Un iBook saturado

No sé si será ésta la primera vez que alguien os ha planteado este problema, pero desde luego a mí me están volviendo locos. Se trata de mi iBook. Desde luego, desde los tiempos en que un Amiga 1000 era casi la mejor máquina que se podía tener, nunca había estado tan satisfecho con un ordenador. A éste casi se le llega a querer. El problema que me planteo es que en mi caso empleo el iBook para trabajar y para juegos y ocio en general. Claro, con 3,2 GB de disco tenía que pasar, mi disco duro empieza a estar excesivamente apretado. Mi primera acción fue llamar a Apple España donde me indicaron que no habría ningún problema en sustituir mi disco duro por otro de mayor capacidad. Para ello tendría que ponerme en contacto con el servicio técnico de algún Apple Centre de mi ciudad. Feliz por tan grata noticia me fui a una conocida cadena de tiendas Apple, en la que además de confirmarme lo anunciado por Apple, me hicieron una oferta estupenda por uno de 6 GB y además me recompraban mi disco de 3,2 GB. Tras depositarlo en el servicio técnico de la citada cadena me dijeron que fuera recogerlo al día siguiente. Al ir a recoger mi iBook me lo entregaron exactamente igual que lo había dejado.

Al preguntar por qué no le habían cambiado el disco nadie supo decirme exactamente el porqué. La excusas fueron desde la garantía, a la que expresamente les dije que renunciaba si era necesario, hasta que no se podía abrir la carcasa ya que hacía falta herramientas especiales y Apple no las suministraba. En fin, desde entonces he llamado a todos los servicios técnicos de Apple que conozco, en casi todos me han dicho que no lo han hecho nunca y que por lo tanto no se mojan o que directamente es imposible. Sin embargo en Apple España insisten en que es posible.

Francisco Navarro

Madrid

Microsoft es el virus

Tenía una sospecha, y la he confirmado al leer en el periódico un artículo sobre el ya tristemente famoso virus “I love you”. Mi sospecha era que si un simple correo electrónico podía infectar tamaña cantidad de ordenadores en todo el mundo, tenía que ayudarse de algún tipo de software que ya estuviese ampliamente difundido. Es decir, un virus informático necesita un medio de transporte igual que uno biológico. Los tradicionales virus utilizan un soporte físico para viajar, ya sea por medio de discos flexibles o CD-ROM. Pero este virus “amoroso” se expande a través del correo electrónico. ¿Cómo puede ser que un virus, diseñado para ser pequeño y eficiente, llegue a un ordenador y se envíe de vuelta a otros muchos sin el consentimiento del usuario?

Quiero decir, los virus no tienen capacidad para autoenviarse y se apoyan en capacidades de automatización de algún cliente de correo electrónico. Enseguida me vienen a la cabeza las macros del nefasto programa Microsoft Word, que ya han sido y siguen siendo utilizadas para crear virus a diestro y siniestro, sin que esto preocupe a Microsoft.

De todas formas, la gente sigue comprando y pirateando sus programas, aunque sean un caldo de cultivo de virus fáciles de programar. Sospeché de esas macros, y me pregunté inocentemente si Outlook Express utilizaba ese tipo de archivos de macro. Pues parece ser que  sí, porque como se puede leer en El País: “Una de las perversas habilidades del I love you es la de replicarse a través del programa de gestión de correo electrónico Outlook de Microsoft para difundirse”.

Ahí estaba el hecho más evidente del monopolio perjudicial de Microsoft, que permite que un virus se difunda por todo el mundo en pocas horas. No sólo es un hecho del monopolio, sino de la cantidad de errores en la programación y en la inseguridad de ese programa, tan grande que puede causar pérdidas de miles de millones en el mundo. Yo sólo veo dos salidas, o cambia la situación de monopolio o Microsoft mejora un poco la seguridad de sus programas.

Jorge Salvador Caffarena

Vía Internet

¿Dónde estás, Airport?

Resulta sorprendente que en poco más de dos meses, Cisco e Intel hayan presentado en ambos casos la disponibilidad “real” de sus soluciones para comunicaciones inalámbricas Aironet y las de Intel Pro Wireless, mientras que Apple lleva “dando la calda” con su tecnología AirPort desde hace más de un año y en España no existe modo alguno de conseguir este dispositivo aunque algunos “incautos” decidimos en su momento hacer una reserva de producto. Y encima, la tecnología de estos dos fabricantes es igual a la de Apple.

Uno no puede dejar de preguntarse si el problema está en el organismo de la Administración Pública que se dedica a regular la homologación de estos dispositivos para España o bien a una simple cuestión de politiqueo y al peso específico de la compañía que pide la homologación. Tal vez en España el mercado de Apple no tenga demasiada presencia, pero sus usuarios tienen idénticos derechos a usar el espectro de radiofrecuencia asignado con tecnología desarrollada por Apple. Recuerden que a todos esos gestores de la “homologación” somos los contribuyentes quienes les pagamos por firmar papeles.

Antonio J. Lobera

Vía Internet

Aclaraciones

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En el artículo “Grabadoras USB y FireWire a examen” (Macworld 93, junio de 2000), en la gráfica de velocidades de la página 40 se mostraron por error en rojo los tiempos más largos obtenidos en cada prueba, cuando deberían haberse mostrado los tiempos más cortos. La gráfica correcta se encuentra disponible en www.idg.es/macworld/imgart/grabadores.gif.