Las cámaras fotográficas, cámaras DV, discos duros, portátiles y en general la mayoría de los dispositivos tienden a ofrecer una cantidad cada vez mayor de prestaciones en un espacio también cada vez más reducido. Esta es una de las consecuencias lógicas de la evolución de la electrónica.

Precisamente las impresoras de inyección de tinta con capacidad de ofrecer calidad fotográfica son unos de los primeros periféricos que pueden beneficiarse de la reducción de esta miniaturización tecnológica ofreciéndonos a su vez la ventaja de imprimir nuestras fotografías digitales con la máxima calidad y practicamente en cualquier lugar, ya que a sus reducidas dimensiones y peso ligero también hay que sumar la capacidad de funcionamiento autónomo en la mayoría de estos modelos. De hecho la impresora que evaluamos en este primer contacto es una de estas impresoras, pensada especialmente para quienes necesiten las máximas opciones de conectividad, la impresión de imágenes en tamaños de papel superiores a los típicos 10 x 15 cm al que están restringidos la mayoría de estos productos (consulta el artículo sobre impresoras portátiles publicado en el número de abril de 2004) y con una calidad excepcional.

De entrada esta Bubble Jet i80 se presenta con una resolución de 4.800 ppp y un sistema de impresión basado en dos cartuchos, lo que a efectos prácticos significa que no se aprecian la clásica trama de impresión cuando se utiliza en combinación con papel fotográfico. Ten en cuenta que la trama de impresión (generalmente denominada “roseta”) se produce al depositar diferentes gotas de color adyacentes y en diferentes ángulos para ofrecer al ojo la sensación de un determinado color, pero desde hace ya algo más de cuatro años la tecnología empleada en las impresoras de inyección o de burbujas de tinta ha alcanzado tal precisión que no sólo se emplean tamaños de gota realmente microscópicos (del tamaño de un glóbulo rojo) sino que en este modelo se puede situar una gota de color junto a otra con una precisión de 1/4.800 de pulgada.

Lo anterior nos lleva a que no notarás ninguna diferencia de resolución entre las fotografías impresas con la i80 (en papeles satinados fotográficos) y las fotografías impresas con sistema de revelado y positivado convencional, incluso al compararlas con las impresoras más caras de tono contínuo, basadas por lo general en la tecnología de sublimación.

En cuanto a la gestión de color, el controlador suministrado por Canon permite basarse en los seis perfiles ColorSync suministrados o bien confiar la gestión a los preajustes incorporados en el propio controlador y con los que se cubren las situaciones de impresión más típicas y con los que también se puede realizar el ajuste de otros parámetros, como la cantidad que se desee emplear en cada una de las tintas. De hecho si llegas a utilizar esta impresora lo más seguro es que debas emplear algo de tiempo, papel y tinta en modificar manualmente estos valores para lograr una correspondencia de color más precisa, pues con los ajustes proporcionados de serie se obtienen unas imágenes con unos colores bien saturados pero poco fieles con los originales.

A diferencia de otras impresoras portátiles, la i80 no sólo está orientada a los que deseen imprimir en papel sus fotografías, sino que su formato apaisado da la posibilidad de emplear hojas con tamaño A4, ajustar el tipo de grosor del papel y elegir en el controlador la impresión en escala de grises. De hecho, se trata de una excelente opción para imprimir nuestros documentos de texto o mixtos (texto y gráficos) a una muy buena velocidad (6 ppm).

Conexiones. Las opciones de conexión disponibles de serie también son un aspecto destacable: puerto USB para conexión con el ordenador (cable suministrado); puerto USB para impresión directa desde la cámara fotográfica (PictureBridge); puerto IrDA para impresión por infrarrojos desde otro dispositivo, aunque en nuestras pruebas no pudimos configurar la impresora para imprimir a través de dicho puerto; y, opcionalmente, la instalación de un módulo Bluetooth para la impresión inalámbrica desde cualquier Mac equipado a su vez con dicha interfaz de comunicaciones. Sin embargo, durante nuestras pruebas no pudimos añadir correctamente la impresora a través de dicho puerto en OS X 10.3.2, ni empleando las herramientas de configuración disponibles en el propio OS X, ni tampoco al ejecutar la utilidad “i80 SetUp Utility” suministrada por la propia Canon que ni tan siquiera detectó la presencia de la impresora.

Conclusión

Se trata de una impresora realmente rápida y con una calidad en la reproducción de color notable. Sin embargo, como impresora portátil no supone la mejor opción que puedes elegir si sólo buscas una impresora que te permita imprimir tus fotografías en cualquier lugar. Por otra parte, si más que una impresora portátil que puedas llevar en tu mochila buscas una impresora pequeña, por el precio que te cuesta este modelo de Canon podrás encontrar otros modelos más económicos y con una calidad y velocidades similares.

Canon Bubble Jet i80

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Calificación: ***/6,5

Lo mejor: Velocidad. Colores vivos. Capaci­dad de impresión en A4.

Lo peor: No funciona correctamente la utilidad de configuración Bluetooth e IrDA con el OS X 10.3. Correspondencia de color.

Fabricante: Canon.

Distribuidor: Canon. Tel.: 901 301 301. Web: www.canon.es.

Precio: 267 EUR + IVA; módulo BU-10 de conexión 802.11b: 67,77 EUR (IVA incl.)