Esta suite de aplicaciones ofrece opciones para crear documentos de dibujo vecto rial y diseño, retoque fotográfico y pintura, creación multimedia con exportación en formato Flash y trazado de archivos de mapa de bits a formato vectorial. Todas las aplicaciones comparten una serie de herramientas y funciones: filtros y efectos, exportación e importación en formato PDF, posibilidad de aplicar modificaciones geométricas y de tamaño mediante el uso de manejadores en el área de trabajo y la característica de “lentes”, con las que se pueden aplicar efectos en las imágenes sin que sean permanentes hasta que se guarde el archivo. Las aplicaciones de Corel Graphics Suite 10 también pueden realizar copias de seguridad automáticas (bastante útiles, como se pudo comprobar durante las pruebas), aunque la recuperación del documento no es automática cuando se vuelve a abrir la aplicación.

Los requerimientos son un PowerPC G3, Mac OS 8.6 o posterior incluyendo Mac OS X (10.1), 64 MB de memoria virtual y 250 MB de espacio disponible en el disco duro. En el caso de que el Mac trabaje con el Mac OS 8.6 no se podrán ejecutar al mismo tiempo las aplicaciones CorelDraw, R.A.V.E y PhotoPaint.

Como valor añadido también se incluye una versión especial de FontReserve (gestión de fuentes), QuickTime 5, Cumulus LE (catalogación), fuentes TrueType y Tipo 1 y un segundo CD con imágenes clip-art y 500 fotografías libres de derechos, brochas, patrones, y 29 archivos con efectos de sonido.

CorelDraw

Esta aplicación ofrece herramientas para dibujo vectorial, autoedición y creación de páginas web. En el apartado de dibujo se pueden crear objetos mediante curvas Bézier, seleccionar formas poligonales predefinidas o convertir texto en curvas, contando para ello con varias herramientas de pluma, brocha, cuchilla, opciones para cerrar trazados automáticamente o abrirlos, modo elástico y una interesante herramienta con la que se pueden tomar medidas de un área midiendo la distancia vertical y horizontal, incluyendo el resultado en el propio documento.

El trabajo con texto también es bastante completo, ya que permite cambiar los atributos básicos de la tipografía y también ajustar aspectos como el alineamiento, realizar operaciones de búsqueda y sustitución, ajustar el número de columnas para cada una de las cajas de texto y el espacio entre ellas (medianil), así como los valores de separación y partición de palabras o crear tabuladores a intervalos regulares. CorelDraw también incluye diccionarios ortográficos y gramaticales en diferentes idiomas, entre los que se incluye el español. Nos hubiera gustado que se pudiesen crear estilos de texto, disponer de un mayor control y flexibilidad en algunos ajustes de interlínea y track para controlar los ríos generados al utilizar el justificado total, control sobre las particiones y también mayor sencillez para definir el idioma de revisión en los diccio narios ortográfico y gramatical.

Entre las opciones de importación de texto sólo se encuentra la de texto plano o en formato RTF, pero no se puede trabajar directamente con documentos de Word o AppleWorks en los que se conserven los estilos aplicados con el editor de textos.

El programa utiliza una metáfora de autoedición libre, como la que se puede encontrar en Adobe PageMaker o InDesign, frente a las es tructuradas de XPress o también InDesign. Cada uno de los elementos de la composición (cajas de texto y objetos gráficos) se pueden manipular con total independencia.

Las opciones de color son comunes a todas las herramientas, ya sean las gráficas o las de texto, con las que se puede utilizar color de contorno y relleno mediante selectores CMYK, Pantone, RGB, colores seguros para la Web, etc.

Las herramientas Web permiten añadir botones, rollovers, menús e hipervínculos. Además de estos elementos, el menú Insert Internet Objects también incluye otras opciones (archivos externos) que no están contempladas en la documentación del producto; ni en el manual en papel ni en el sistema de ayuda en línea (bastante lento, por cierto).

Para la salida del documento se puede optar por la salida por impresora, opción en la que se pueden activar las marcas de cortes, las barras de calibración, activar la separación de planchas, etc. En las pruebas se observó que no respeta la proporción del documento original en tamaños superiores al formato A4, aunque la velocidad a la que se envía el trabajo es excelente. Otra posibilidad es la de preparar el documento para su envío a un servicio de filmación. En este caso, se utiliza un asistente con el que se comprueba las tipografías y el formato de los archivos gráficos, generando un informe en el que se recogen los problemas detectados y ofreciendo la posibilidad de generar el resultado como archivo PDF. En las pruebas no detectó ningún problema en las imágenes que se habían incluido en RGB como archivo bitmap ni tampoco la ausencia de alguna de las fuentes utilizadas.

Otra opción de salida es exportar el documento como página HTML. En este caso respeta bastante bien las cuestiones relacionadas con los gráficos, aunque tiene problemas con la conservación de algunos colores y los archivos multimedia embebidos. Al igual que en PhotoPaint o R.A.V.E también se puede exportar el documento en formato Flash o exportarlo en formato de Illustrator (sólo hasta la versión 7).

R.A.V.E

Recuerda a la primera versión de Macromedia Flash, aunque con un funcionamiento bastante más lento (desesperante en algunos casos) y con una cuantas herramientas menos que limitan el tipo de trabajo que se puede realizar. Nada de programación, y sólo unas pocas acciones básicas de interacción que se limitan a los rollover. La interfaz de usuario es muy familiar al disponer de la habitual línea de tiempo y trabajo por capas. La colección de objetos poligonales y las transformaciones que se pueden aplicar también recuerdan a Flash.

Al igual que el resto de aplicaciones del paquete, se pueden realizar varias operaciones de edición mediante los manejadores de los objetos, aunque resulta algo confuso cuando se combina con los menús contextuales. Antes de exportar el archivo en formato SWF o como película QuickTime se puede previsualizar la película en el navegador definido por omisión.

PhotoPaint

Comparte muchas de las herramientas de Painter (también del mismo fabricante), particularmente en el uso de brochas, texturas y los objetos (capas), y también algunas de las características que se pueden encontrar en Photoshop. En el apartado de edición nos ha parecido interesante la posibilidad de hacer clic sobre el objeto para cambiar cíclicamente los manejadores y utilizarlos para modificar la perspectiva, tamaño o aplicar rotación. Sin embargo en la generación de máscaras hay que realizar demasiadas operaciones y sus herramientas son menos intuitivas que las de Photoshop. También presenta más limitaciones con la gestión de color y trabajo con los canales.

PhotoPaint tampoco tiene muchas opciones para automatizar tareas de edición. A diferencia de Photoshop en el que se pueden editar procesos en lotes, crear acciones o crear automáticamente una hoja de contactos con todas las imágenes contenidas en una carpeta, PhotoPaint sólo puede cambiar el formato y creador de los archivos que se incluyan en una lista de trabajo.

Este programa tambié