Cuando Sun Microsys-tems, fabricante de equipos Unix, anunció el lanzamiento del lenguaje Java, lo acompañó con la típica fanfarria publicitaría en la que indicaba que iba a ser la solución de todos nuestros males, ya que se trataba de un lenguaje estándar que utilizaba lo que se conoce como pseudo código para que cualquier programa pueda ejecutarse en cualquier ordenador sin necesidad de recompilarlo ni hacer ningún cambio. Menos trabajo para los programadores y los usuarios contarían con la ventaja de disponer de más aplicaciones para su entorno.

Han pasado unos años desde este lanzamiento y la evolución de Java ha sido todo menos tranquila, incluyendo una controvertida demanda de Sun contra Microsoft porque este fabricante, había optado por incluir en su sistema operativo una versión propietaria de Java que lo hacía incompatible con la de Sun (rompiendo la ventaja de la compatiblidad). La demanda se resolvió a favor de Sun y Microsoft retiró su versión.

Por tanto, la compatibilidad está asegurada. Pero naturalmente un programa estándar no aprovechará todas las características de un sistema operativo y por este motivo cuando vas a descargar muchos programas realizados en Java compruebas que hay una versión para cada sistema operativo, es decir que realmente no hay compatibilidad absoluta para todas las plataformas.

Pero este no es el único problema. Después de que se resolviera el litigio entre Microsoft y Sun, parecía que el estándar sería realmente un estándar y yo pensaba que eso sería así al menos dentro de la misma plataforma. Sin embargo he descubierto que la realidad es peor de lo que yo imaginaba. Tenía instalada en el PC de la oficina la versión 1.4.1 de Java y en un momento de debilidad se me ocurrió actualizar a la última versión, 1.5.1.

A partir de ese momento han dejado de funcionar diversas aplicaciones, la más importantes de las cuales es un applet que emplea Cisco. Por mucho que he intentado no lo he logrado hacer funcionar y utilice el navegador que utilice se me cuelga el programa y cuando he intentado reinstalar la versión anterior, ya no es posible descargarla de la web de Sun. Por tanto me encuentro con que no puedo usar esta herramienta porque algo aparentemente estándar no lo es en realidad.

No se trata del primer ni del último fracaso de lo que podríamos llamar “el mito de compatible con todo” e incluso puedo afirmar que Java ha sido la propuesta que más éxito a este nivel. Pienso que nunca se logrará la compatibilidad total a menos que se reduzca la funcionalidad de los programas, ya que una aplicación que desee aprovechar toda las funcionalidades que ofrece un sistema operativo se ve limitada por esta misma razón a funcionar en dicho sistema.

Buenas y malas impresiones

Escribo esta columna desde Estocolmo, donde he venido a una reunión de RIPE, el organismo encargado de distribuir direcciones IP a todas las operadoras de comunicaciones e ISP de Europa y área de influencia.

En estas reuniones prácticamente todo el mundo va con su portátil y continúa trabajando gracias a una red inalámbrica que se monta especialmente para la reunión. Ya comenté hace tiempo que en otra reunión similar me sorprendió la cantidad de PowerBook e iBook que vi, superior a lo que puede verse en España en cualquier reunión, pero en esta ocasión he comprobado que la proporción ha seguido aumentado y casi un tercio de los portátiles que se ven son de Apple. Proporción más significativa si se tiene en cuenta que los asistentes a esta reuniones son técnicos con requisitos de uso bastante elevados.

Hablando con otro asistente español que también forma parte de este grupo de usuarios de Apple, que trabaja para una operadora de comunicaciones, me comentó que él empleaba Macintosh porque le gustaba aunque la política de su empresa fuera usar PC, y que no era el único caso en el que sucedía esto, que tenía compañeros que hacían lo mismo.

Este aumento del uso del Mac es una buena noticia para Apple y nosotros los usuarios, ya que un aumento en el uso de esta plataforma redundará en una mejor aceptación y soporte por parte de los proveedores así como un aumento del software disponible. Sólo queda desear que España también se apunte a esta moda.

La mala noticia es que en el mismo meeting de RIPE ha hablado Henning Brauer, uno de los componentes del grupo de desarrollo de FreeBSD. Además de este sistema operativo, este grupo ha desarrollado múltiples herramientas que se han usado en otros sistemas operativos, siendo la más conocida probablemente OpenSSH, el paquete de comunicación encriptada que ha incorporado Apple en Mac OS X.

Henning comentó que a pesar de ser usado por todos los fabricantes, ninguno de ellos había hecho ningún tipo de donación o contribución al proyecto.

Esto es importante, ya que aunque los productos como FreeBSD y Linux son gratuitos, sus creadores necesitan dinero, dinero que suele provenir de subvenciones estatales y donaciones de empresas (HP es conocida por haber apoyado un gran número de proyectos de este tipo) pero que en el caso de OpenSSH no existe a pesar de que todas estas empresas (incluyendo Apple) tienen una deuda moral por usar el software para vender sus productos.

Ojalá que esta falta de apoyo cambie en el futuro, porque sin todo el software abierto incorporado en Mac OS X, este sistema no tendría toda la potencia que tiene actualmente.