Yo no invierto en bolsa, la razón es que soy un mal jugador y he descubierto que la bolsa es como un casino pero la además la bola la pueden mover a su interés gente con mucho dinero.En teoría la bolsa debe mostrar la salud económica de un país, pero cada vez que oigo un comentario de un analista financiero, me convenzo de que no es así. Si la economía va bien, significa que habrá menos paro, por tanto habrá inflación y como consecuencia... la bolsa baja. Pero claro, no siempre es así, depende también de que un alto cargo tosa o de que el otro haya dormido mal.Pero la prueba más fehaciente de que en la bolsa todo es irreal y de que el valor de las acciones no quiere decir nada de una empresa es Internet. Resulta que las empresas de Internet están al alza, y cuanto más nombre tengan, mejor, aunque económicamente sean un desastre. El ejemplo más claro es Yahoo, el primer buscador y todavía uno de los de más fama (aunque no es mi favorito, ya que suelo utilizar Altavista, más difícil de manejar pero capaz de encontrar información que en Yahoo no aparece) y que cotiza en la bolsa al lado de IBM, Apple y Microsoft con un valor de acciones (y esto lo dice todo el mundo) muy superior al que debería tener en realidad. Pero eso no importa, tampoco importa que amazon.com, la mayor tienda de libros en Internet según ellos, tenga pérdidas continuas: sus acciones también suben.Tengo un amigo que tiene una iniciativa prometedora, y están pensando en salir a bolsa, por lo visto cualquier empresa es válida, ya sea MetaChutaGigaInternet S.A. o el Quinteto Criollo. Lo malo es que su empresa es grupo es de música salsera y no de Internet, y por eso no creo que las cotizaciones de “El Quinteto Criollo” (muy buena música, por cierto) subieran muy alto, aunque ganan dinero (poco) y no lo pierden como pasa en Internet.Y es que por lo visto, según otro analista de mercado, está mal visto que una empresa de Internet tenga beneficios ya que esto significa que no reinvierte bastante en investigación y desarrollo. Pero mi opinión personal es la que comentaba un ISP americano hace poco en un correo electrónico “las empresas de Internet deberían volver a los viejos hábitos de obtener beneficios”.Esto no quiere decir necesariamente que se encarezcan los precios para los usuarios, lo que si que es verdad es que hay muchas empresas en la actualidad que están invirtiendo miles de millones de pesetas en conseguir que nos hagamos suscriptores gratuitos de sus servicios. El chollo, ya lo he comentado alguna vez, son las tarifas de interconexión, ese dinero que pagamos a la compañía telefónica por estar colgados del teléfono y que luego se reparten cual jugoso pastel. Lo que pasa es que ese capital todavía no da resultados, hay muchos competidores en juego, y el negocio tiene visos de futuro, pero de lo que es presente, de momento no mucho.El acceso gratuito no es lo único que está de moda. La rabiosa actualidad, con anuncios en paradas de autobús, televisión, revistas y dentro de poco en el papel higiénico, son los portales de Internet, que como no, empiezan a salir a bolsa.Lo que voy a decir ahora me va a ocasionar enemistades, incluso las de algunos buenos amigos que creen y apuestan por los portales en Internet, pero yo no creo en los portales de Internet.¿Que es un portal de Internet? Yo he llegado a la conclusión de que es como un periódico de antaño pero glorificado y pasado por el cable del teléfono. Un portal tiene noticias, un periódico, por supuesto, también. Un portal tiene juegos, ¡Ah! los estupendos crucigramas que hacía mi padre los domingos. Un portal tiene zonas de charla y contactos, faltaría más. Las zonas de contactos de los periódicos, pero las de antes, no las de ahora que están llenas de “niñas” (que por lo visto no tienen experiencia y quieren aprender y para eso se anuncian en el periódico en lugar de irse con sus compañeros de colegio), las zonas de contacto de antes servían para enviarse mensajes de amor, jugar partidas de ajedrez, intercambiar correspondencia, libros... Pero el portal tiene fallos ¿Como se envuelve el bocadillo con la pantalla? ¿Como leo el portal en el autobús? porque en la oficina se trabaja, y el periódico se lee en el autobús, o tumbado en el sillón de casa cómodamente.Y de un periódico en caso necesario se lee todo, hasta las notas de sociedad, que nos ha costado un dinero y no vamos a estar comprando dos o tres, pero la magia de Internet se basa precisamente en que todo, TODO está al alcance de la mano. Un portal me puede dar un cúmulo de información, pero de lo que realmente me interesa a mi da poca. Por ejemplo, la Fórmula 1 en este país es minoritaria y en un portal español tengo una información raquítica, ¿que hago? tecleo unos caracteres y ¡alehop! (Retevisión me debes un dinero por la publicidad indirecta) aparezco en www.formula1.com, donde la tengo más amplia. Lo mismo con Linux, con mi tira cómica favorita (www.userfriendly.org/static) y con todo lo demás.Los portales en muchos casos sirven también como puntos de enlace con otras páginas de interés, lástima que sean las páginas que les interesan a ellos y puede que no coincidan con mis gustos, volviendo a lo de antes. También puede ser que la gente que hace un portal ponga mucho empeño y a lo mejor algunas secciones están bien. En ese caso, éstas ganarán visitantes y al final no será un portal, será un servidor especializado en un tema.Por todos estos temas sonrío irónicamente cuando anuncian en televisión el lanzamiento en bolsa de las acciones de una de estas empresas. Pero eso es sólo media parte de la sonrisa. La otra media parte viene dada porque estas acciones subirán y subirán, como ya hemos dicho al principio, las acciones no indican el valor de una empresa sino lo que los especuladores quieren hacer con ellas.