Hace algo más de un año, Macworld publicó una comparativa de cámaras digitales, con presupuestos que oscilaban entre 100.000 y 200.000 pesetas. Desde entonces, en el mismo segmento de mercado, la situación ha cambiado de manera significativa.

El cambio más llamativo que se ha producido en el mercado de las cámaras digitales se encuentra en que, si hasta hace no mucho la resolución de referencia de los conjuntos sensores CCD, era de un millón de píxeles, hoy se ha doblado la cifra y son pocos los modelos con resoluciones inferiores los dos millones de píxeles. Adicionalmente, si hace un año eran pocas las cámaras que empleaban el bus USB para su conexión con el Mac (tan sólo Kodak disponía de este tipo de conexión), en este momento prácticamente todo el segmento de consumo y gama media (y todas las analizadas en este artículo) utiliza este puerto para la transmisión de datos. La incorporación del USB ha permitido que los avances en resolución de las cámaras no haya supuesto que la descarga de las imágenes se alargue eternamente, gracias a la mayor velocidad de este bus con respecto a las conexión a puerto serie.

Lo que encontrará en esta comparativa

Existen un buen número de características que se encuentran ya incorporadas en prácticamente todas las cámaras digitales del mercado y es por esto que se han obviado muchas referencias, que servirían de poco a la hora de compararlas. Por ejemplo, tendría poco sentido describir cómo un determinado modelo dispone de sistema de autoenfoque o incorpora un pequeño flash cuando esto es algo que se da por supuesto en cualquier cámara compacta. No obstante, sí encontrará alusiones a ellas cuando sean lo suficientemente relevantes a la hora de emitir un juicio favorable o desfavorable con respecto a alguno de los modelos probados.

Cada usuario tiene distintas formas de trabajar o diferentes propósitos para emplear una cámara digital y así, es posible que a unos les interese mucho más disponer de la máxima resolución mientras que otros prefieran disponer de un zoom potente, capacidad para trabajar con unidades externas de flash o de una respuesta más rápida. La intención de esta comparativa es, por lo tanto, tratar de no aburrirle con un sinfín de características técnicas que serán muy parecidas en todos los modelos e ir al grano en cuanto a lo que “le hará feliz” y lo que le hará entristecerse cuando trabaje con cada uno de los modelos.

EPSON PHOTO PC 800

Con unas dimensiones un poco más amplias que las habituales cámaras compactas, la propuesta de Epson tiene un aspecto serio y actual evocando a las cámaras convencionales de 35 mm. Dispone de unas resoluciones muy competitivas, pudiendo captar imágenes de 1600 x 1200 píxeles, en el modo de máxima calidad.

La respuesta de los botones es aceptable, pero el manejo de las opciones dentro de la cámara resulta confuso y, en ocasiones, es difícil llevar a cabo una operación aparentemente sencilla, como puede ser la eliminación de una imagen o dar formato a la tarjeta de memoria.

La imagen ofrecida por la pantalla LCD es neutra, pudiendo representar la fotografía con unos niveles de exactitud nada desdeñables, salvo en los casos en los que nos encontremos con luz escasa, situación que tenderá a enrojecer las sombras.

Una de las opciones que incluye este modelo, y no muy extendida en las cámaras de consumo, es la posibilidad de realizar un balance de blancos personalizado. La utilidad de esta funcionalidad radica en poder corregir, directamente en la toma de la fotografía, la tendencia a los colores rojizos o verdosos producidos por las fuentes de luz artificiales. Asimismo, permite incorporar la grabación de archivos de audio en las fotografías, ayudando a personalizar las imágenes con mensajes de voz.

Si bien el almacenamiento tiene lugar en uno de los tipos de tarjeta de memoria más extendida (Compact Flash), la capacidad de la suministrada de serie es un poco justa, con tan solo 8MB.

Adicionalmente, como viene siendo habitual en las cámaras digitales de Epson, se pueden imprimir las imágenes de forma directa sin necesidad de transferirlas al Mac. El único aspecto negativo es que sólo se podrá disfrutar de esta utilidad si se tiene unos modelos de impresora compatibles de la compañía.

Un detalle que destaca en en la Photo PC 800 es la asombrosa recuperación de la cámara para realizar fotografías en intervalos (prácticamente un segundo entre las imágenes, con un máximo de 10 tomas), lo que hace de este modelo de Epson la cámara más rápida de la comparativa.

Lo mejor: Pantalla LCD, velocidad de disparo.

Lo peor: No dispone de zoom. Escasa capacidad de almacenamiento.

FUJIFILM MX 1500

Con un peso de apenas 195 gramos y unas reducidas dimensiones, consigue ser la cámara más compacta de este artículo. Al igual que el modelo Photo PC 800, el manejo de la cámara y la respuesta de la botonera resultan muy buenos. Por otro lado, el manejo del software de la cámara es mucho más efectivo que en el modelo de Epson, siendo necesarios tan sólo unos minutos para comenzar a trabajar con la cámara.

El único zoom disponible en la cámara es digital (de dos aumentos), restándole muchas de las posibilidades en la toma de las fotografías. Tenga en cuenta que con el zoom digital conseguirá realizar la ampliación de la imagen en detrimento de la calidad final. Como contrapartida a esta carencia, al ser una lente de longitud focal fija, la luminosidad de la lente es muy buena (f/2,6 en su apertura máxima) siendo la cámara más luminosa de la comparativa, y con la que mejor podrá tomar fotografías en condiciones de luz escasa.

La resolución es uno de los puntos flacos de esta cámara, al disponer de un máximo de 1.280 x 1024 píxeles. El responsable de ello es el conjunto sensor CCD que tan solo cuenta con 1.5 millones de píxeles.

Al igual que el resto de cámaras analizadas en la comparativa, el almacenamiento tiene lugar en una tarjeta extraíble, aunque con una capacidad de 4 MB, en los que podrá albergar tan sólo 5 imágenes a su máxima resolución.

Una de las particularidades de las últimas cámaras de Fuji se encuentra en la posibilidad de trabajar con la cámara en modo manual como si de un modelo convencional de 35 mm se tratara, y además es posible elegir la fuente de luz y el tiempo de exposición. Adicionalmente, el flash de relleno integrado (con un alcance máximo de 2,5 metros) se puede manejar de manera manual, compensando las sobreexposiciones comunes cuando se realiza una fotografía en primer plano.

Si bien dispone de enfoque en modo macro, tampoco es una utilidad especialmente llamativa, ya que no es operativo hasta los 10 cm. En este sentido hay que tener en cuenta que en la mayoría de las cámaras el macro es capaz de enfocar con nitidez a menos de 5 cm.

Lo mejor: Diseño y facilidad de manejo. Luminosidad del objetivo.

Lo peor: Resolución escasa. No dispone de zoom.

RICOH RDC-5000

La propuesta de Ricoh para este segmento de cámaras es un equipo con un tamaño de 131 x 69 x 46 mm, notablemente más grande que el resto de sus competidoras (aunque sin llegar a ser algo que incomode a la hora de sujetarla o transportarla) y también una de las más pesadas de la comparativa (110 gramos más que el modelo d