Novedades bienvenidas

Por fin Apple ha conseguido racionalizar su línea de productos. Hay una gama clara de ordenadores orientados a distintos mercados, hay un bólido en el corazón de cada Mac, hay creatividad y hay coraje para llevar los proyectos a feliz término. iMac e iBook son los nombres propios que mejor definen la situación actual. Sin embargo, cuando nuestro Mac muestra el familiar escritorio de toda la vida, cuando nos agobia una maraña de ventanas, cuando al gestor de extensiones lo ahogan los conflictos, cuando hay que cerrar y reiniciar una y otra vez, cuando caen educadas bombas... es evidente que estamos ante el entrañable veterano Mac OS. Conserva su elegancia, su rostro claro, su poder de seducción intactos, pero es un viejete sonriente. Después de un fiasco llamado Copland, después del lío de cajas de colores, por fin parece que el horizonte se despeja. Hoy he leído el comunicado de Apple y he tenido la sensación de que el futuro Mac OS X está de verdad en la rampa de lanzamiento. Otra vez Apple se muestra descarada, innovadora, atrevida; otra vez quiebra la cintura a los contrarios y se desmarca... Efectivamente, enderezado el rumbo, es la hora del software. Es la hora de un gran sistema operativo, bien asistido por unos cuantos productos, pocos y logrados: QuickTime, Final Cut, AppleWorks, o iMovie. Atentamente:

Joaquín Oms

Vía Internet

Espectacular

Espectacular puede ser el apelativo más oportuno a mi llegada al mundo Mac. La pasada Navidad decidí comprar un iMac para mi “canijo” de 5 años considerando que la interfaz es más intuitiva y entretenida para un niño que la de los “otros” ordenadores personales del mercado. Qué mejor estreno que adquirir un juego educativo, enfocado al segmento de edad de mi “canijo”, para ratificar las bondades de Mac OS 9. Siguiendo las instrucciones del libro que acompaña al software hago clic en el instalador y ¡primera sorpresa!, un mensaje me dice que el producto es una demo y que además ha caducado, por lo que no pudo instalar el soft.

El servicio técnico del fabricante me dice que no hay ningún problema, que ejecute el programa directamente desde el CD (quiero pensar que los plug-in no se encontraran en el lugar mas oportuno) pero no obstante, lanzo el programa. De las tres o cuatro aplicaciones que tiene el programa hay una en concreto, de dibujo, que resulta impracticable dado que al ir insertando objetos, el área de dibujo hace un scroll hacia la derecha y el dibujo va desapareciendo, a 5 pixels por clic más o menos, por el margen derecho.

Puesto en contacto de nuevo con el servicio técnico, me indican que efectivamente hay un problema que se resolvera en la proxima versión y me indican que con el Virtual PC funciona de maravilla. Debo reconocer que en este punto casi llegaron a tocarme las na… y gentimente les indiqué que si el soft que distribuyen es para Mac, y yo tengo un Mac, que no me den evasivas de esta índole.

Bien, habia que dar una oportunidad al consejo del servicio técnico y me presenté en un comercio de una cadena de reconocido prestigio en Madrid para comprar un VirtualPC. Reconozco que en la tienda no me dí cuenta, pero al llegar a casa, descubrí que en la portada del paquete retractilado del VirtualPC hay una pegatina muy llamativa que dice literalmente: “Producto promocional, prohibida su venta individualmente”, todo apuntaba a que me habian vendido algo que aparentemente no se puede vender. Conclusion: mis dos primeras incursiones en el mundo del soft y la distribucion Mac han sido… ¡espectaculares!

Enrique Fernández

Vía Internet

Más quejas sobre un distribuidor

Para no romper con la tónica habitual de la revista, también tengo una queja sobre cierta cadena de supermercado informático, del cual se habla bastante últimamente, pero esta vez cambiamos de delegación y nos acercamos a la magnífica Ciudad Condal. Como ventaja a destacar, la disponibilidad del producto en cuestión. La desventaja: el tiempo de espera en una magnífica y acogedora tienda. Debido a mi amistad con el personal de la tienda, pensé en repetir y actualizar un antiguo iMac, y sustituirlo por un novedoso Power Macintosh G4/350Mhz 64/6GB para mi mujer, la cual es diseñadora gráfica. Necesitaba darme alguna excusa a mí mismo para poder adquirirlo, y debido a las fechas navideñas que se acercaban, pensé que era el momento de regalárselo. Adquirí el equipo a principios de diciembre, y tal como dijeron: “no hay ningún problema en que llegue para que se lo puedas dar el 25 de diciembre, vale la pena lo adquieras ahora, el precio es muy bueno y el producto es de lo mejor”.

Con gran rapidez por su parte, motivo que me sorprendió y me alegró a la vez, me entregaron el equipo que tengo aún si abrir. Lo mejor del caso fue saber por un buen amigo, y también cliente de dicho comercio, que me habían tomado algo el pelo, ya que los G4 a 350 nuevos ya venían con lector DVD, y el disco duro interno es el doble de rápido. Pero más sorprendido me quedé cuando al llamarles y preguntar por un comercial que me diera algo de información, como si no hubiese comprado todavía la máquina, me dijo que el precio de este nuevo equipo era el mismo que el que yo había adquirido. Entendí perfectamente la prisa en sacarse el “muerto” de encima. Espero al menos que sea un equipo nuevo, y no que me lo hayan dado de exposición (no será la primera vez). Atentamente.

DMS

Vía Internet