Los lectores más veteranos de Macworld habrán dado un respingo al ver el título de este Planeta Mac. No en vano era una de las secciones que hace algunos años se leían con más ganas. Como una moto era el artículo mensual de Guy Kawasaki, el astuto vendedor de joyas que se convirtió en el prototipo de evangelizador del Mac.

Leer a Kawasaki podía ser bastante divertido y bastante instructivo. Ha escrito varios libros de técnicas de márketing, no especialmente buenos al decir de los expertos, pero llenos de ideas que podrían ser bastante potentes. En una línea marcadamente posmoderna, Kawasaki mezcla filosofía Zen con técnicas de ventas occidentales de estilo samurai y guerrillero. El cóctel tiene su encanto.

Ideas claras

Releyendo algunos viejos ejemplares de Macworld, llama la atención cómo algunas ideas de Kawasaki se han materializado recientemente en Apple. Por ejemplo, recuerdo una ocasión en que “bendijo” tres modelos de Macintosh de la enorme variedad que por entonces producía Apple. Los más viejos del lugar se acordarán de cuando la oferta de equipos de Apple competía en variedad con todo el mercado Windows: Quadras, Performas, LC; Centris, Classic...Cada uno de ellos con características propias. La bendición de los tres modelos era sencilla: uno para el usuario normal, otro para el usuario de negocios y otro para el usuario de negocios que viaja. ¿Les resulta familiar?

Efectivamente, ahí tenemos un ancestro de la actual matriz de productos de Apple. Aunque ahora contempla un cuarto cuadro para el usuario normal que viaja.

Cuando trabajaba para Apple, Kawasaki se gastó 750.000 dólares sobre un presupuesto de 5.000 para comprar programas que distribuir entre los vendedores de Macintosh. La idea es que el posible comprador viese el Mac en funcionamiento y pudiese comprobar que efectivamente sirve para trabajar y hacer cosas.

Actualmente, las tiendas Apple (en USA, ¿para cuando aquí la misma idea?) permiten a los clientes utilizar los equipos y programas disponibles para verlos y tocarlos... con la esperanza de enamorarse de ellos. Pero también es interesante el hecho de que iDisk, el disco virtual de los usuarios del servicio iTools, contenga una selección de software para Macintosh al alcance de los dedos de los usuarios.

Echamos en falta

Para potenciar Mac OS X, Apple ha colaborado con los grandes desarrolladores para impulsarlos a adaptar sus programas a la nueva plataforma. Nada que objetar a ello, al contrario, pero es posible que se pueda hacer más en ese terreno. Los pequeños desarrolladores pueden marcar muchas diferencias, compitiendo con los grandes gracias al menor coste, a la mayor flexibilidad creativa y a la rapidez de respuesta.

Todos tenemos en nuestros discos duros pequeños programas irreemplazables, algunos gratuitos y otros shareware, que nos hacen la vida más fácil. Muchos de ellos han surgido porque un programador descubrió en su día la misma necesidad que tú has detectado y le dio una solución.

Hace tiempo, Kawasaki promovió una especie de premio para este tipo de programas. Se llamaba “Cool Tools” y consistía en una votación por los diez programas más apreciados por los usuarios. El premio era verdaderamente útil en plena época de transición a los procesadores PowerPC: un Power Mac nuevecito. Para alguno de aquellos programadores ese Power Mac supuso poder adaptar su programa al nuevo procesador o las nuevas versiones del sistema.

El hecho de que las herramientas de desarrollo para Mac OS X de Apple sean virtualmente gratuitas (te apuntas en el programa de desarrolladores básico y te las descargas) ayuda, pero algunos gestos más visibles para con los programadores pequeños que se lanzan a hacer cosas para el Mac ayudan aún más.

Crear causas

Recientemente Apple España y la Junta de Andalucía le han dado un empujoncito al proyecto Grimm en esta autonomía regalando un iMac a cada uno de los centros participantes. Introducirse en los mercados tiene un coste económico, pero los beneficios pueden ser muchos. Un iMac para todo un colegio puede que no resuelva muchas cosas (que las resuelve) pero el gesto habla de una actitud y de un reconocimiento a una labor que se está llevando a cabo.

Apple, en USA, ha dominado el mercado educativo gracias a gestos como el anterior. Ha iniciado campañas de concienciación y patrocinado estudios como ACOT (Apple Classrooms of Tomorrow, Las aulas Apple del mañana) en los que se ha investigado sobre la mejor manera de utilizar la nueva tecnología en las aulas. A esto le llama Kawasaki crear “una causa”. No sólo se trata de vender un producto, sino implicar a la gente con él y qué mejor que tener una causa por la que luchar (como la mejora de la educación).

Pero hay que tener los pies en la tierra, los presupuestos escolares no dan para muchas alegrías. En USA, Apple ha puesto ordenadores gratuitos en escuelas y ha creado tarifas de precios especiales, incluso equipos dirigidos específicamente a ese mercado. Apple no es una institución de caridad, pero si quiere ganarse un sitio en ciertos mercados tiene que adaptarse a sus posibilidades.

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