Se puede decir que la aplicación sobre la que trata este artículo, Cubase de Steinberg, se ha convertido por méritos propios en el referente de una categoría, los secuenciadores de Audio/MIDI, muy competida contra otros exponentes de gran calidad como Logic Audio o Pro Tools que se mantienen en dura pugna por ocupar la posición de liderazgo en el mercado.

No siempre está plenamente justificado el cambio de número de versión en las aplicaciones por parte de los desarrolladores, pero en este caso es un buen reflejo de las nuevas funcionalidades que incorpora el programa en cuestión y que a buen seguro agradecerán todos sus usuarios.

Merece la pena comentar las opciones de ajuste existentes para la barra de transporte, que han pasado de ofrecer tres modos de personalización en la versión anterior, a disponer de hasta ocho ajustes diferentes, según se tengan más o menos herramientas disponibles en la misma. De este modo, se puede conseguir tener una barra sólo con aquellas herramientas que considere imprescindibles y obtener un tamaño bastante ajustado, detalle que valorarán los usuarios que no posean monitores de gran tamaño; ya que de esta forma tendrán más espacio en la pantalla para mostrar la ventana principal de arreglo, sin que la barra les oculte los eventos de las distintas pistas.

Otro de los grandes aciertos de esta nueva entrega es la posibilidad de manejar archivos en formato MP3. Cubase, convierte automáticamente cualquier archivo MP3 importado al formato AIFF. De manera opcional, también existe la posibilidad de exportar en MP3 la mezcla final del trabajo realizado, para lo cual se ha de disponer de un módulo para codificar el audio a este formato. Al parecer, en las versiones superiores del programa esta función ya viene incorporada de serie.

Pero quizá la más importante de las nuevas características del programa es la incorporación de un nuevo motor para la gestión del audio, que aunque proporciona mayor potencia y un nuevo abanico de posibilidades tanto para la edición como postproducción de los trabajos, hace que los mismos sean incompatibles con las anteriores versiones. Lo que podría ser una mancha en el expediente del nuevo programa, no parece que al final vaya a serlo tanto, ya que Steinberg ha anunciado que en breve ofrecerá una versión beta, la 4.1r3 cuyo cometido será el de incorporar la arquitectura de gestión del audio para los usuarios de las ya discontinuadas series 4.1; un acertado movimiento de la compañía que denota una preocupación importante por sus usuarios.

También se han realizado cambios en la interfaz, un lavado de cara que sin mostrar grandes diferencias con el de la 4.1, sí es cierto que presenta algunos detalles diferentes como, por ejemplo, el color de la ventana principal Arrange, muy en la línea de Logic Audio 4.6, o el nuevo aspecto en los botones de la barra de transporte que han cambiado de estilo, además de distintas modificaciones en las ventanas de la mezcla de audio.

Uno de los puntos negros de esta actualización es la del alto nivel de requisitos exigidos para su funcionamiento. Si bien en versiones anteriores estos requerimientos eran ya elevados, en la última se podría decir que se han disparado. El programa consume por omisión en el arranque unos 60 MB de RAM, unos veinte más que en la versión anterior. Esta cantidad se mostrará incluso insuficiente, en el momento que se personalicen los distintos ajustes para la gestión de audio. En este apartado, Logic Audio, probablemente su más importante competidor, le gana la partida, ya que en general consume menos recursos en la mayor parte de las situaciones posibles.

En el apartado MIDI merece la pena destacar que en esta actualización aún persisten los problemas de integración que presenta el gestor de recursos MIDI OMS. Para determinados equipos sigue sin mostrar los patches de los mismos en la ventana principal, algo que hace engorroso el proceso de elección. En cambio el propio Cubase realiza esta función perfectamente a través de los Patchname Scripts.

Otras mejoras significativas son el soporte de equipos Power Mac G4 con múltiples procesadores, así como una mejora en las operaciones de sincronización entre las pistas de audio y MIDI.

Por último, resaltar la nueva función Rocket Network, la cual hace posible contactar con otros usuarios y acceder a un estudio a través de Internet.

Conclusión

La versión evaluada es la más básica dentro de la gama VST, ya que no dispone de editor de partituras, disponible a partir de la siguiente (Score VST 5.0), ni audio de 32 bits ya en Cubase VST 32/5.0, la más completa de las tres. Aún así tiene la mayor parte de las novedades de la nueva serie y presenta un equilibrio entre mejoras efectuadas y algunos puntos oscuros susceptibles de solucionar, que hacen de este programa una opción altamente recomendable.

CALIFICACIÓN: ****/8,2 LO MEJOR: Interfaz amigable, facilidad de uso, nuevas funciones y arquitectura de audio. Función Rocket Network LO PEOR: Requerimientos muy elevados. Integración insuficiente de OMS. PRODUCTO: Cubase VST 5.0. FABRICANTE: Steinberg. www.steinberg.net DISTRIBUIDOR Adagio. Avda. La ferrería, 3 y 5. 08110. Montcada y Reixac (Barcelona). Tel.: 93 564 60 12. Web: www.adagio.es. PRECIO: 68.000 PTA (IVA incluido); 408,68 EUR.