A riesgo de parecer un “culturetas” tengo que reconocer que me gusta mucho un programa que presenta Eduardo Punset en la televisión pública a horas tan intempestivas que se llama Redes. Acostumbrado ahora (a la fuerza ahorcan, dicen en mi pueblo) desde la tribuna del parado a tragarme la magnífica programación, es de agradecer alguna pildorita divulgativa de ciencia y tecnología de vez en cuando.El caso es que me están haciendo pensar las perspectivas apocalípticas que están ofreciendo sobre el futuro del petróleo como elemento sustentante de nuestra actual forma de vida. Y atención con el consejo del experto: debemos ser más felices con un menor consumo energético y con una gestión de residuos y reciclaje más adecuada. ¿Un planeta en peligro?Ciertamente creo yo que nos hemos convertido en bichos tan consumidores de energía que somos incapaces de renunciar a ella en parte ¿Somos dobles de felices porque consumimos el doble de energía que nuestros abuelos? Ellos no disponían de las redes de comunicaciones, la telefonía móvil, las neveras, las lavadoras, ordenadores. ¿Por ello tenían menos calidad de vida? ¿O tal vez más? ¿De qué depende nuestra felicidad?Eso sí, parece que ya se están desarrollando baterías basadas en tecnología de hidrógeno que serían una delicia para trabajar más horas que un animal con mi querido PowerBook y cuyo uso puede dejar para mejor vida a las pilas de ión-litio de los actuales dispositivos siendo además más baratas de producir.Diferentes hasta para estoAhora empiezo a entender en parte esa obsesión de Apple por hacerlo todo cada vez más minimalista, menos elementos, menos ruido, menos consumo, menos es más. La dependencia extrema de este tipo de fabricantes del mercado petrolífero para la fabricación de sus dispositivos debe ponerles en la tesitura de proceder al ahorro en costes incluso en los procesos de diseño industrial. Portátiles cada vez más finos, sin cables y más potentes, pantallas planas, iMac planos con todos los dispositivos integrados y con menos materiales implicados en su fabricación. Por citar un ejemplo, en comparación con el iMac original el consumo en modo reposo del nuevo iMac G5 se ha disminuido en un 87%… ¡Y no hace tantos años que se lanzó el iMac! ¡Fue en 1998!Otra cosa que me preocupaba muchísimo era qué hacer con las máquinas viejas, periféricos y todo eso. Pues vaya, otra sorpresita de Apple para España que sinceramente debo reconocerles no conocía. Pues resulta que si usted se pone en contacto con la empresa EcoEmbes (www.ecoembes.com) puede gestionar la recogida y reciclaje de sus máquinas antiguas. Otro asunto a considerar es la utilización que hace Apple de materiales altamente reciclables como el aluminio de sus portátiles o el policarbonato utilizado en el resto de gama. La coherencia medioambientalHe dedicado una media hora a leer la política medio ambiental de Apple en sus procesos de fabricación y gestión del reciclaje. Y debo reconocer que, de nuevo, y más allá de iPods, de músicas celestiales y rollos raros, veo que el dinero que me gasto en mi máquina (que no es poco) sirve como apuesta común para mantener un planeta mejor. Para consumir energía de forma moderada, para poder disfrutar de servicios de reciclaje de basura informática al final del ciclo de vida de producto. De hecho, les invito a que echen un vistazo a la calculadora de consumo eléctrico de la web de Apple usando el Economizador de energía correctamente. Me ha gustado, oiga, eso de poder disfrutar de tecnología innovadora preservando los escasos recursos disponibles para las generaciones venideras.A continuación me he descargado un PDF con los atributos medioambientales para mi pequeño PowerBook y ya es cuando me quedo alucinado con el listado de cinco páginas que analiza las emisiones, substancias, elementos, etc., que componen este equipo. Tengo que reconocer que se preocupan, y mucho, de estos temas estos señores. Si a este esfuerzo sumamos propósitos de enmienda para el Año Nuevo con una política de reciclaje más activa en todas las acciones de nuestra opulenta forma de vida occidental iremos mejor. Ya tengo otra razón más para calentarle la cabeza a mis amigos para que se compren un Mac y dejen de lado esos productos del Lejano Oriente. Algo nos diferencia del resto de los animales, o eso creo yo. Mira por dónde, lo interesante que ha estado el programa en cuestión. Para que luego digan que la televisión pública no culturiza y genera inquietudes entre los espectadores. ¡Todos con Punset para que le pongan en prime time! Ah, se me olvidaba desearles que tengan ustedes un Feliz y Próspero Año 2005 lleno de paz, amor, felicidad, salud y trabajo.