Por Javier R. Menéndez ([email protected])

Música, sonido y audio son términos que más de un usuario tiende a confundir y unificar bajo un mismo criterio. Lo cierto, sin embargo, es que el enfoque de un músico y el de un ingeniero de sonido no tienen por qué coincidir a la hora de utilizar un Macintosh para afrontar un proyecto.

En los siguientes artículos encontrará el desglose más práctico que hemos podido realizar para que "cada cosa" encaje en su sitio. Si bien el MIDI es una de las expresiones musicales con mayor difusión en la actualidad, también es un número creciente el de los usuarios que continúan grabando su música mediante instrumentos analógicos (la voz es el primero de ellos, por

excelencia). Por tanto, en el primer artículo hemos recogido el hardware necesario mediante el cual podrá digitalizar, convenientemente, el sonido cuya fuente se corresponda con un instrumento analógico. Evidentemente, en dicho artículo no nos limitaremos a confiar en las cualidades de los chips de conversión A/D y D/A implementados en la placa madre de los Power Macintosh; ya sabe, los que deben realizar la conversión de información analógica a digital y viceversa: evaluamos las principales tarjetas de digitalización para audio que están disponibles en el mercado y cuyo precio está, en mayor o menor medida, al alcance del bolsillo de cualquier usuario que desee introducirse en este mundo o bien obtener resultados de mayor calidad.

El Mac y el sonido

Pensar en utilizar un Mac como una "caja de Pandora" no es lo más acertado, ya que no siempre sustituye la necesidad de tener que recurrir a otros elementos analógicos o electrónicos para conservar la calidad que, de otro modo, obtendría grabando instrumentos analógicos con sistemas convencionales; pero sí representa una opción profesional y, en otros muchos casos, doméstica de alta calidad para sustituir a otras alternativas: por ejemplo, sistemas de grabación multipistas analógicos o electrónicos, cajas de ritmo y la aplicación de efectos, ecualizaciones y otras modificaciones; a esto puede sumar la propia creación de sonidos mediante aplicaciones de síntesis, o labores de secuenciación para instrumentos MIDI. Todo ello en un mismo equipo, lo que deriva en la principal aspiración de cualquier músico: disponer de su propio "estudio" y, sobre todo, libertad de edición con Comando+Z: edición no destructiva. Si usted es un músico, o tiene la afición metida en el cuerpo, seguramente sepa que los ordenadores llevan acompañando al mundo MIDI hace ya unos cuantos años, mientras que la digitalización multipista de audio es un asunto más reciente. La explicación es bien sencilla: el MIDI como tal, sin entrar en los requerimientos necesarios por algunos de los actuales productos de secuenciación, apenas sí requiere potencia de procesador, los archivos generados ocupan un espacio ínfimo en disco duro y la calidad de sonido depende de los "samples", o muestreos, correspondientes a los instrumentos que están almacenados en los propios instrumentos o módulos MIDI. Por supuesto, todos los datos de transmisión o "conversación" entre los instrumentos MIDI y el Mac son digitales e, informáticamente hablando, no es más que un protocolo de comunicación entre dispositivos.

La digitalización de una fuente analógica es un aspecto completamente distinto. La calidad, en este caso, si bien reside en la propia fuente de sonido, debe conservarse lo más fielmente posible a través de la cadena que puede existir hasta que se realiza la conexión de entrada de audio en el ordenador. Hasta este punto, la conservación en la calidad del sonido producido por la fuente original queda restringida (generalmente) al terreno analógico con el "único" cuidado de conservar la ganancia de la señal eléctrica a lo largo del cableado y evitar el posible ruido inducido o el generado por las interferencias electromagnéticas. Pero es en la tarjeta de digitalización donde se encuentra uno de los puntos más críticos del proceso, ya que es la encargada de traducir la información analógica a datos digitales con la mayor fidelidad posible. Sobrepasado dicho punto, aún quedan por salvar otras cuestiones, pues en este caso sí se precisa de un procesador potente y de un soporte de almacenamiento capaz de grabar todo el flujo de datos resultantes del proceso de digitalización.

Los resultados también dependerán de la calidad de los componentes "extra" que deberá añadir a un potente Power Macintosh, del mismo modo que también inciden en su idoneidad la cantidad de dinero que haya dedicado al adquirir su bajo, guitarra, instrumento o módulo MIDI, los micrófonos, amplificadores, cables de conexión y un largo etcétera.

¡Grabamos!

Tras esta introducción, continúe leyendo los siguientes artículos y, tras hacerlo, estará preparado para montar su propio estudio y encarnar al mismo tiempo los papeles de compositor, intérprete, arreglista, ingeniero de sonido y hasta el de diseñar las carátulas de sus CD.

Esquemas básicos de conexión

Tanto si se va a trabajar con audio digital como si su opción es el midi, puede hablarse de un esquema básico de conexión para cada caso. Esto es, cómo deben realizarse las conexiones desde los distintos elementos hacia el Power Mac y desde el Power Mac hacia la salida de sonido. A continuación le presentamos dos casos típicos de conexión para audio, si bien ha de tenerse en cuenta que se ha omitido de éstos lo que sería una implementación profesional, ya que es muy difícil que los usuarios domésticos puedan contar con algunos elementos y, sobre todo, el espacio físico idóneo para garantizar tanto los aspectos acústicos como los económicos. En cualquier caso, partiendo de los elementos aquí expuestos resultará sencillo para cualquier usuario añadir nuevos dispositivos que, en un momento dado, le ayuden a obtener más prestaciones y mayor calidad en sus ediciones.
esquema audio 1

1. En el sistema de conexión más básico se utiliza la entrada de audio estéreo del Power Mac para digitalizar la señal de un único instrumento (salvo si utiliza una mesa de mezcla, en cuyo caso podrá digitalizar la señal procedente de varias fuentes). La salida de audio del Power Mac se conecta directamente a los monitores audio.

esquema audio 2
2. En un sistema más avanzado puede utililizar una mesa de mezcla. &Eac