Día a día los operadores telefónicos y proveedores de servicios de Internet, tanto nacionales como internacionales nos sorprenden con anuncios de nuevas redes y servicios a nuestra disposición: tarifas especiales, líneas RDSI, conexiones mediante ADSL? Las vallas publicitarias y las televisiones están llenas de miles de productos y servicios accesibles por Internet.

ESQUEMAS DE CONEXIÓN

Mientras tanto, el acceso a todos estos servicios se realiza, en la innumerable mayoria de los casos, por medio del par de cobre que durante cien años ha llevado la voz en peores o mejores condiciones y que está siendo aprovechado mucho mas allá del límite que pensaron sus creadores, utilizando para ello módems a velocidades que hace sólo diez años no se obtenían ni con las líneas punto a punto más caras de Telefónica. Sin embargo la prensa anuncia, un día sí y otro también, el lanzamiento de nuevos servicios de acceso tanto por parte de Telefónica como de otras compañías que en todos los casos prometen mejorar estas velocidades aun más allá y a coste módico. Incluso algunas personas, aunque se trata de grupos minoritarios, ya disponen de estos servicios en funcionamiento.

El reto Macintosh

Para la mayoría de las empresas de acceso, mencionar la palabra Macintosh al servicio técnico suele llevar como respuesta autómatica la frase "no hay soporte" o si dicha asistencia existe es mínima y se limita a los programas bendecidos; Microsoft Explorer y Outlook Express. Esta situación es mucho más grave en el caso de los nuevos servicios de acceso, que en algunos casos emplean un kit con una tarjeta interna para el PC que no es compatible con el Macintosh.

En algunas situaciones este problema no tiene solución, sobre todo si se trata de un problema de incompatibilidad de hardware, pero en otras simplemente consiste en sustituir el supuesto soporte que tiene que dar la empresa de acceso a Internet por conocimientos adquiridos en esta revista, un manual o la simple ayuda de sus amigos.

Ante esta problemática de acceso, los Macintosh pueden dividirse en varios grupos fundamentales: los que tienen módem incorporado, los que tienen conexión Ethernet incorporada y los que carecen de cualquiera de ellos. Si tiene un iMac o algún otro modelo reciente de Power Macintosh que incorpore tarjeta de módem, su acceso a Internet por medio de líneas telefónicas se puede hacer por la puerta grande, ya que estos módems funcionan con todos los estándares de conexión, hasta el estándar V.90, que proporciona velocidades máximas de acceso de 53.000 bits por segundo (aunque normalmente si logra 44.000 ya puede estar contento) y la conexión no debe tener ningún problema como se explicó en el artículo del mes pasado en esta misma revista.

Si su máquina no tiene módem incorporado, debe adquirir uno externo para su entrada a Internet. En el mercado PC están de moda los módems internos, especialmente los "WinModem". Se trata de productos de muy bajo precio que logran el ahorro de costes descargando gran parte del trabajo que normalmente hace el propio módem en el ordenador; lo que se suele conocer como procesado digital de la señal. Estos productos, y en general cualquier módem interno, no son compatibles con los Macintosh. En cambio, y pese a lo que le pueda informar el distribuidor al que acuda, los módems externos con puerto serie (no USB, aunque estos también pueden ser compatibles) sí son utilizables con su ordenador. Lo que necesitará para su uso es un cable serie para Macintosh, algo que no encontrará en un distribuidor de PC pero que un buen distribuidor de Macintosh o muchas tiendas de electronica no tendrán problema en proporcionarle. Este cable tiene por un lado el conector miniDIN 8 para conectar a los puertos de impresora o módem (puertos que no existen en los iMac pero que en estas máquinas no plantea problemas ya que dichos ordenadores tienen el módem incorporado) y por el otro un DB-25 alargado con 25 patillas para conectar al puerto hembra similar que tiene el módem.

Pese a las peticiones de un gran número de grupos de usuarios y de algunos partídos políticos, la tarifa plana telefónica para llamadas locales no se ha logrado en España ni es probable que se consiga a corto plazo. El coste de la llamada es, por tanto, un factor importante del acceso a Internet. Algunos proveedores han llegado a acuerdos con compañías telefónicas y ofrecen acceso gratuito financiándose con el coste de las llamadas telefónicas, que se reparte entre ambas empresas.

Todos estos proveedores ofrecen un servicio de llamada a través de número local o bien, para localidades pequeñas, a través de un número 901 con un coste equivalente. Según las tarifas actuales, los costes de llamada por hora son aproximadamente (sin incluir impuestos) de 240 pesetas cada hora los días laborables de 8 de la mañana a 6 de la tarde y de 105 pesetas el resto del horario de los días laborables y los festivos. Además, Telefónica ofrece dos bonos de conexión mensual que permiten reducir en gran medida este importe. Bononet Día, en horario de trabajo y que da diez horas de conexión por 2.100 pesetas y 50 horas por 7.650 pesetas, y Bononet Noche que cuesta 850 pesetas para diez horas y 3.000 para 50 horas.