En todo el tiempo que llevo vinculado a la plataforma Macintosh jamás había visto tal cantidad de juegos. Es realmente espectacular. Todavía recuerdo esos esfuerzos por parte de las revistas especializadas de mostrar que para Mac se movía algo en juegos, mostrando lo “innovador” que resultaba el MacMAME, cuando nuestros vecinos de plataforma ya machacaban aceleradora gráfica a pleno rendimiento. Afortunadamente, todo eso es historia.

Hoy Mac OS X, se ha constituido como una plataforma de desarrollo para juegos de primer orden y así lo demuestran los constantes lanzamientos. El uso de tecnología OpenGL, la generosa aceleración por hardware que traen casi todos los equipos, etc., ponen de manifiesto que todo esto funciona. Pero ¿no les ha llamado la atención que ninguno de los fabricantes de controladores para juegos, dígase joysticks, gamepads o volantes declare manifiestamente la compatibilidad nativa del software de sus productos con Mac OS X? ¿Es que nadie juega en esta plataforma? ¿O es que Apple, continúa en este área ajena a las tendencias del mercado? Igual resulta que están a punto de introducir en el mercado un “iStick” (sin cables, con vibrador y configurable automáticamente con todos los juegos del mercado) o de ponerse a desarrollar los controladores para los fabricantes de joysticks… Esto me recuerda algo.

Si la montaña no va a Mahoma. Apple, antaño en una situación evidentemente menos favorable de mercado, esperaba pacientemente a que las terceras partes que fabricaban productos, desarrollaran controladores para Mac. Cuestiones de mercado, siempre imponían la inevitable argumentación de que sin demanda, ni masa crítica de usuarios no se podían afrontar los costes de desarrollo y soporte técnico a una plataforma minoritaria. Así, Apple apostó por construir su propio hardware y software durante años, llevando soberbio aislamiento de una plataforma y a su ahogamiento en la segunda mitad de los 90. Pero sobrevivió…Y de qué forma.

Mahoma irá a la montaña. Con la lección aprendida, Apple actualmente ha adoptado ahora una política muy agresiva a todos los niveles. Su política de “estreñimiento informativo” o la optimización al máximo de los procesos productivos de sus máquinas, son algunos ejemplos. También, la incorporación del soporte en Mac OS X para casi cualquier dispositivo electrónico de consumo disponible en el mercado (impresoras, cámaras digitales, cámaras DV, reproductores MP3) y el desarrollo de poderosas aplicaciones orientadas al consumo, están haciendo verdaderos estragos. Por otro lado, esto de desarrollar controladores en Apple para todos los fabricantes supone además una interesante vía de financiación y aumento de cuota de mercado.

Diversificar o morir. Ahora Apple está facturando, sí señor, porque venden mucho más que ordenadores. La licencia de tecnología como FireWire sobre cualquier dispositivo, la integración de tecnología QuickTime en cámaras digitales o sus coqueteos con el consorcio del MPEG-4 o con Sun y Ericsson para el desarrollo de contenidos para telefonía de próxima generación garantizarán ingresos durante bastante tiempo.

Apple además está presente en los estándares más importantes del momento y no debe olvidarse su participación activa en IEEE 802.11b (Airport) y ahora con Bluetooth, que no debería sorprendernos si en breve observamos nuevas estaciones base y equipos con ambos protocolos de comunicaciones y chips ya integrados.

No olviden su Historia. El camino es el correcto, pero Apple debe mantener el foco en OS X dotándole de extraordinaria transparencia en cada actualización mayor y jamás caer de nuevo en ese bucle infinito que generó su arrogancia por lo exclusivo. Este UNIX con “buen sabor” debe ser, cuanto más abierto y estándar mejor, ya que más interesados pueden verse seducidos por un nuevo entorno de desarrollo. Imprescindible será también un cliente para mensajería y colaboración potente (¿un acuerdo para integrar Notes en Mac OS X?+DAVE) o capacidades de grabación multisesión sobre CD-RW con Disc Burner. Pero, una vez conseguido el mejor sistema operativo del mundo con las prestaciones y aplicaciones de consumo más potentes ¿Qué mas se puede hacer?

Pues subirle a usted el precio. Estamos de acuerdo que todo este esfuerzo en I+D, requiere fuentes de financiación fuertes. Pero en este punto, resulta realmente lamentable la financiación al cliente final de Apple Store ya que roza el absurdo. Apple se convierte en banco y recauda intereses sangrantes en precios ya de por si, bastante elevados. Les invito desde estas páginas a que le echen un vistazo a las “asequibles” fórmulas de financiación. Por otro lado, el gran conocimiento sobre el IVA para ciudadanos canarios o no asumir el envío de máquinas son detalles muy feos, que dejan bastante que desear del servicio. (Fue una prueba real).

Una compañía que proclama a los cuatro vientos tal tesorería, no puede gravar a sus clientes con un incremento de 100 dólares por máquina y además anunciarlo a bombo y platillo como si de algo bueno se tratara. A veces, creo que Apple considera que somos tontos, o que la fe en su tecnología nos afloja el bolsillo sin reflexión previa. Conseguida una tecnología extraordinaria es momento de financiarla de forma coherente para promocionarla con éxito. Despierten.