Los pases de diapositivas que creamos en Keynote o PowerPoint suelen estar plagados de datos, estadísticas y gráficos cuya información puede ser relevante, pero no lo suficientemente atractiva como para captar la atención de los espectadores. Sin embargo, con un pequeño puñado de ideas simples y eficaces, podremos cautivar a cualquier audiencia.

Los seres humanos amamos la información, los datos y las estadísticas; deseamos conocer cifras que nos ayuden a comprender el mundo. Y aunque sea paradójico, vivimos en una cultura eminentemente visual, en la cual las imágenes son verdaderas protagonistas. De modo que si necesitas crear pases de diapositivas que sean informativos, pero que a la vez capten la atención de tu audiencia, te ofrecemos algunas ideas para que utilices imágenes potentes como hilo conductor de tus presentaciones.

1- Metáforas visuales

Utiliza frases cortas y contundentes para ilustrar tus diapositivas. Si analizas detalladamente algunas frases de uso cotidiano y convencional, descubrirás muchas metáforas que podrán ayudarte a encontrar una imagen adecuada para tu discurso. Por ejemplo, la frase “Se recortarán 3.000 puestos de trabajo” transmite una información muy concreta, que podría ilustrarse con gráficos complejos. Sin embargo, puedes hacer foco en el verbo “recortar”: de este modo, la foto de una mano con una tijera cubriendo toda la diapositiva puede resultar muy impactante. Colócala en el centro de la diapositiva al mayor tamaño posible, llegando hasta los márgenes de la misma. Sólo resta añadir una sola línea de texto, utilizando una tipografía contundente, haciendo que abarque todo el ancho de la diapositiva. Un fondo totalmente blanco evitará distracciones innecesarias y potenciará el mensaje.

2- Impacto emocional

No olvides que tu auditorio está compuesto por seres humanos que tienen sentimientos. Así, en muchos casos podrás seleccionar imágenes de alto contenido emocional que apunten directo al corazón de quienes te están escuchando. Un primer plano de un rostro proyectado sobre una pantalla de dos metros de ancho puede despertar rápidamente muchas sensaciones en tus espectadores. Dependiendo de la información que deseas transmitir, diferentes expresiones faciales pueden reforzar notablemente tu mensaje: dolor, tristeza, alegría, llanto, euforia, son emociones que el rostro humano transmite de manera inmejorable. ¿Por qué no aprovecharlas para conmocionar a tu público?

3- Humor y sutileza

El humor es una excelente arma para lograr empatía. Puedes recurrir al vasto refranero de citas y dichos que posee nuestro idioma. En Internet, el sitio Wikiquote (http://es.wikiquote.org/wiki/Portada) las clasifica alfabéticamente y permite hacer búsquedas por palabras. En este ejemplo se ha utilizado la frase “Cada pelo hace sombra en el suelo”, y se ha escogido la fotografía de una persona calva para ilustrarla. Además, se ha colocado sólo la mitad del rostro (asomando desde el margen inferior), y se ha utilizado en forma intencional una gran zona totalmente blanca. Así, la mirada del espectador salta directamente desde el texto hasta el retrato, y se consigue potenciar la sorpresa del efecto humorístico.

4- Síntesis informativa

Aunque incluir gráficos llenos de datos es una tentación difícil de sortear, es preferible que guardes la información más compleja para ponerla en palabras hablando directamente con tu público. Sin embargo, quizás tengas alguna cifra que desees remarcar, ya sea positiva o negativa. En estos casos, otórgale un mayor protagonismo a la tipografía, colocando la cifra tan grande como puedas. Una pequeña fotografía bastará para ilustrar el dato numérico que deseas imprimir en la memoria de tu auditorio. Aquí se ha colocado la cantidad de iPhones vendidos durante 2008, utilizando para la cifra “6.899.010” un cuerpo 180, y para la frase “…de unidades vendidas” tan sólo un cuerpo 42. Gracias al contraste entre ambos bloques de texto, potenciamos la importancia de la cifra. Un fondo totalmente negro añade algo de sobriedad y elegancia a la composición.

5- Mostrar lo indispensable

Procura seleccionar lo mejor de cada foto. En muchos casos no es necesario incluir una foto completa dentro de la diapositiva para que el mensaje se transmita eficazmente. Por otra parte, si tienes una foto en formato vertical, cuadrará mucho mejor en una diapositiva si consigues adaptarla al formato apaisado tradicional (cuyo tamaño suele ser de 1.024 píxeles de ancho por 768 de alto). Puedes recortar la foto previamente en cualquier editor de imágenes, o bien utilizar las máscaras que ofrece Keynote. Analiza tu fotografía y trata de seleccionar exclusivamente la zona que mejor transmite tu idea.