DVI), el cable de alimentación, señales USB 2.0 y FireWire 400, ahora se utiliza un bloque de alimentación externo.

En el lateral derecho del monitor se encuentran los tres únicos controles disponibles y con los que se puede ajustar el brillo y apagar o encender el monitor además de salir del estado de reposo o apagar el ordenador. Adicionalmente se pueden bloquear los controles de ajuste de brillo desde el panel de preferencias Pantallas, lo que resulta bastante útil para que no se modifiquen accidentalmente los ajustes del monitor una vez que el monitor está calibrado. Otro ajuste que se puede realizar en el panel de preferencias Pantallas es asignar la función del botón de encendido entre encender o apagar la pantalla, poner el sistema en estado de reposo o reactivarlo o bien que no haga nada.

En cuanto a las características técnicas, la máxima resolución (nativa) de este panel es de 1.920 x 1.200 píxeles. Esta elevada resolución permite desplegar en la pantalla dos páginas A4 de un documento de maquetación al 100% de su tamaño o trabajar con absoluta comodidad con las aplicaciones de edición de vídeo, especialmente si se tiene en cuenta que este modelo soporta la resolución correspondiente al estándar de vídeo de alta definición. Además de la resolución también son destacables sus valores de luminosidad y contraste. El valor de respuesta de 16 ms está en línea con lo que ofrecen la mayoría de los paneles TFT, siendo un buen valor cuando se va a reproducir vídeo o para ver con la máxima calidad el vídeo de los juegos más dinámicos.

Entre los conectores las principales novedades son la mayor velocidad del hub USB 2.0 y la incorporación de los otros dos puertos FireWire. De hecho, la disponibilidad de estos cuatro conectores supone una buena noticia especialmente para los usuarios de Power Mac G5 que, normalmente, colocan sus ordenadores debajo del escritorio.

Calidad

Tanto con textos como con imágenes o vídeo los resultados de este monitor son muy buenos, en el que destacamos especialmente su contraste y niveles de brillo. No obstante, aunque el perfil LCD utilizado por omisión por ColorSync puede resultar útil para muchos usuarios nuestra recomendación es que si se decide a comprar este monitor utilice un calibrador por hardware que le permita construir un perfil personalizado a su entorno de trabajo. Como pudimos comprobar durante nuestras pruebas, las diferencias entre utilizar el perfil por omisión y el creado mediante un calibrador hardware son mínimas pero apreciables. También vimos algunas diferencias en la uniformidad del brillo desde el centro hacia los laterales de la pantalla, donde la imagen parecía ligeramente más lavada.

Conclusión

Lo único que se podría criticar de este excelente monitor es que no incorpore de serie ningún adaptador DVI/VGA que permita utilizar el monitor con las tarjetas gráficas antiguas. Por lo que respecta a la cuestión del ajuste de la altura, la única posición posible cumple perfectamente con las normas de ergonomía al situar el panel ligeramente por debajo de la altura de los ojos. Por el resto, quizá sea el precio el principal inconveniente para que muchos usuarios puedan elegir esta opción.

Características técnicas

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Tamaño 23 pulgadas

Máxima resolución 1.920 x 1200 píxeles

Contraste 400:1

Iluminación 270 cd/m2

Densidad 100 ppp

Ángulo de visión 170 grados, vertical y horizontal.

Tamaño de píxel 0,258 x 0.250

Conexión DVI

Controles Ajuste de brillo. Encendido/apagado

Apple Cinema Display 23"

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Calificación: ****/8,5

Lo mejor: Calidad de imagen. Hub USB 2.0 y FireWire 400. Peso.

Lo peor: No incluye adaptador DVI-VGA. Bloque de alimentación externo.

Fabricante: Apple

Distribuidor: Distribuidores Autorizados Apple. Tel.: 900 150 503.

Precio: 1.956,03 EUR + IVA