Sinceramente, a estas alturas ya cansa un poco escuchar aquello de que los Mac no son compatibles, carecen de aplicaciones, son utilizados por pocos usuarios y bla, bla, bla... No pretendo entrar desde esta página en una de esas estériles discusiones (provenga de la parte que provenga) sobre qué ordenador es mejor o cuál es el sistema operativo del futuro. De hecho, creo que la industria de la informática es la única, o una de las pocas, en las que se produce este fenómeno.

Ahora bien, si tenemos en cuenta que el mundo Apple por fin está comenzando a despegar con fuerza, también en España, fastidia un poco que se utilicen los argumentos de cuando el Classic era el abanderado del mundo Mac. De hecho, como se puede comprobar a través de los anuncios más recientes de las compañías típicas del mundo PC, no es ya que los Mac sean capaces de trabajar con los archivos provenientes de otros sistemas operativos/aplicaciones, integrarse perfectamente en red e incluso emular con inmensa mejor fortuna al sistema operativo “dominante” de quienes esgrimen sus particulares argumentos, originados por un profundo desconocimiento; sino que cada vez es mayor el número de fabricantes “típicos PC” que lanzan sus productos también para nuestro entorno.

Más allá de Windows (que aunque muchos lo piensen, no es el único sistema operativo sobre la faz de la tierra… y mucho menos el más rápido), los Mac también son capaces de emular a un PC a nivel binario (VirtualPC), permiten instalar Linux y, a partir del verano, darán un salto importante hacia adelante con el Mac OS X.

Lo triste es que, quienes emplean estos argumentos “desfasados” son los responsables, precisamente, de informar en determinados centros sobre las cualidades del ordenador que el usuario desea adquirir y, en vez de ello, cogen al desafortunado usuario y lo atraen a lo único que conocen (o ni tan siquiera): “Windows, que es lo que tiene todo el mundo y así no tendrás problemas para conseguir… ” [son 200.000, ¿tarjeta o metálico? Siguiente…]

En mi modesta opinión, precisamente los usuarios que descubren el mundo Mac son los más importantes, porque todo es nuevo para ellos y necesitan de una información precisa destinada a despejar los “miedos” inculcados por años de costumbrismo informático en nuestro país.

De acuerdo en que para los equipos Wintel existen infinitamente más aplicaciones que para el entorno Mac; pero si se analiza, aunque sólo sea de pasada, cuáles son estas aplicaciones “de más” no tardaremos en descubrir que la amplia mayoría son de tipo vertical y, precisamente, a un usuario doméstico (que es de quien estamos hablando) de nada le sirve una aplicación para la gestión de granjas avícolas (o quizá sí).

Responsabilidad

Evidentemente, el que los iMac hayan traspasado el habitual canal de distribución para aterrizar en centros destinados precisamente a abrir mercado no es una mala idea, pero sí lo es el que las empresas que lo llevan a cabo no exijan unos mínimos conocimientos a sus empleados para, sencillamente, cumplir con algo que debería ser su responsabilidad: proporcionar al consumidor una información adecuada del producto en el que están interesados.

Apple España está poniendo de su parte los recursos necesarios para encauzar la situación, y esto es así porque precisamente son los primeros perjudicados. Ahora bien, desde mi punto de vista, quienes tienen la verdadera responsabilidad son los propios centros en los que se producen estos hechos, y deberían ser ellos quienes exigiesen a sus empleados unos mínimos conocimientos de lo que venden, aunque tan sólo sea leer las hojas de producto en las que podrán encontrar que, efectivamente, los iMac sí son capaces de trabajar con archivos de otras plataformas, sí disponen de software de ofimática, juegos, software educativo, dispositivos suficientes y no sólo para almacenar más archivos, son capaces de emular e instalar otros sistemas operativos y, como deberían ver en sus propias listas de precios, tampoco son mucho más caros que el equivalente Wintel, sobre todo si se tienen en cuenta las calidades de los componentes en unos y en otros.

A partir de ese momento, quizá debería entrar en el “Pack de venta” no sólo el iMac y “que le vaya bonito”, sino informar al nuevo usuario de las opciones que tiene para aprender y mantenerse informado sobre la nueva máquina que acaba de adquirir (por ejemplo, una guía de publicaciones, literatura y páginas web disponibles en nuestro país para los usuarios de Mac) o simplemente una dirección web en la que pudiesen encontrar esta misma información… que un ordenador no son unas Chirucas: póngaselas y a caminar.

Aún así, cada vez son más los usuarios que traspasan la frontera “PC” para engrosar la familia de Apple; lo que significa que, cuando por fin se eliminen estas pequeñas barreras en la forma de vender, el aumento de nuevos usuarios de equipos Apple debería ser aún mayor y se igualará un poco más la balanza.