La actual gama de equipos Apple de la era digital ha eliminado todo tipo de entradas analógicas. Esto significa que no tendrá una forma directa de conectar al ordenador periféricos de sonido como mesas de mezcla, unidades multiefectos, micrófonos u otras fuentes de sonido. La buena noticia es que desde hace ya unos cuantos meses puede encontrar todo tipo de soluciones para digitalizar sonido y trabajar con instrumentos o módulos MIDI desde los puertos USB y FireWire: teclados, módulos de instrumentos, micrófonos, adaptadores de sonido con entradas analógicas u ópticas a USB, e interfaces de sonido que le permitirán convertir su ordenador en un verdadero estudio de sonido digital con calidad profesional.

En este artículo analizamos una serie de productos que cubren la mayoría de las necesidades que pueda tener para trabajar con MIDI y audio, ya sea para grabar su música o incluir sonido en sus proyectos de edición de vídeo, y que se acomodan tanto al bolsillo de quien necesite una solución sencilla para digitalizar sonido sin muchas pretensiones como al monedero de quien busque la máxima calidad para sus producciones.

Cuestiones generales

A diferencia de las antiguas soluciones basadas en tarjetas PCI o tarjetas PC Card para digitalizar sonido con calidad profesional que restringían su uso a los Power Macintosh y PowerBook, el uso de las interfaces USB y FireWire ponen esta potencia en manos de cualquier modelo, desde el más modesto iBook hasta el más potente de los actuales Power Mac. No obstante, parte de esta potencia inicial está supeditada a las mismas variables que regían para las tarjetas de sonido PCI, tales como la potencia del procesador, memoria, velocidad y capacidad del disco duro, el software que utilice para la grabación multipistas o secuenciación MIDI y la versión y configuración del sistema operativo (extensiones activas o paneles de control).

Por otra parte, cuando vaya a comprar una interfaz de audio o MIDI para su Mac no sólo debe tener en cuenta los requerimientos mínimos del producto, sino el uso que le vaya a dar. Por ejemplo, la mayoría de las interfaces profesionales FireWire funcionan a la perfección a partir de un PowerPC G3 a 300 MHz, la versión 8.6 de Mac OS, y 128 MB de RAM pero ninguna de las evaluadas pueden hacerlo por el momento desde Mac OS X. Adicionalmente, no todas las interfaces funcionan desde cualquier programa que permita grabar audio, como las aplicaciones de edición de vídeo, sino que necesitará programas orientados a la producción musical como Cubase, Logic o utilizar los incluidos con los propios productos como ocurre con la interfaz M Box de Digidesign.

EMI 2/6

Se trata de la interfaz de audio USB que por su tamaño y peso puede considerarse como la más portátil de todas las probadas. Igual que el resto toma la alimentación necesaria para su funcionamiento del puerto USB, pero es la que menos entradas ofrece con una conexión estéreo analógica RCA y otra digital también RCA. Aunque en entradas es la más escasa no ocurre lo mismo con las salidas, ya que incorpora tres buses estéreo (seis canales) que se pueden utilizar desde cualquier aplicación compatible ASIO.

En cuanto a los controles que incorpora, en la parte frontal hay un par de interruptores y una rueda de ajuste que, en principio, deberían permitir el cambio de la frecuencia de muestreo, el reloj de sincronismo (externo o interno) y el volumen de salida, pero que en la práctica no muestra ninguna utilidad, ya que todos estos aspectos se pueden configurar desde el software, ya sea del sistema operativo o desde un programa de grabación de audio.

Por lo que respecta a la instalación y puesta en funcionamiento, el único inconveniente es que se debe descargar el instalador para Mac desde la sede web del fabricante (poco más de 1 MB), en el que se incluye el controlador para que funcione a través del gestor de sonido del sistema operativo o para manejarla a través del controlador ASIO, y que cada vez que se quiera cambiar el controlador encargado de gestionar la interfaz es necesario desconectarla previamente del puerto USB y utilizar el programa EMI 2/6 Switcher.

En cuanto a la calidad de digitalización, cuando se utiliza desde Cubase se puede configurar para digitalizar el sonido con una calidad máxima de 24 bits y 48 kHz, así como activar las seis salidas o limitarse a una pareja de salida estéreo; y como pudimos comprobar durante las pruebas del producto, lo más conveniente es prescindir de las seis salidas simultáneas, ya que de lo contrario el funcionamiento del aparato es sumamente inestable y se tienen muchos problemas durante la digitalización, desde “clics” de audio hasta varios segundos de grabación intermitente de la señal de entrada, y otros problemas impuestos por el ancho de banda del puerto USB que no se resuelven aunque se aumente la cantidad memoria utilizada como buffer en el controlador ASIO.

En la práctica, para utilizar la Emi 2/6 sin que ofrezca ningún problema hay que limitarse a una digitalización de 24 bits a 48 kHz (44,1 recomendable) utilizando únicamente una salida estéreo, y en este caso la calidad en la digitalización de instrumentos analógicos tampoco es sobresaliente.

Roland UA-30

Esta opción es muy interesante si busca una interfaz USB de audio sencilla y sin demasiadas pretensiones para su estudio doméstico, siempre y cuando no necesite grabar simultáneamente más de dos fuentes de sonido.

Su funcionamiento es estable, transparente y muy intuitivo, está soportado directamente por los controladores genéricos de sonido de Mac OS 9.0.4 y posteriores (incluido Mac OS X), lo que significa que podrá digitalizar audio desde cualquier aplicación que permita hacerlo a través de la fuente seleccionada en el panel de control Sonido. Además, el paquete del producto incluye el editor de sonido Peak LE con el que podrá hacer sus primeras grabaciones.

En la parte posterior incluye una entrada estéreo analógica RCA en la que se pueden conectar módulos de sonido, sintetizadores u otros instrumentos musicales, y a su lado está la salida estéreo RCA para enviar la salida de sonido a un equipo de música o a unos altavoces de referencia. También incorpora otras dos entradas y salidas digitales con conexión coaxial y óptica que permite digitalizar desde el Mac el sonido procedente de una unidad DAT, MD o CD. En el frontal de la unidad se encuentra una entrada Jack Guitar/Mic (en la que también se pueden conectar otros instrumentos que no sean guitarras) y la toma de auriculares.

La configuración de los ajustes, como la frecuencia de muestreo y la entrada activa, se realiza mediante unos interruptores situados en el lateral. También incluye dos controles deslizadores para ajustar el volumen de las entradas, y un control de disco con el que se ajusta el volumen de salida.

La calidad de sonido que ofrece su conversión A/D de 20 bits es bastante buena, con un rango de frecuencia desde los 20 Hz a 20 kHz, aunque al registrar guitarras eléctricas introduce un zumbido de fondo y en ocasiones también se advierten algunos “clics” durante la grabación. Por lo demás, ya sea desde micrófonos que utilicen conexión Jack, sintetizadores o módulos, el sonido es totalmente limpio, aunque es una lástima que se quede en los 16 bits de resolución y 44,1 kHz.

DigiDesign M Box

La unidad USB tiene un carácter más profesional, lo que se deja ver en el