ace ya algún tiempo que no se oye hablar del clásico dilema de los usuarios a la hora de comprar un Mac, ¿ comprar ahora o esperar los nuevos modelos ? Nos hemos acostumbrado de tal forma a ver que la máquina que adquirimos como lo último en tecnología se queda atrás en tan sólo unos meses, que cada vez resulta menos complicado comprar un ordenador nuevo ¿ o no ?

Con todo su diseño, sus increíbles prestaciones, su facilidad de acceso para ampliaciones y demás, las nuevas máquinas resultan muy apetitosas: vamos, como siempre . No recuerdo ningún anuncio de Apple en el que no fueran éstos los argumentos para comprar un Mac .

La trampa de la tecnología está en que aunque los fabricantes puedan ( en este caso Apple ) lanzar un producto muy superior al que tienen actualmente en las tiendas, es mucho más interesante ir ofreciendo poco a poco productos superiores para rentabilizar la inversión en los departamentos de investigación y desarrollo . Esto se veía claramente en la época en la que Power Computing fabricaba clónicos Mac OS: siempre tenía un modelo que era más rápido que las máquinas de Apple .

Ahora, sin competencia y con el secretismo que rodea la compañía, nadie se plantea esperar a la próxima generación de máquinas porque hay tan poca información sobre el tema que es mejor no darle muchas vueltas a lo que está por venir . Lo que hay ahora es lo que hay . Si se compró un G3 hace un par de semanas, no sufra, era “lo que había” cuando lo compró y seguramente le sirva de manera excelente durante un par de años . Los nuevos son más baratos, sí, pero consuélese pensando que por lo menos el que usted compró tiene un teclado en condiciones y viene con disquetera . Por si fuera poco, incluso las máquinas más antiguas siguen siendo más que razonablemente potentes, compatibles con sus ya añejos periféricos y siguen sirviendo para la mayoría de las tareas para las que fueron adquiridas en su día como “el último grito . ”

Diseño sí diseño no

Lo complicado de hablar sobre este asunto estriba en que el diseño ( el buen diseño ) es algo que, como cualquier expresión artística, implica un cierto grado de subjetividad . Seguro que algunos les ha encantado el aspecto del nuevo G3 nada más verlo y hay otros que están dispuestos a desmontarlo para ponerle una capa de pintura negra al frontal azul . Por otro lado, la accesibilidad a los componentes es una maravilla, de eso no hay duda . Le resultará útil, sobre todo, si necesita cambiar tarjetas PCI o ampliar la RAM todas las mañanas… Por lo menos, si hay algo de lo que no pecan las máquinas que está lanzando Apple es de pasar desapercibidas .

Lo curioso es que hay tanto que discutir sobre las asas o sobre el frontal que nadie se para a pensar en otros aspectos de la máquina . Este efecto es mucho más apreciable en el iMac, quizá deberían ponerle una pegatina con una advertencia que dijese algo así como “cuidado, si se acerca demasiado a esta máquina corre el riesgo de olvidar todos sus inconvenientes . ” De hecho, el esfuerzo que ha hecho Apple para conservar “el tirón” del iMac se resume en una carcasa multicolor, 33 MHz más de velocidad y un disco duro algo mayor: hala, ya tenemos iMac para otros cuantos meses .

El trampolín de los juegos

Tras el éxito de Virtual Game Station desde su presentación, Apple anda detrás de conseguir los derechos del software de emulación de la consola Play Station . Mientras, Connectix se frota las manos pensando en el número de unidades de VGS que puede llegar a vender de una versión para el entorno PC . Desde luego, para Apple, el hecho de que este emulador se encuentre de momento sólo disponible para Mac OS supone una clara ventaja para competir en el mercado de consumo, y está dispuesta a hacer lo que haga falta para conservarla, ¿ adquirir Connectix ?

Se trataría sin duda de una estrategia al más puro estilo Microsoft, sólo que al revés ya que Apple no tiene intención de abrir el software a la plataforma Windows para sacar beneficios, sino emplearlo tan sólo para que sirva como ventaja competitiva para las futuras versiones del iMac . Lástima que en España, por el momento, ni siquiera los usuarios de Mac podamos probar la “maravilla” de Connectix .

El mercado Mac de consumo, deteriorado en Estados Unidos, estaba ( y está todavía ) en nuestro país prácticamente sin explotar . Resulta muy difícil pensar en que alguien se vaya a comprar un Mac como primer ordenador para su hogar sin que haya alguien dispuesto a contarle cuáles son sus ventajas, y disponer de una aplicación que convierte al Mac en una consola de juegos puede ser un argumento un tanto simplista pero efectivo para vender un Mac . Hasta el vendedor con menos conocimientos de informática podría entenderlo . Incluso con Virtual Game Station y todo, da miedo pensar en como se pueden vender los Mac en los grandes almacenes de nuestro país . Sobre todo, tras leer a David Pogue en sus conclusiones sobre los vendedores de Comp USA, según las cuales, uno de cada tres dependientes no sabía que eran los iMac instalados en la tienda .