El año 2000 está a la vuelta de la esquina y, dependiendo de a quién se le pregunte, la llegada del próximo año puede marcar el inicio de una era dorada o el principio del fin. En cualquier caso, algunas personas creen que habrá cambios como nunca se han visto.

Es fácil despreciar todas estas opiniones como exageración e histeria. Excepto cuando se trata del Mac OS, ya que en este caso es cierto. El año que viene el Macintosh sufrirá el cambio más radical de su historia. La base del Mac OS será sustituida por un sistema mucho más potente, estable y eficiente que el que está en uso hoy en día. Pero el Finder que los usuarios del Mac conocen y aman puede resultar destruido y reemplazado por un sistema radicalmente diferente para navegar por su disco duro. Las empresas de software están corriendo no sólo para que sus programas sean compatibles con el año 2000, sino también con el nuevo Mac OS. Y es posible que su Power Mac actual no funcione con dicho sistema.

Por este motivo se ha recopilado todo lo que se sabe en una guía sobre el futuro Mac OS, suponiendo, por supuesto, que la humanidad siga existiendo después del 31 de diciembre de 1999.

En el año 2000

A principios del año que viene los usuarios del Mac se sentarán en sus mesas, pulsarán los botones de encendido y cargarán un sistema operativo con reminiscencias del utilizado hoy en día, pero que en su interior será totalmente distinto de lo que los usuarios del Macintosh hayan visto nunca. Esto no significa que en el año 2000 todos los usuarios utilizarán Mac OS X, Apple va a continuar introduciendo actualizaciones del Mac OS 8. Con la primera, que tiene de nombre clave Sonata, prevista para este otoño (vea el recuadro “Mac OS 8: preparándose para el nuevo milenio”). Pero mientras que el Mac OS 8 continuará para los usuarios de Power Mac antiguos, todos los nuevos Macintosh incorporarán OS X, y los propietarios de equipos Power Mac con procesador G3 podrán comprar una actualización para OS X.

Arranque. Lo primero que se observa al arrancar el Mac OS X es que la fila de iconos que aparece en la parte inferior de la pantalla ha desaparecido. Esto se debe a que las extensiones, esos elementos de código que se cargan al arrancar para personalizar el Macintosh, son inútiles en el Mac OS X. Las extensiones se enganchan directamente al sistema y contribuyen en gran medida a su inestabilidad.

Durante muchos años, Apple ha recomendado a los desarrolladores de aplicaciones la utilización de un modelo distinto para extender el Mac OS: aplicaciones subordinadas sin interfaz. Estos programas funcionan de forma invisible en el Mac, modificando su comportamiento sin tener que hacer modificaciones peligrosas en el propio sistema. El problema de abandonar las extensiones es que si se emplea software antiguo que necesita de extensiones para funcionar correctamente, puede que esta aplicación no funcionen con Mac OS X.

Un Finder distinto. Pese a todos los comentarios sobre los cambios radicales del Mac OS X, sigue llamándose Mac y continúa utilizando un Finder para ver los archivos y carpetas. Sin embargo, este nuevo Finder ha sido totalmente reescrito por Apple. En la conferencia anual de desarrolladores en Mayo, Steve Jobs y el director de software de Apple, Avie Tevanian, mostraron un Finder muy similar a la interfaz del Mac OS X Server, Rhapsody y NextOS (vea la imagen ¿Un nuevo Finder?).

Este nuevo gestor de archivos es una ventana multicolumna que le permite ver diversos niveles de su disco duro (o elementos de una red) de un vistazo. Cuando se hace clic en una carpeta en una de las columnas, el contenido de dicha carpeta se muestra automáticamente en la columna situada a su derecha. Por este método puede moverse más y más abajo en su jerarquía de carpetas, así como volver rápidamente a los niveles superiores por medio de una barra de desplazamiento horizontal situada justo encima de las columnas. También puede mover los elementos más usados a un contenedor situado en la parte superior de la ventana para tener un rápido acceso a ellos.

Esto parece una interesante adición al Finder, pero hay un inconveniente. En Mayo Jobs y Tevanian sugirieron que el nuevo gestor de archivos no era un añadido al Finder tradicional, sino un sustituto para él. Como respuesta, recibieron un gran número de críticas de la comunidad de programadores de Macintosh.

¿Por qué? pues debido a que el nuevo gestor de archivos está a años de distancia de la interfaz que los usuarios de Macintosh han aprendido a dominar durante quince años. Este nuevo navegador puede ser atractivo para los usuarios noveles, debido a que es más fácil comprender la geografía de un disco duro empleando la metáfora del navegador que por medio de las clásicas vistas de lista e icono, pero el navegador es mucho más complicado de manejar cuando se tienen que mover archivos entre diferentes ramas de la jerarquía de carpetas.

Fuentes cercanas a Apple han indicado que el grupo de programadores que trabajan en el Finder del Mac OS X están diseñándolo para incluir el Finder tradicional del Mac y el inspirado en el sistema operativo de Next. Si esto es cierto, entonces Apple podrá añadir una nueva forma de ver archivos y carpetas al sistema conocido hoy en día. Pero si Jobs y Tevanian llevan a cabo las sugerencias de Mayo y eliminan cualquier vestigio del Finder antiguo, Apple podría encontrarse con que perdería parte de sus seguidores incondicionales.

Gráficos potentes. Los usuarios de Macintosh en el área de las artes gráficas dependen de la tecnología PostScript de Adobe para su trabajo diario, cuando imprimen, utilizan tipos de letra y hacen gráficos. Para ellos, el nuevo sistema gráfico del Mac OS X, denominado Quartz, tiene un gran interés. Quartz está basado en la tecnología Portable Document Format (PDF) de Adobe, que a su vez está basada en PostScript. Como resultado, Quartz permite que las aplicaciones en el Mac OS X manejen y muestren información PostScript y PDF de una forma mucho más precisa que las aplicaciones diseñadas para el actual sistema operativo. Quartz también añade un grupo de interesantes elementos para la composición al Mac OS, como los canales alfa, lo que debe conducir a un sistema de representación en pantalla más rápido y de mayor calidad. Adicionalmente, el uso del PDF por Quartz significa que cualquier aplicación desarrollada para Mac OS X será capaz de exportar a formato PDF de forma directa.

Rápido y estable. Mac OS X incorporará dos características cuya ausencia han sido objeto de las críticas de todos los que llaman al Mac OS lento e inestable: protección de memoria y multitarea preemptiva.

Si alguna vez uno de sus programas ha fallado y ha bloqueado todo el equipo, sabrá que hace falta un sistema de protección de memoria. En Mac OS X el sistema crea muros entre las aplicaciones de forma que si un programa se comporta de forma errática, el resto de sus aplicaciones y el Macintosh en sí continuarán funcionando sin problemas.

Un efecto añadido a este nuevo sistema de protección de memoria es la desaparición de una de las experiencias más frustrantes que los usuarios del Mac tienen que sufrir: configurar el tamaño de memoria de sus aplicaciones. En el Mac OS X este problema desaparece y el sistema operativo le da a cada aplicación toda la memoria que necesite.

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