Como ya hizo en el año 2000, Apple ha anunciado una división en dos (split) de sus acciones y un incremento proporcional del número de acciones que pasa de 900 millones a 1.800 millones.

De este modo, cada accionista recibirá una acción adicional por cada acción que sostuviese al cierre del día 18 de febrero de 2005. La negociación de acciones sobre la nueva base dividida ha comenzado desde el 28 de febrero. Al cierre de esta edición de Macworld, el precio de la acción (sin dividir) se encontraba en 85 dólares.

¿Qué significa la división de acciones?

La decisión de Apple de dividir sus acciones en dos significa que cada accionista tiene ahora el doble de acciones que las que poseyese el pasado 18 de febrero. El precio de la acción se divide en dos, con lo que el valor total de dichas acciones es el mismo ya que se distribuye entre el doble de acciones. Entonces, ¿qué sentido tiene hacer esta división? ¿cuál es el beneficio para la compañía y para los accionistas?

Según los expertos en finanzas, en primer lugar, al dividir las acciones se multiplica el número de acciones disponibles y se incrementa su liquidez (la facilidad para venderlas y comprarlas sin que haya cambios sustanciales en su valor). Cuantas más acciones haya en circulación es más sencillo para los grandes inversores comprarlas y venderlas. Además, al dividir por dos el precio se crea la percepción de que son más baratas (aunque en realidad no lo son), lo que puede atraer a nuevos inversores. Otros analistas, sin embargo, afirman que esa percepción es sólo una ilusión, lo que hace que la división de acciones sea un movimiento sin sentido.

A pesar de que las anteriores divisiones de acciones de Apple tuvieron lugar en momentos turbulentos (tras la división del año 2000, las acciones se desplomaron por los malos resultados económicos y el fracaso del G4 Cubo), los expertos en finanzas afirman que las empresas suelen llevarlas a cabo cuando esperan buenos resultados económicos, lo que envía un mensaje positivo de que “no hay nada malo en el horizonte”. Otros analistas consideran que una división de acciones no significa una buena razón para invertir en una compañía.