Años atrás asociábamos el mes de septiembre con el aroma de los lápices recién afilados, los libros y los cuadernos nuevos, y la sensación agridulce del comienzo de las clases. Hoy las cosas no han cambiado mucho. O puede que sí, gracias a que la popularización de los ordenadores domésticos pone al alcance de los estudiantes de todas las edades la posibilidad de utilizarlos para su trabajo. En muchos distritos escolares de Estados Unidos, los alumnos ya cuentan tanto con un portátil (frecuentemente un iBook) como con su juego de lápices, cuadernos y bolígrafos. En España este tipo de planteamientos todavía roza lo utópico, pero es difícil pensar que no llegará el día en que se tengan que realizar.

¿Para qué querría un niño en edad escolar un ordenador? Es una pregunta interesante, con una respuesta clara: para muchas cosas y no necesariamente para la asignatura de informática o para jugar. En pocas palabras: los ordenadores son buenas herramientas de trabajo escolar, como lo son en otros ámbitos, y ofrecen unas posibilidades y una flexibilidad que no se consiguen de otro modo o con igual facilidad.

¿Cuándo empezar?

Entre los dos y los tres años parece ser el momento en que los peques pueden empezar a darse cuenta de la relación entre el movimiento del ratón y el del puntero en la pantalla y utilizarla conscientemente, aparte de ser algo más cuidadosos con el material. Algunos programas, como el primer volumen de la serie Trampolín, de Knowledge Adventure, para Mac OS clásico, disponen de actividades sencillas que ayudarán a los niños a entender esta relación, que depende sobre todo de la capacidad de coordinación entre ojo y mano.

Otra opción, muy sencilla, es insertar varios dibujos de colores vivos o fotografías en un documento de dibujo de AppleWorks y enseñar al pequeñajo a moverlos por la pantalla e imprimir el resultado. Disfrutará de lo lindo. Con X-builder, un software citado en el apartado “Un poco de programación” de este mismo artículo, podrás crear juegos sencillos para lograr el mismo objetivo.

En esta etapa de inicio pueden usar programas específicos, como juegos educativos o software creativo como Kidpix, www.kidpix.com (19,88 dólares), una aplicación de creatividad y dibujo dirigida a niños, pero con la que muchos mayores también pueden pasar un rato divertido.

Varios sitios de Internet ofrecen también juegos sencillos, como la Doctora Xinxeta, www.xinxeta.com. o dibujos para imprimir y colorear, con personajes conocidos. Por ejemplo, los teletubbies en www.teletubbies.com. Si tenemos un ordenador para uso de los niños o una cuenta de usuario específica en un equipo, puedes ayudarle a personalizar su entorno con fondos de escritorio o iconos tomados de estas fuentes.

A partir de 2º o 3º podría ser una buena ocasión de aprender a escribir con el teclado utilizando alguno de los programas de mecanografía disponibles, como MasterKey, macinmind.com/MasterKey (20 dólares). Desde este momento, se abre la posibilidad de que nuestro joven estudiante pueda empezar a utilizar el ordenador como una herramienta de trabajo, junto con sus lápices y cuadernos.

Uso del ordenador

Con la llegada de Mac OS X los padres pueden respirar más tranquilos gracias a la posibilidad de crear cuentas para sus hijos con restricciones sobre lo que pueden hacer y no en el ordenador. Ya no podrán borrar accidentalmente archivos, ni desorganizar los iconos, cambiarnos el fondo de escritorio o leer cosas que no deben.

En sistemas anteriores era posible utilizar el software AtEase que ofrece una cierta protección, menos eficaz pero suficiente con niños pequeños. Puede que con un niño pequeño fuese suficiente, pero las necesidades de un adolescente pueden requerir dejarle un acceso normal al sistema aunque le suprimamos los privilegios de administración. El Mac OS 9 utiliza una versión mejorada para dar el soporte de usuarios múltiples.

Pese a que las opciones de configuración de las cuentas de usuario nos permiten asignarle un Finder más sencillo y algunas otras limitaciones, siempre se puede utilizar algún software alternativo. Finderella, www.landsbert.freeserve.co.uk/finderella. es un pequeño programa disponible para diversas versiones del Mac OS con el que podemos crear una especie de Finder limitado, escogiendo qué aplicaciones y documentos puede ver el niño o niña y eliminado los menús y opciones habituales. Puede entenderse como una especie de lanzadera en la que poner los programas que pueden usar los críos y que no puedan acceder a otras cosas del ordenador.

Es una buena alternativa utilizar algún equipo ya retirado, incluso un Mac 680x0 o un PowerPC antiguo, en especial si los niños son pequeños. Muchos de los programas educativos disponibles para Mac todavía funcionarán en esos equipos, puedes conseguir en Internet software excelente y gratuito, y evitarás los problemas derivados de compartir un ordenador que estés usando para trabajar.

Diversión y aprendizaje con bases de datos

Dependiendo de la edad, el niño puede participar en mayor o menor grado en la creación de pequeñas bases de datos. Más adelante, será capaz de emplear la base de datos para elaborar su fichas de estudio o lo que la imaginación le sugiera. Pero más allá de este uso convencional tenemos otras posibilidades:

Un fichero de lecturas, en donde se guarde una ficha por cada libro leído, con sus datos más importantes (título, autor, editorial) y tal vez un breve resumen del argumento o una calificación de lo mucho o poco que le ha gustado.

Diccionarios de dificultades ortográficas o de idiomas. En el primer caso, puedes crear un sencillo diccionario en el que el niño o niña escriban las palabras en las que cometen faltas de ortografía y acompañarlas de ejemplos de uso. En el caso de los idiomas, las fichas pueden contener la palabra y su traducción. En ambos, es interesante añadir una imagen.

Si el gestor de base de datos soporta imágenes es sencillo hacer un “lotto” o un “autodictado” para niños que están aprendiendo a leer o que tienen alguna dificultad específica. Se crea un fichero con imágenes de objetos y sus nombres. Luego el niño puede ir viendo las fichas para aprender a asociar la palabra y su significado. Al hacerlo como base de datos, es sencillo crear nuevas formas de presentaciones para mostrar en pantalla o imprimir, como fichas, listas, pegatinas, y un largo etcétera.

El módulo de bases de datos de AppleWorks es suficiente para llevar a cabo cualquiera de estas actividades. Lo importante es la capacidad del programa para permitirte crear diversas vistas de la misma información y jugar con estas posibilidades. Con otros gestores más potentes como FileMaker, www2.filemaker.fr/spain o 4D, www.4dhispano.com podrás crear complejas aplicaciones de ayuda al aprendizaje sin demasiado esfuerzo.

A escribir

El procesador de textos es quizá la herramienta informática más utilizada. En nuestro caso, para la realización de trabajos escritos, redacciones, cartas, relatos y otros ejercicios, con algunas ventajas añadidas, como l