A medida que bajan los precios de las cámaras digitales, los modelos de 5 megapíxeles empiezan a suponer un buen punto de partida para los que buscan una cámara del tipo “apuntar y disparar” con la que crecer, así como para los entusiastas de la fotografía digital con un presupuesto reducido. He probado unos cuantos modelos que responden a estas premisas: la Hewlett-Packard Photosmart M417, las Konica Minolta Dimage Z5 y Z20, y la Olympus C-55. Aunque este grupo ofrece una amplia variedad de características y calidad, son la Olympus C-55 y los dos modelos de Konica Minolta las que destacan sobre el resto.

Ten en cuenta que ninguna de estas cámaras se suministra con una capacidad de almacenamiento adecuada o con pilas o baterías recargables, de modo que esos elementos corren por tu cuenta, y deberás sumar sus precios a la factura final.

Konica Minolta Dimage Z5

La Konica Minolta Dimage Z5 tiene el aspecto del típico objeto sacado de una película de ciencia ficción, aunque más allá de sus voluptuosas curvas hay una cámara sorprendentemente capaz con un modo de exposición automático que permite tomar imágenes rápidas, y unos modos de Programa, Prioridad a la apertura, Prioridad al obturador y manual para cuando quieras modificar los ajustes. Un visor electrónico (EVF) con control dióptrico (que permite ajustar el visor a tu agudeza visual) facilita la fotografía en días muy soleados, y sus menús son fáciles de leer y de recorrer. Un histograma de niveles ayuda a ajustar la compensación de la exposición.

El zoom óptico 12x es el punto fuerte de esta cámara con respecto al resto del grupo, además de permitir el enfoque a una distancia de tan sólo 1 cm gracias a su modo Super Macro. La Z5 es el único modelo del grupo que ofrece estabilización de imagen, de modo que obtendrás imágenes enfocadas incluso cuando utilices velocidades de obturación bajas. El Control de Enfoque Predictivo de este modelo anticipa dónde estará un sujeto móvil cuando pulses y sueltes el botón de disparo.

El color y detalle de las imágenes obtenidas con esta Dimage Z5 son muy buenos, con tonos bien saturados y muy fieles. Aunque los valores ISO de la Z5 comprenden desde 50 a 320, el ruido en la imagen se hace evidente por encima de los 100 ISO. Por otra parte, sólo es posible disparar en modo JPEG en una cámara de este calibre donde también hubiese sido deseable un modo de disparo TIFF.

La Z5 no se queda atrás cuando se trata de capturar vídeo con películas de calidad VGA (640 x 480 píxeles, la resolución más elevada que encontrarás en una cámara de este tipo) y con una velocidad de 30 fotogramas por segundo hasta completar la memoria de la tarjeta. La característica Silent Cam reduce el ruido que produce la lente cuando se hace zoom, y el modo Night Movie permite capturar vídeo con condiciones de iluminación escasa, mientras que el modo Anti-Shake evita las sacudidas y temblores de la imagen. Si quieres obtener buenas fotografías y vídeo decente, esta es la única cámara de entre las evaluadas que te lo proporcionará.

Konica Minolta Dimage Z20

La Dimage Z20 tiene mucho en común con la Z5: modos de exposición manual y automático, un EVF, histograma en tiempo real, control de enfoque predictivo, y un modo de macro extracorto; pero también existen algunas diferencias importantes.

Una de ellas es que tienes que olvidarte de la posibilidad de grabar películas, puedes grabar vídeo, aunque sin audio; y el LCD de 1,5 pulgadas es muy pequeño si se compara con el del otro modelo. Los menús ofrecen la misma navegación sencilla, pero los botones del controlador fallan y ofrecen una sensación más barata. Sin embargo, en general ofrece un comportamiento relativamente sólido.

Las lentes del zoom óptico 8x de la Z20 son un poco más lentas en el extremo angular cuyo valor máximo de apertura es de f3,2, y que se convierte en un valor de sólo f3,4 cuando se llega al máximo del zoom (las otras cámaras ofrecen aperturas máximas de f4.5 a f5 en el modo tele, lo que significa que debes disparar en ambientes mejor iluminados). Al igual que la Z5, la Z20 puede enfocar a una distancia de tan sólo 1 cm en el modo macro.

El encendido de la Z20 es prácticamente instantáneo. En modo continuo puede capturar hasta tres fotografías a la máxima calidad en unos pocos segundos, y en el modo de Captura progresiva se pueden tomar imágenes cada 1,5 segundos hasta que se suelte el botón del disparador (aunque sólo en la calidad estándar); será entonces cuando grabe a memoria las últimas seis imágenes.

Los colores fueron muy fieles y el detalle obtenido muy bueno, aunque las imágenes estaban ligeramente subexpuestas y el ruido era evidente al utilizar valores por encima de los 100 ISO. También aprecié una ligera aureola púrpura en el contorno de la imagen.

HP Photosmart M417

Uno de los puntos de la Photosmart M417 reside en su relación precio/prestaciones. La pantalla LCD de 1,8 pulgadas es brillante y los menús ofrecen una navegación sencilla. El manejo de la Photosmart también es sencillo gracias al sistema de ayuda incorporado; es como tener el manual de usuario dentro de la cámara.

No dispone de modo manual, pero se puede ajustar el balance de blanco, el valor ISO y la compensación de la exposición. Se puede ajustar la compensación de la exposición mediante el menú, aunque el propio menú cubre gran parte de la imagen dificultando la aplicación de cualquier tipo de ajuste.

El tiempo de encendido está en torno a los tres segundos y el retardo en el obturador de la M417 también es notable (en torno a un segundo). En modo de ráfaga se pueden capturar dos imágenes por segundo.

Las imágenes de la M417 tienen colores fieles pero con falta de detalle y contraste. Los valores ISO cubren desde 100 hasta 400, y el ruido es evidente incluso cuando se utiliza un valor de 100 ISO. También he advertido algunas franjas en torno a las áreas de alto contraste. El vídeo de la M417 tampoco es uno de los puntos fuertes de este modelo, con una resolución de 288 x 216 píxeles.

Olympus C-55

Al igual que las Dimage Z5 y Z20, la Olympus C-55 incorpora modos Automático, Programa, Prioridad a la apertura, Prioridad al obturador y modo manual para satisfacer a los más entusiastas. Incluso va un paso más allá al incluir una opción “Mi modo” con la que se puede acceder a cualquiera de los cuatro grupos de ajustes definidos por el usuario.

La C-55 tiene un aspecto sólido y el gran tamaño de su empuñadura permite sujetarla con comodidad, si bien la situación del flash en la parte superior izquierda no deja mucho espacio donde poner la mano izquierda cuando el flash está abierto. La generosa pantalla LCD de 2 pulgadas tiene unos menús con una navegación sencilla. Un histograma en tiempo real ayuda a ajustar la exposición y se puede optar entre ver directamente en la imagen las áreas subexpuestas o sobreexpuestas.

El zoom óptico 5x parece no guardar mucha relación con la denominación SportZoom de la cámara. La velocidad máxima de obturación es de 1/1.500 de segundo. La Dimage Z20 ofrece un zoom 8x por el mismo precio, y la mayoría de las cámaras de este grupo tienen velocidades más elevadas de hasta 1/2.000 de segundo, lo que supone un valor más adecuado para