El nuevo iBook

 

 Un aspecto más serio para un equipo más serio

Aunque ha abandonado parte del aspecto de sus predecesores, el nuevo iBook continúa siendo un equipo llamativo que atrae las miradas, pero que ya no provocará bromas acerca de su anterior forma ya que el nuevo modelo es rectangular, ni a sus llamativos colores, pues es totalmente blanco. Precisamente por esto último ya hay quien le ha dado el apodo del "portátil de la primera comunión", porque tiene la apariencia de las tapas del antiguo catecismo de la comunión.

Aparte de este color, lo que llama la atención es su reducido tamaño, de proporciones similares a un cuaderno en espiral con un grosor de 3,4 cm, que permite llevarlo fácilmente en la mano y que gracias a su bajo peso (2,2 Kg.) no se convierte en un bulto molesto. Adiós a la asa de transporte de los anteriores iBook.

En la tapa sigue presente la manzana blanca y al igual que en modelos anteriores, se ilumina cuando el ordenador está encendido, aunque este efecto sólo se nota en ambientes con poca luz.

Otro elemento que señala su origen Apple es la fuente de alimentación, redonda y con la ya familiar forma de platillo volante y con el conector de enchufe en la parte inferior. Una fuente de alimentación de un portátil tiene que ser versátil, para permitir viajar a múltiples países, y la del iBook funciona entre 100 y 240 voltios. Es decir vale para todo el mundo, aunque tendrá que conseguir un adaptador de enchufe por si viaja a Inglaterra o Estados Unidos, por ejemplo.

 POTENCIA
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Para muchos usuarios de Macintosh puede resultar deprimente descubrir que el nuevo modelo portátil de Apple es mucho más potente que los modelos de alta gama existentes hace tan sólo meses, pero la evolución tecnológica es así.

Este nuevo iBook incorpora un procesador G3 a 500 megahertzios y 256 KB de caché de nivel 2. A efectos prácticos esto se manifiesta en una excelente velocidad de trabajo, con programas que responden instantáneamente a las órdenes del usuario, juegos que funcionan a toda velocidad y películas DVD que se reproducen sin pausas ni defectos en la imagen.

La memoria incorporada de 64 MB en el modelo inferior es insuficiente para la mayoría de las aplicaciones (y por supuesto para ejecutar Mac OS X), y el usuario tendrá que ampliarla si no quiere que la velocidad del procesador se convierta en lentitud por la ausencia de memoria física. El resto de modelos se suministran con 128 MB de memoria, cantidad aceptable aunque los usuarios más exigentes y sobre todo los que quieran instalar Mac OS X en este portátil doméstico tendrán que ampliarla, pudiendo llegar a un máximo de 640 MB en el caso de los iBook suministrados con 128 MB y 576 MB para los que incorporan 64 MB de fábrica.

A esta cantidad de memoria hay que sumar los 10 GB de disco duro. Suficiente para casi todas las tareas, aunque para trabajar en la edición de películas digitales con el programa iMovie 2 (incluido con el equipo) es conveniente considerar la oferta de Apple Store en Internet que le permite cambiar est