Como, por suerte, es habitual, todos los rumores con respecto a los nuevos productos que deberían aparecer en Macworld Expo han resultado ser tan sólo elucubraciones. Como siempre, los que más se acercan son los que con algo de buen criterio extrapolan la evolución de las máquinas anteriores y actuales para adivinar qué características tendrán las siguientes. Es tan fácil como añadir ciclos de reloj por segundo (o procesadores), mayor potencia gráfica, mayor capacidad de almacenamiento, etc., a la máquina actual y jugársela con la incorporación de algún desarrollo tecnológico de última generación. Pues no, la regla de tres no funciona. Como bromean en los círculos cercanos al Mac, lo único que puedes dar por seguro en una Macworld Expo es que Jobs dará la presentación con una camiseta negra de mangas largas y cuello alto.

A toda máquina

En tan solo unas semanas, Apple nos ha dejado con la boca abierta. A nosotros y a la mitad de la industria del PC. El nuevo iMac sale hasta en los noticieros de nuestro país y nos hace revisar las previsiones de gastos para ver si “con algo de aquí y algo de allá” podemos tener la “lámpara maravillosa” en nuestro escritorio. Por si fuera poco, antes siquiera de poder verla en las tiendas, Apple presenta otra golosina con dos procesadores G4 a un GHz para poner a prueba nuestra entereza… Y Motorola ya ha comunicado que los nuevos chips G4 son sólo una primera fase.

Aplicando la lógica del “rumorólogo” en breve, en los seminarios Seybold se nueva York tendremos alguna buena noticia acerca de una aplicación gráfica de un desarrollador afincado en San José cuyo nombre empieza por “A” y en la Expo de Tokio es posible que se anuncie una revisión de los Titanio o alguna otra sorpresa. Lo impresionante del asunto es que el entorno Mac avanza a una velocidad que hace palidecer a la industria de los ordenadores personales. Mientras Microsoft se ocupa de sus pleitos, de sus estrategias “puntonet” y de seguir exprimiendo a sus usuarios, Compaq y HP de su fusión fría y el resto de la industria PC de bajar el precio del hardware y buscar los márgenes bajo las piedras; Apple se hace fuerte en su lugar natural: máquinas más productivas y más fáciles de usar.

Queremos más y mejor

Y además, más barato… Pues sí, por suerte, los usuarios Macintosh exigimos mucho de la compañía que fabrica los ordenadores personales con los que nos gusta trabajar y pasar el rato. De entre todas las demandas de los usuarios, hay una que suele hacerse oír por encima de todas y que viene a resumirse en “mi Mac se ha estropeado y nadie me lo arregla”. Los Mac suelen funcionar sin problemas durante años, pero como en todo, a veces la mala suerte hace que “nos toque la china” y tengamos un problema que no podamos solucionar nosotros mismos. En estos casos, se pone en funcionamiento la maquinaria de servicio técnico de Apple o de nuestro distribuidor y cuando no funciona tan rápido como esperábamos ponemos el grito en el cielo y tratamos de desbordar las centralitas de atención al cliente, enviamos mensajes a todas las listas de correo y todos los sitios web y revistas sobre Macintosh.

A nadie se le escapa que el hecho de que Apple tenga que enviar las máquinas fuera de España para determinadas reparaciones hace que en algunos casos haya retrasos de varias semanas. Apple tiene muy claro que esas quejas hacen mucho daño a su imagen (a pesar de que, en proporción, son muy pocas) y ya nos ha confirmado que se está poniendo en marcha un plan para solucionarlas con mayor rapidez.

Al usuario que le toca tener el Mac fuera de juego unas semanas no le consuela pensar que si Apple tuviese una inmensa infraestructura de servicio técnico y garantía, probablemente daría números rojos, vendería mucho más caras las máquinas (con lo que vendería menos) y seguramente acabaría poniendo el cartel de “cese de negocio”. En este sentido quienes más hacen son los distribuidores especializados, porque es su única garantía de supervivencia y hay muchos usuarios dispuestos a pagar un poco más por tener la seguridad de que si algo va mal van a obtener una respuesta inmediata. Si adquiere un Mac y le asusta la posibilidad de quedarse sin él una temporada, es tan sencillo como adquirirlo donde le ofrezcan una garantía que le satisfaga.

Un nuevo Macworld

Coincidiendo con tanto jaleo en la plataforma Macintosh, en Macworld nos hemos decidido también a dar un paso adelante. Donde más percibirá los cambios es en la nueva imagen de la revista, muy similar a la de nuestra compañera Macworld EE.UU. Sin embargo, hemos querido mantener cierta coherencia con nuestro mercado y con nuestros lectores: en contra de lo que a veces pensábamos, nuestro público no quería muchos cambios en Macworld. Nos ha costado muchas llamadas de teléfono a nuestros suscriptores, encuestas a usuarios, lectores y colaboradores, reuniones interminables y hasta alguna noche sin dormir, pero creemos que ha valido la pena. El ejemplar que tiene en sus manos es el primero de una nueva era de una publicación que lleva diez años en el mercado (y por desgracia no hay muchas publicaciones sobre Macintosh que puedan decir lo mismo) y que trata de servir de apoyo a todos los usuarios, desde los que llevan usando un Mac “toda la vida” hasta los que acaban adquirir su primera máquina. Por ello queremos dar gracias a los miles de lectores en España y en otros países de habla hispana que confían en Macworld, que nos siguen mes a mes o que se conectan a nuestro sitio web y a las empresas que optan por ella para anunciar sus productos y sus servicios. También queremos pedir disculpas si encuentra algún pequeño (o no tan pequeño) fallo en la revista o algo que no le gusta. Si es así, no dude en mandarnos un mensaje a [email protected].